Ryanair gana 538 millones hasta junio, un 34% menos por el alza del combustible y la bajada de las tarifas
La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair obtuvo un beneficio neto de 538 millones de euros durante el primer trimestre de su ejercicio fiscal. Una cifra comprendida entre abril y junio, supone un descenso del 34% respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye esta caída al incremento del precio del combustible y a la reducción del precio medio de los billetes, que descendió un 6%.
Pese al retroceso de las ganancias, Ryanair transportó a 61,3 millones de pasajeros entre abril y junio. Un 6% más que hace un año. Sin embargo, este aumento del tráfico no fue suficiente para compensar el menor ingreso por viajero ni el aumento de los costes operativos.
La compañía explica que se vio obligada a estimular las ventas mediante tarifas más bajas debido a la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio. La situación geopolítica ha provocado una mayor cautela entre los consumidores, preocupación por un posible desabastecimiento de combustible para aviación en la Unión Europea y un retraso en las reservas.
Más pasajeros, pero menos ingresos por billete
Los ingresos totales de Ryanair crecieron apenas un 1% en el trimestre, hasta alcanzar los 4.380 millones de euros. La facturación procedente del transporte de pasajeros, no obstante, cayó un 5% como consecuencia del abaratamiento de las tarifas aéreas.
El consejero delegado de la compañía, Michael O’Leary, ha señalado además que el efecto calendario de la Semana Santa dificulta la comparación con el ejercicio anterior. Mientras que en el pasado año parte del periodo vacacional quedó incluido en el trimestre precedente, en 2025 benefició íntegramente al mes de abril.
La compañía confía en mantener su previsión de crecimiento del tráfico anual del 4%, hasta alcanzar los 216 millones de pasajeros al cierre del ejercicio fiscal, previsto para marzo del próximo año.
El combustible dispara los costes operativos
Uno de los principales factores que ha lastrado los resultados ha sido el aumento del precio del combustible. Los costes operativos crecieron un 11% durante el trimestre, hasta situarse en los 3.810 millones de euros, impulsados por el encarecimiento del 20% del combustible no cubierto mediante instrumentos financieros.
Según ha explicado O’Leary, el precio de ese combustible se duplicó durante el primer trimestre. El directivo ha defendido, no obstante, la estrategia de cobertura de la compañía, que tiene asegurado el 80% de sus necesidades de combustible para el ejercicio fiscal de 2027 a un precio aproximado de 67 dólares por barril.
Además, aprovechando las recientes caídas del precio del crudo, Ryanair ha ampliado sus coberturas para el ejercicio 2028 y ya tiene cubierto el 15% de su consumo estimado a un precio cercano a los 85 dólares por barril.
La demanda mejora, pero persiste la incertidumbre
De cara a los próximos meses, Ryanair mantiene una visión prudente sobre la evolución del negocio. La aerolínea reconoce que la demanda ha experimentado una ligera mejoría y que la necesidad de recurrir a descuentos es menor que hace unas semanas, aunque prevé que las tarifas del segundo trimestre sigan situándose por debajo de las registradas un año antes.
La evolución definitiva de los ingresos del primer semestre dependerá, en gran medida, del comportamiento de las reservas de última hora durante agosto y septiembre, un factor que la compañía considera especialmente relevante en el actual contexto económico.
Asimismo, Ryanair ha advertido de que los costes finales del ejercicio seguirán condicionados por la evolución del precio del 20% del combustible que todavía no tiene cubierto para los tres próximos trimestres fiscales.
Prácticamente libre de deuda
La compañía ha destacado también el saneamiento de su situación financiera. Ryanair amortizó el pasado mes de mayo su último bono pendiente, valorado en 1.200 millones de euros, y se encuentra “prácticamente libre de deuda” por primera vez desde su salida a bolsa en 1997, según ha destacado su consejero delegado.
La emisión de ese bono se produjo en 2021, en plena crisis provocada por la pandemia del coronavirus, con el objetivo de reforzar su financiación durante el desplome del tráfico aéreo. Cinco años después, la aerolínea asegura haber dejado atrás aquella deuda y afronta el nuevo ejercicio con un balance prácticamente saneado.
0