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¿Merece Sánchez Lozano que Iberia le indemnice con 1.462 euros por día trabajado?

Sánchez-Lozano se va de Iberia con una indemnización multimillonaria.

Rafael Sánchez Lozano ha dimitido “con efecto inmediato” y “de mutuo acuerdo con IAG” de su puesto de primer ejecutivo en Iberia apenas dos semanas después de firmar un acuerdo con los principales sindicatos (la excepción es el Sepla) para ejecutar lo que se ha llamado “un ajuste blando”. Por este pacto, causarán baja en la empresa uno de cada seis empleados (en principio de forma voluntaria vía prejubilaciones y bajas incentivadas) al aplicarse un ERE prorrogado de 2001. El directivo deja la empresa en plenas conversaciones para negociar el aumento de productividad y la rebaja de entre el 7% y el 14% del salario para el resto de la plantilla.

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Las cifras de los ingresos que Sánchez Lozano ha conseguido en Iberia son tan claras como impresionantes. Ha ejercido el cargo de consejero delegado desde el día 9 de julio de 2009 hasta el 27 de marzo de 2013. En total, 1.358 jornadas al frente de la aerolínea en las que, si sumamos salario, incentivos y la liquidación, ha ingresado 5,3 millones de euros, o lo que es lo mismo, 3.903 euros por cada 24 horas que ha pasado en la compañía.

Por otro lado, si damos crédito a los cálculos de la entidad financiera Sabadell-Bolsa, Iberia debe destinar 410 millones para indemnizar a los 3.141 trabajadores que abandonarán la plantilla. Esto es, 130.531 euros por empleado. Si se hubiera impuesto el ‘ajuste duro’, la liquidación media por despedido se habría reducido hasta 65.000 euros.

Comparando las indemnizaciones que, de promedio, recibirá cada trabajador que cause baja, con la que ya ha cobrado Sánchez Lozano, habría que multiplicar por más de 15 la cantidad asignada a cada empleado, para igualar los 1,986 millones de euros de la liquidación del directivo. Y ello pese a que, frente a los tres años y ocho meses que Sánchez Lozano ha permanecido en Iberia, los trabajadores que causarán baja presentan una antigüedad media de 20 años. A pesar de que se va “de mutuo acuerdo” y por voluntad propia (“ya es tiempo de traspasar el mando a mi sucesor”, ha declarado), Iberia le ha pagado de golpe una indemnización que supone el 36% de la cantidad millonaria con la que le ha remunerado desde julio de 2009.

IAG, de acuerdo

IAG, de acuerdoIAG, el holding propietario de Iberia tras la fusión con British Airways, no ha tenido dudas sobre los méritos de Rafael Sánchez Lozano para encadenar un sueldo millonario con una indemnización igualmente millonaria. En su página corporativa desarrolla con naturalidad las cuentas del ya exconsejero delegado de Iberia.

En 2012 contabilizó un salario base de 619.000 euros, al que se añadieron otros 28.000 en concepto de viajes, coche de empresa y seguro médico privado, más otros 171.000 euros para el plan de pensiones. Su contrato de alta dirección recoge una prima del 150% de su salario base “por sacar adelante el ajuste” en la aerolínea; la mitad de este incentivo se abona en acciones con vencimiento a tres años.

Se le reconoce además el derecho a una indemnización “en el momento de su cese por cualquier causa” de unos 1.168.000 euros, “equivalente a la diferencia entre cuatro veces su retribución fija actual en Iberia y el importe equivalente a la indemnización sustitutiva del periodo de preaviso bajo su nuevo contrato de servicios". A esta cantidad se le añade el salario de un año, con incentivos. En resumen, la liquidación asciende a 1,986 millones de euros.

Walsh, a favor

Walsh, a favorEl consejero delegado de IAG, Willie Walsh, también se muestra favorable a la indemnización que se entrega a Sánchez-Lozano en atención su “importante trabajo y compromiso con Iberia. Ha liderado la aerolínea durante un periodo muy difícil en medio de una profunda recesión y ha puesto en marcha el primer paso importante hacia la recuperación de la rentabilidad de Iberia", declaró tras la dimisión.

Un lector de eldiario.es que firma como Goseri, también defiende en un comentario la gestión de Sánchez Lozano. “No sé cuál será el futuro de Iberia, ni el de sus actuales directivos, ni el de de IAG, -asegura-. Lo único que sé es que este va a depender de elementos mucho más pragmáticos y objetivos de los que suele señalar (eldiario.es) en sus artículos. Que a veces parece que el que Iberia tenga actualmente menos producción es una decisión de IAG”. Y añade: “No, la razón fundamental de la crisis de Iberia es el pedazo recesión en la que estamos inmersos, a lo que hay añadir la fortísima competencia de las low cost”.

Sindicatos y trabajadores, en contra

Sindicatos y trabajadores, en contraPero también hay mucha gente que no está contenta con la liquidación entregada por Iberia a Rafael Sánchez Lozano. Después de tener que pasar por el trago de asumir la eliminación de la sexta parte de la plantilla como “un mal menor”, sindicatos y empleados de la aerolínea han recibido su dimisión con sentimientos encontrados.

Por un lado, confían que su sucesor Luis Gallego dé otro aire a la gestión. Pero por el otro, califican de “escandaloso” que un directivo que “da la espantada” nada más firmar “el recorte más brutal” que ha vivido la aerolínea en sus 80 años de historia, tenga que ser “premiado” con una indemnización de “nada menos que dos millones de euros”.

Entre las opiniones recogidas se recuerda que Sánchez Lozano fue uno de los hombres de confianza en Caja Madrid de Miguel Blesa, cuya gestión se investiga en los tribunales como una de las causantes de la quiebra y posterior nacionalización de su entidad sucesora, Bankia. Una de las operaciones de aquella época fue la compra de las participaciones en Iberia del BBVA y Logista por un importe de 460 millones. Indican también que el ya exconsejero delegado tomó los mandos de Iberia en 2009, y precisamente ese fue el primer ejercicio que la compañía entró en números rojos después de 13 años seguidos en beneficios. Durante los 44 meses que el ejecutivo ha estado al frente, la aerolínea ha acumulado perdidas de 805 millones. Mientras que él ganaba 3.900 euros por cada día que ha dirigido Iberia, la compañía ha perdido 600.000 euros diarios durante su mandato.

Con este historial a las espaldas, los sindicatos y trabajadores de Iberia consultados entienden que estaba muy bien pagado el millón de euros anual en sueldo, dietas e incentivos. “Si quería una indemnización justa, que se hubiera apuntado al ERE”, indican en tono de broma.

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Publicado el
31 de marzo de 2013 - 20:12 h

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