Es Barruguet, el festival de teatro infantil que recupera la Ibiza de los cuentos y las tradiciones
Al caer el sol, Marieta y Pepet dejan una rebanada de pan con un trozo de queso junto a la boca del pozo. Es un ritual que se repite todas las tardes: tiene todo el sentido, práctico, del mundo. Sin esa ofrenda, su madre no podría volver a casa con el cubo lleno y las ovejas de su padre tampoco podrían abrevar el agua del acuífero. La cena es un peaje para calmar las trastadas del barruguet que vive oculto en el pozo.
Esta leyenda forma parte del imaginario popular de los ibicencos. Los abuelos se los contaban a los nietos junto a la lumbre de la chimenea: cuentitos así fueron pasando de boca en boca durante generaciones. En muchas de las historias es barruguets, unos duendecillos más traviesos que maléficos, son los protagonistas. Una de las pillerías favoritas de este ser mitológico –bajito, forzudo y risueño, según lo describe Joan Castelló Guasch, el gran recopilador de leyendas ibicencas– es hacerle cosquillas a los niños hasta hacerlos llorar de risa. Por eso, cuando en 2014, el Ajuntament de Santa Eulària des Riu decidió crear un festival enfocado al teatro familiar el nombre estaba cantado: lo bautizaron como Barruguet.
Ya es tradición que mayo, un mes muy importante en este municipio porque el primer domingo Santa Eulària celebra una de las fiestas más populares de la isla, acabe convirtiendo las calles del pueblo en un gran escenario del que brota la creatividad. La undécima edición del Festival Barruguet comienza el viernes 23 y ofrecerá una veintena de espectáculos, un largo fin de semana de teatro, danza, música, circo e instalaciones lúdicas al aire libre.
Mantener viva la leyenda del Barruguet
Durante estos años, Maria Guasch, la técnica de cultura, ha estado en festivales que se organizan en toda España –como la FIET de Vilafranca de Bonany, en Mallorca, o el FETEN de Gijón– y selecciona los montajes de las compañías que son adecuados para los espacios que tenemos. Lo que más nos gusta, quizás, sean los espectáculo de calle: son muy espontáneos, crean muchísimo ambiente y nos hacen reír una barbaridad. Que sean gratuitos permite que puedan combinarse con los montajes donde, aunque no tengan un precio muy elevado, se cobra entrada“, explica Marisol Ferrer, concejala de Cultura de Santa Eulària. Su historia representa la vinculación que sienten muchos santaeularienses con el Festival Barruguet: ”En las primeras ediciones, cuando no me imaginaba que entraría en el ayuntamiento, me gustaba llevar a mis hijos, que ahora ya son adolescentes, pero entonces eran muy pequeños. Ellos, igual que otros niños del municipio u otras familias que vienen todos los años desde fuera de la isla, han crecido con este evento“.
La llàntia meravellosa, una obra de marionetas que en 2022 estuvo nominada en los Premios Max, los más prestigiosos de la dramaturgia española, levantará el telón. Será el viernes, en el Palau de Congressos, el mismo escenario donde el sábado habrá sombras y magia —Aluzina, un espectáculo del valenciano Nacho Diago, Mago, actor y zurdo— y, el domingo, un concierto de la banda municipal —que repasará la música de muchos clásicos infantiles— y el espectáculo circense Quan torni la primavera cerrarán el programa. El programa también llena de propuestas el Teatre Espanya, una sala, coqueta y centenaria, donde pequeños y grandes reirán con géneros muy diferentes: teatro de objetos —Conservando memoria o Entrañas, compañía El Patio—, danza, percusión corporal o más títeres —Es ven germà petit, representado por el Centre de Titelles de Lleida—… Las funciones tienen unos precios asequibles para todos los bolsillos: entre 4 —si se compran por internet— y 9 euros —si se acude directamente a la taquilla—.
Acercar el teatro a los más pequeños
Desde hace años, el Festival Barruguet también subraya la importancia de la dramaturgia infantil dentro del sector cultural. El jueves, en la víspera de la inauguración, los profesionales del gremio que viajan a Santa Eulària –desde el resto de las Illes Balears, Catalunya, la Comunitat Valenciana o la Rioja– celebrarán unas jornadas de formación donde podrán compartir sus experiencias para producir montajes destinados a emocionar a un público familiar. El viernes por la mañana habrá una mesa redonda en la que las voces de María Ángeles Marchirant, Jaume Gomila, Òscar Rodríguez, Elisenda Farré y Beatriz López debatirán sobre las tendencias, retos y oportunidades que ofrecen estos géneros a nivel autonómico y estatal.
Aunque Santa Eulària disponga de excelentes instalaciones culturales, el espíritu del evento es el teatro callejero. Por eso, el programa no se olvida de las colegios –llegará a 3.500 escolares– y las residencias de ancianos, donde también habrá funciones. Primavera tras primavera, el Festival Barruguet llena de fantasía las plazas y paseos del pueblo. Acrobacias, clowns, juegos tradicionales, instalaciones, música, la performance de tres payasos que intentarán sentarse en una silla gigante… Cultura en familia en uno de los mejores momentos del año para escaparse unos días y disfrutar de la Ibiza más auténtica. La isla que retratan los cuentos que las abuelas ibicencas siguen relatando a los nietos; en buena parte, gracias a las compilaciones que dejó escritas Castelló Guasch.
En la era de la globalización inmediata que entra por los ojos a través de una pantalla, las diabluras de estos duendecillos están más vivas que nunca. La imaginación no tiene fecha de caducidad y nadie lo sabe mejor que los niños de Santa Eulària. Algunos aparecen vestidos de barruguets en el programa de festival. Sonríen como sólo puede sonreír, justo antes de que lo pillen, quien acaba de cometer una trastada.