Rajoy división
Como ya habían pasado tres días y Manuel Cobo aún no había sido fusilado al amanecer, Aguirre y sus muchachos decidieron tomarse la justicia por su mano. ¿A quién quieres más?, ¿a papá o a mamá? Elige bien, “tú sabrás”, “atente a las consecuencias”, advertían por teléfono los líderes de la revuelta aguirrista a todos los concejales del PP en Madrid, uno a uno. Como en el chiste: a mí no me llames violento, que te suelto un guantazo / a mí no me llames intervencionista, que te expulso del partido (como buena liberal). A pesar de las presiones, la asonada fracasó. Los golpistas no consiguieron tumbar al vicealcalde de Madrid en el enésimo episodio de una guerra cada día más abierta. El PP no es que esté dividido, es que sangra por los costurones.
En este triángulo de amor bizarro no todos los amantes juegan con las mismas reglas. A la lideresa sólo le importa ganar o ganar, estaría dispuesta a romper el PP y resucitar el Partido Liberal si fuese necesario. Ni toma prisioneros ni perdona a los neutrales, o con ella o contra ella. Rajoy, por su parte, no quiere pasar a la historia como el presidente del PP bajo el que se rompió la unidad de la derecha española; y esa cautela, real o exagerada, le casa tan bien con su natural pacífico que parece capaz de fumarse un puro mientras Génova 13 arde. ¿Y Gallardón? El enemigo de su enemiga es ahora su amigo. Nunca lo ha negado, quiere ser califa en lugar del califa, pero está dispuesto a esperar su turno y, si Rajoy llega a 2012 y gana, se conformará con ejercer de visir. Y así está el PP, uno y trino a garrotazos, mientras la próxima entrega del sumario de la Gürtel está ya al caer.
Sobre este blog
El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.
Puedes contactar con Ignacio Escolar y la redacción de elDiario.es mandándonos de forma confidencial información o documentación al correo electrónico: pistas@eldiario.es
Protegeremos tu identidad en todo el proceso si así lo deseas.
0