La portada de mañana
Acceder
Los conservadores europeos, en decadencia tras su mínimo en Alemania
Entrevista - Maixabel Lasa: "Perdonar tiene connotación religiosa y yo soy agnóstica"
Opinión - Algo pasa con Escrivá, por Esther Palomera

Bienestar emocional y estabilidad financiera para evitar suicidios: “Se prevendrán más suicidios con una renta básica universal que con legiones de profesionales"

El 20% de las personas que se han autolesionado alguna vez en la vida tendrán una tentativa de suicidio

A lo largo del año 2020, 148 personas murieron por suicidio en Euskadi, 139 hombres y 45 mujeres, la mayoría de ellos de entre 40 y 60 años, según los datos del Instituto Vasco de Estadística. Un 10% de la población presenta autolesiones, sobre todo personas jóvenes. El 20% de las personas que se han autolesionado, alguna vez en la vida tendrán una tentativa de suicidio, el 90%, confiesa hacerlo como una manera de controlar su dolor emocional y el 87% lo que pretende es comunicar su malestar con el entorno a través de las autolesiones. Para un 60% es una forma de castigo ya sea autocastigo o dirigido a otros. 

Los ingresos psiquiátricos de adolescentes en Bizkaia aumentan un 50% durante la pandemia

Los ingresos psiquiátricos de adolescentes en Bizkaia aumentan un 50% durante la pandemia

Todos esos datos han sido analizados este viernes, Día Internacional de la Prevención del Suicidio, en Bilbao durante las jornadas “Prevención del suicidio en Euskadi. Perspectivas, herramientas y necesidades”, organizadas por la Asociación Vasca de Suicidología, Aidatu, en colaboración con el posgrado en Suicidiología y la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la UPV/EHU.

Durante la jornada, profesoras universitarias, psiquiatras y expertos han explicado su experiencia en el ámbito de la prevención del suicidio en Euskadi. Como el Psiquiatra de Osakidetza y profesor de la UPV/EHU, Jon García Ormaza, quien ha destacado que si bien "no ha habido o no está habiendo un incremento sustancial y significativo en las tasas de incidencia del suicidio, muchas muertes por suicidio se podían haber evitado".

"El suicidio es únicamente la punta del iceberg. No podemos quedarnos solo con los datos brutos del suicidio, tenemos que ver por qué se produce. Es consecuencia del sufrimiento psíquico, del dolor emocional insoportable. Tenemos que entender por qué la gente sufre, por qué no puede manejar ese sufrimiento, por qué el no poder manejar ese sufrimiento se puede convertir en ideas de suicidio, pero no podemos quedarnos únicamente en la superficie", ha detallado García Ormaza.

Según la información aportada por el psiquiatra, tres de cada cuatro personas que verbalizan un plan suicida, lo suelen llevar a cabo. "Cuando una persona dice que ha pensado algo, esa es una situación de urgencia, esa persona tiene que estar acompañada, tiene que ser atendida por un especialista en salud mental rápidamente. Pero que el que una persona niegue que tenga ideas de suicidio o que tenga un plan no quiere decir que esa persona no pueda morir por suicidio. Hay muchísimos estudios que demuestran cómo personas que murieron por suicidio el día de la última consulta con su especialista en salud mental negaron tener un plan o una idea de suicidio, porque muchas veces esa planificación es muy rápida, es casi impulsiva, ocurre en minutos, a lo sumo en unas horas. Yo siempre pongo el mismo ejemplo: Lo siento se acabó, ya no puedo más, soy un policía y tengo un arma de fuego en el cajón. Yo puedo armar el arma, me puedo apuntar, pero no puedo estar así horas. Si tengo el arma, lo haré en minutos", ha explicado.

A la hora de tratar de prevenir un caso de suicidio García Ormaza, ha destacado que la exploración del riesgo suicida es extremadamente compleja, ya que la presencia de ideas suicidas solo implica que esa persona está en peligro de suicidio en un 40%. Por ello, ha explicado que lo que hay que hacer es tratar de valorar si una persona vulnerable que está sometida a situaciones complejas y que no tiene las herramientas o habilidades suficientes para manejarlas está sufriendo emocionalmente. En estos casos, el experto recomienda apoyarla, acompañarla y preguntarle en lugar de dejarle de lado o dar por sentado que lo que dice no va en serio y restarle importancia.

Para prevenir el suicidio ha numerado tres pasos a seguir: promover el bienestar emocional y la salud mental, promover la estabilidad financiera y limitar el acceso a métodos peligrosos. Para explicarlo, ha citado la afirmación del presidente de la sociedad española de Neuropsiquiatría, Mikel Munárriz en su artículo ‘Sobre salud mental, COVID-19 y normalidad’ que dice: “Se prevendrán más suicidios con una renta básica universal que con legiones de profesionales psicopatologizando cualquier atisbo de esperanza”.

Por último, ha aconsejado intervenciones en lugares como puentes o acantilados para evitar que tengan lugar este tipo de acciones instalando vallas o, en el caso de los entornos naturales, carteles de ánimo y apoyo o números de emergencia. “La inmensa mayoría de personas que concibe la posibilidad de no seguir viviendo no quiere dejar de vivir, quiere dejar de sufrir. Hay cosas que a muchas personas pueden parecerle demasiado simplistas, como mensajes de 'hay esperanza, pide ayuda', pero son eficaces en muchos casos", ha señalado el psiquiatra.

Nueve áreas de actuación para evitar el suicidio en Euskadi

Andrea Gabilondo Cuéllar, psiquiatra en el Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia y responsable técnica de la Estrategia de Prevención del Suicidio en Euskadi, ha explicado la Estrategia, que incluye 57 medidas y 9 áreas de actuación: coordinación y seguimiento sobre casos y posibles casos; información ciudadana con charlas informativas impartidas por los profesionales de Osakidetza y jornadas y conferencias impartidas por la Ertzaintza; vigilancia epidemiológica relacionada con los efectos de la COVID-19 en este tipo de casos; emergencias y primera intervención con una formación sobre conductas suicidas que imparte la Academia Vasca de Policía y Emergencias (AVPE) a los diferentes colectivos que integran el Sistema de Seguridad Pública de la CAE (Ertzaintza, Policías Locales, Alguaciles, Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento…); acceso a medios letales, con un procedimiento de la Ertzaintza de retirada provisional del arma en caso de identificarse un trastorno de conducta; ámbito comunitario, con protocolos de coordinación sociosanitaria entre los servicios sociales municipales y los centros de atención primaria de Osakidetza para atender de manera conjunta a las diversas necesidades de las personas; ámbito sanitario con diversas iniciativas asistenciales en forma de guías de actuación, protocolos o programas piloto; postvención, con ayuda y soporte a supervivientes por suicidio y sus familiares y colectivos vulnerables, con programas específicos de salud mental.

Según el documento de la Estrategia de Prevención del Suicidio en Euskadi, los factores de riesgo de suicidio pueden ser "individuales, sociofamiliares y contextuales. Entre los factores individuales, los problemas de salud mental y los intentos de suicidio previos se encuentran entre los factores de riesgo más importantes para consumarlo. Los primeros están presentes en el 90% de las autopsias psicológicas realizadas20 y los intentos de suicidio previos aumentan el riesgo hasta 100 veces más que en la población general. A pesar de ello, los estudios indican que solo un 30% de las personas que se suicidan tenían historia de tratamiento previo con personal profesional de la salud mental, lo cual hace especialmente necesario incluir a otros servicios sanitarios o comunitarios en la prevención del suicidio", apunta el documento.

Gabilondo ha destacado, además, las barreras con las que se encuentran los profesionales a la hora de prevenir el suicidio, que hoy en día son, según ha indicado la experta, la pandemia, el no contar con una estrategia con estructura y presupuesto, el estigma, el desconocimiento y la complejidad del tema. Además, estos profesionales pueden llegar a padecer ciertos riesgos como la resignación por no lograr objetivos, la complacencia, es decir, pensar que con la pandemia no se pueden dar más pasos para evitar suicidios y, por último, el cansancio que conlleva ser un profesional en este ámbito.

*Datos de interés:

Teléfono de la esperanza: 717 003 717

Página web: www.aidatu.org

Dirección: C/ Araba nº 6, bajo (entrada por, Burgos Kalea), 48014 Bilbao

Correo electrónico: info@aidatu.org

Etiquetas
Publicado el
10 de septiembre de 2021 - 22:38 h

Descubre nuestras apps