La portada de mañana
Acceder
Un relevo de juezas en el Supremo resucita los recursos contra los indultos del procés
Opinión - 'Hay un grave problema con el INE', por Ignacio Escolar
Lacalle obtuvo un doctorado 'cum laude' con una tesis plagada de “copia y pega”
Sobre este blog

Think Bask, quiere ser una red de pensamiento analítico donde aquellas personas que generan conocimiento en nuestra sociedad, como universidad, investigadores sociales, analistas, fundaciones, ONG’s, sindicatos, partidos políticos, blogs, etc... tengan un cauce de expresión y un lugar de encuentro. En este espacio caben todas las opiniones y el debate es bienvenido.

El retroceso democrático de Europa

Según señala Le Goff en su ensayo La vieja Europa y el mundo moderno, Europa ha sido siempre un espacio humano no limitado por su geografía –desde esta perspectiva no deja de ser “más que la punta del inmenso continente asiático”-, construido mediante “la mezcla étnica que resulta de la creación de la Cristiandad y de los reinos cris­tianos: a los celtas germanos, galo-romanos, an­glo-romanos, ítalo-romanos, ibero-romanos y judíos se mezclaron normandos, eslavos, hún­garos y árabes mediante aculturaciones que anuncian lo que será una Europa abierta a las olas de inmigración: una Europa de la diversi­dad cultural y del mestizaje”. Aunque protagonista a lo largo de su historia de muchas y buenas cosas, en demasiadas ocasiones, también en épocas no muy lejanas, Europa puede sacar lo peor de sí misma, haciendo aparecer esa “Europa negra” sobre la que escribe Mark Mazower: antiliberal, nacionalista y autoritaria. Este es uno de esos momentos.

Esta semana hemos conocido el informe sobre la situación de la democracia en la Unión Europea elaborado por el prestigioso think-tank británico Demos. Titulado Backsliders (aunque puede traducirse de varias maneras “retrocesos” o “pasos atrás” se ajusta más al contenido), el informe lleva a su portada una frase inquietante, que resume perfectamente la preocupación que destila: “Democracy in Europe can no longer be taken for granted…”, la democracia en Europa ya no puede darse por sentada. En efecto, del análisis se desprende que Europa sufre desde hace tiempo graves problemas de desconfianza ciudadana hacia las instituciones y partidos, una realidad de corrupción que podría alcanzar el 1 por ciento del PIB de la Unión Europea (unos 120.000 millones de euros al año), un debilitamiento tanto de la independencia de la justicia como de la libertad de prensa, así como preocupantes expresiones de intolerancia y xenofobia. Como digo, se trata de fenómenos que vienen de lejos, que la actual crisis estaría agravando, pero que no han sido provocados por esta; por razones de comparabilidad, aunque el informe maneja algún dato de 2011, el grueso de los indicadores utilizados sólo abarcan el periodo 1999-2008. Es por ello que los autores del informe advierten de que a día de hoy, como consecuencia de una crisis ante la que Europa ha fracasado rotundamente a la hora de encontrar una respuesta efectiva y socialmente aceptable, la realidad puede ser mucho peor.

Es verdad que, en general, son los países del Este (Rumanía, Bulgaria y, sobre todo, Hungría, de quien se dice que sufre “problemas sistémicos”) junto con Grecia e Italia los que presentan los peores indicadores. Sin embargo, hay países como Francia o Austria que salen mal parados, especialmente en lo que se refiere a la aceptación de las minorías, convirtiendo la inmigración y los procesos relacionados con ella (incremento de la complejidad social y del pluralismo cultural y religioso) en elementos centrales de un debate político y social no siempre bien planteado. Por cierto, al revés de lo que ocurre en España, que ocupa los primeros puestos del ranking de países en función de la tolerancia de sus poblaciones a la hora de tener como vecinos a personas homosexuales o de diferente raza.

El informe de Demos considera que Europa carece de un análisis y de unas prácticas claramente dirigidas a diagnosticar y a tratar estos retrocesos democráticos. Faltan también liderazgos continentales (la Comisión Europea no lo es en absoluto) que impidan que tales retrocesos se agudicen con la crisis. Esto es particularmente evidente en el caso de la intolerancia y la xenofobia, rampantes también en la Francia gobernada por la ya ajada gran esperanza blanca de la socialdemocracia europea, como pone de manifiesto el informe de Marion Cadier para Amnistía Internacional Chassés de toutes parts (expulsados de todos los lugares).

Como advierte la profesora de Harvard Pippa Norris, allá donde crecen los partidos de derecha radical estos expanden lo que denomina una “zona de aquiescencia”, normalizando declaraciones y políticas que otros siguen en elecciones posteriores. Y es que, como señala José María Ridao, “si a la hora de pilotar el proyecto comunitario los actuales gobiernos europeos han optado por lo que abiertamente se considera su renacionalización, ¿qué tiene de extraño que la ultraderecha se coloque a la cabeza de esta corriente y exija lo que parece obvio exigir una vez adoptadas las premisas, esto es, llegar cuanto antes al estadio último al que necesariamente conducen?”.

Sobre este blog

Think Bask, quiere ser una red de pensamiento analítico donde aquellas personas que generan conocimiento en nuestra sociedad, como universidad, investigadores sociales, analistas, fundaciones, ONG’s, sindicatos, partidos políticos, blogs, etc... tengan un cauce de expresión y un lugar de encuentro. En este espacio caben todas las opiniones y el debate es bienvenido.

    Autores

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats