Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Trump convierte a Europa en un enemigo a batir
El PP acudirá a la reunión con Hacienda sobre la nueva financiación autonómica
OPINIÓN | 'La resistible ascensión del emperador Donald Ui', por E. González
Sobre este blog

Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

Europa

Gonzalo Bolland

0

Sobre este blog

Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

Tal vez porque muchos ciudadanos perciben el futuro como una amenaza con las evidencias de la crisis climática, la guerra en Europa, la colonización digital, las sociedades envejecidas, las democracias que se desmoronan, la provocación estadounidense y la epidemia de soledad, los políticos medievales están de regreso con el propósito de gobernar Europa llevados de la mano de los propietarios de los grandes medios de comunicación, redes sociales incluidas, y de la multitud de votantes informada por dichos medios.

El futuro ya no parece prometedor. Los políticos medievales, para minorar el miedo de los votantes a un porvenir donde no vivamos más seguros ni seamos más altos, ni más ricos ni más guapos, prometen llevar rápidamente a Europa de vuelta a un pasado que nunca existió; el pasado de las familias felices, el hombre de una pieza, la mujer creada de una costilla, la grandeza imperial, la verdad religiosa como única verdad histórica y demás fantasías animadas de ayer y de hoy.

Los europeos somos culpables. Los ciudadanos europeos, cada vez que consentimos que en la conciencia del hombre europeo se aniquile el humanismo, somos culpables, porque el humanismo es el mayor regalo que ha hecho Europa a la humanidad. El humanismo es una medida humana. La constatación de que el ser humano es la medida de todas las cosas. La confirmación de que el ser humano es el sentido último de la evolución, el desarrollo y el progreso, si es que tales conceptos existen, y si es posible que alguna vez el ser humano se sacuda de encima todos los instintos primarios que arrastra desde que habitaba las cavernas. El humanismo, según Sandor Marai, también es “una actitud humana que no espera ninguna respuesta mágica o milagrosa al problema de la muerte, ni pretende la solución de los problemas terrenales mediante fuerzas sobrenaturales”.