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“La cooperación te moldea, te convierte en una ciudadana del mundo enriquecida por la diversidad encontrada”

Lidia Rodríguez Carrascal

Su labor consiste en el seguimiento de proyectos de cooperación internacional para el desarrollo en Colombia en un momento transcendental, tras el final del conflicto armado y el abandono de las armas.

Cooperantes, embajadores de la solidaridad dentro y fuera de Extremadura

Embajadores de la solidaridad dentro y fuera de Extremadura

Lidia Rodríguez Carrascal es una cooperante extremeña que trabaja en Colombia con Mujeres en Zona de Conflicto en la defensa de lideresas y defensoras de los derechos humanos.

Realizan un seguimiento de los acuerdos de paz desde la implementación de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de ONU. También trabaja en la promoción de visibilización de casos de violencia sexual en el marco del conflicto armado y la lucha contra la trata de personas con fines de explotación sexual.

¿Por qué cooperante?

Comenta que si volviera atrás, sin ningún lugar a dudas volvería a ser cooperante. “Para seguir aprendiendo de otras realidades y contribuir a un mundo más justo”.

Son muchos los motivos por los que le gusta su trabajo, “y otras razones por las que no tanto”. Comenzó en la profesión muy joven, con 24 años en Marruecos. “Para mí fue una oportunidad de crecimiento profesional y sobre todo una oportunidad de desarrollo humano, que poco a poco hizo que pusiera en valor la figura de la persona cooperante y lo que esto representa en el mundo de la solidaridad y la justicia social”.

El motivo que le impulsó a trabajar en otros territorios fue la curiosidad. “Conocer otras culturas, religiones, estructuras, tradiciones, metodologías, sistemas, valores, desigualdades… otras formas de entender y conocer la diversidad que habita este mundo”.

Fue de este modo cuando se dio cuenta de que las personas nos son tan diferentes por nacer en un lugar u otro del mundo. “Son las relaciones de poder y las violencias estructurales las que provocan injustas vulneraciones de derecho en nombre de nuestras diferencias. Es aquí donde surge la primera crisis existencial sobre ¿qué es la cooperación? Y si, ¿realmente sirve para algo que no sea neocolonizar territorios?”.

“Justo en este momento, reconozco, que tuve mis dudas de seguir en el sector, debido a la desmotivación y frustración que supone encontrarte con realidades desagradables en otros países. Pero una vez superada esta crisis tienes dos opciones, dejarlo y dedicarte a otra cosa, o quedarte trabajando con la firmeza de que la cooperación tiene la oportunidad de aliviar el sufrimiento de muchas personas. Contribuyendo al desarrollo de las comunidades y los pueblos, mano a mano con la ciudadanía”.

“Esta forma de trabajar marca muchos momentos de tu vida personal, acumulando momentos, experiencias, personas, anécdotas, lagrimas… que te moldean convirtiéndote en una ciudadana del mundo enriquecida por toda esa diversidad encontrada, enriquecida por ser más consiente del mundo en el que vives y sobre todo enriquecida por hacerte más humana.

Su trabajo

En la actualidad trabajan con dos socios socias locales, una, la Corporación Humanas Colombia, con un proyecto con el que buscan la participación de las mujeres para la reducción de los niveles de violencia en el Chocó, financiado por la AECID.

Se suma otro con SISMA MUJER, también centrado en los procesos de paz y el liderazgo de las mujeres, financiado por la AACID.

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Publicado el
8 de septiembre de 2019 - 22:00 h

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