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Lo dice Google: este español está entre "los mejores artistas interactivos del mundo"

En el prestigioso Barbican de Londres hay un espacio futurista donde el código se hace arte. Allí, en Dev Art, Mar Canet expone 'Wishing Wall', una instalación que echa - literalmente - tus sueños a volar. Ya va siendo hora de que conozcas al español que, para Google, es uno de "los mejores artistas interactivos del mundo".

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Mar Canet, ante Wishing Wall, su obra creada junto a Varvara Guljajeva para el DevArt de Google.

Mar Canet, ante Wishing Wall, su obra creada junto a Varvara Guljajeva para el DevArt de Google.

Una pared llena de mariposas. Mariposas de colores que, obviamente, salen de capullos. Pero no unos capullos cualquiera, no, sino unos capullos formados por nuestras propias palabras, por nuestros deseos. No hemos perdido la cabeza ni nos hemos puesto intensos y metafóricos. Estamos describiendo una de las salas del Barbican, uno de los centros de arte más prestigiosos de Londres, y concretamente una de las apuestas artísticas de Google que allí se pueden admirar.

Efectivamente, los de Mountain View también tienen el hocico metido en el mundo del arte. Del arte digital, claro. Por suerte, para adentarnos en este territorio poco conocido contamos con un guía de excepción: un español que se encuentra en el punto de mira artístico de la 'gran G'. Se trata de Mar Canet que, junto a Varvara Guljajeva, conforma un dúo que Google no ha dudado en incluir entre "los mejores artistas interactivos del mundo".

DevArt, código hecho arte

La exposición Digital Revolution, que se podrá ver - o, mejor dicho, "vivir" - en el Barbican Centre hasta el próximo 14 de septiembre, tiene un espacio gestionado por Google. Se trata de DevArt, una zona en la que el código se convierte en algo bello y emotivo. No nos referimos a que se escriban líneas y líneas de código para crear arte más o menos convencional, no, sino a la programación de instalaciones de arte digital con las que Google busca tres cosas: llevar los límites de la creatividad y la tecnología al máximo, inspirar a programadores de todo el mundo y acercar el arte electrónico al público general.

Pero dejémonos de conceptos más o menos abstractos y vayamos al grano: ¿de qué va todo esto y, sobre todo, cómo se cuela un español - otro más - en los planes de Google?

Para su espacio en la muestra del Barbican, Google buscaba a cuatro artistas que hiciesen algo totalmente innovador utilizando algunas de las tecnologías de la firma. De esos cuatro, un artista saldría elegido de un concurso público y los otros tres serían escogidos por la propia multinacional.

"En octubre del año pasado, Google contactó con nosotros para que hiciésemos un proyecto para ellos", cuenta Mar Canet a HojadeRouter.com. Fue entonces cuando Mar y Varvara, que llevan unos años viviendo de su arte y se han logrado situar como uno de los mejores dúos del arte digital mundial, comenzaron a trabajar en 'Wishing Wall', el muro en que tus sueños echan a volar literalmente.

"La gente dice un deseo, el texto se convierte en un capullo, y de dentro sale una mariposa que puedes posar en tus manos", resume Canet. Hay muchos meses de desarollo detrás de esta instalación que, desde luego, es mucho más que un puñado de mariposas revoloteando por una pared.

¿Cómo nos lleva al límite de lo conocido el 'Wishing Wall'? Mezclando el reconocimiento de voz, una proyección en alta resolución y la rueda de las emociones de Robert Plutchik. Todo ello, además, cumpliendo el gran requisito impuesto por Google: utilizar, al menos, una de sus tecnologías.

"Todo el proyecto está hecho sobre Chrome y lo que hacemos es un análisis del texto con Google Speech", explica Canet. A partir de esta herramienta de reconocimiento de voz, se crean las mariposas que representan nuestros sueños. Sus colores no son aleatorios, sino que proceden de ese análisis: en base a un diccionario en el que se relacionan las palabras con los colores de las ocho emociones expuestas por Plutchik en su rueda, tus palabras se traducen en una mariposa de un color concreto. Todo ello con cuatro proyectores de alta resolución.

Canet, trabajando en el proyecto.

Canet, trabajando en el proyecto.

Otra de las condiciones impuestas por Google es que todo el proceso creativo - tanto el de los tres artistas seleccionados por la compañía como el de los participantes del concurso - fuera completamente abierto para compartirlo con todo el mundo. Así, en la web se puede seguir de cerca cómo los artistas han ido capeando largos meses de programación y algún que otro escarceo con el 'hardware' para hacer algo único e innovador.

Jueces y maestros

Además de ser dos de los artistas seleccionados por Google para la exposición del Barbican, Mar y Varvara formaron parte del jurado que debía seleccionar la cuarta obra que se expondría en el espacio de Google.

El concurso fue la confirmación de que el nivel del arte digital en España está por las nubes. Si bien lo ganó un dúo francés, dos representantes españoles quedaron entre los diez finalistas: Jordi Puig y la pareja formada por Anna Carreras y María Solé Bravo.

"A nivel de arte electrónico en España no estamos mal", afirma Canet. "Será desconocido por el gran público, pero ha habido desde hace años un cierto nivel tanto de artistas que trabajan como de centros que muestran este tipo de arte", nos cuenta.

Aunque, claro está, no todo van a ser golpes en el pecho para el panorama nacional. A pesar del nivel de nuestros artistas digitales, hay carencias. En primer lugar en la educación, como han podido comprobar Mar y Varvara al formar parte de Young Creators, la vertiente educativa de DevArt por la que han estado impartiendo talleres para enseñar a niños de entre siete y trece años cómo crear una mariposa con programación en JavaScript.

Canet, enseñando a crear mariposas en Javascript.

Canet, enseñando a crear mariposas en Javascript.

Con Young Creators, Google, apoyando 'The hour of code', la iniciativa británica que lleva la programación a las aulas, quiere formar a una nueva generación de desarrolladores e incluso ir un punto más allá y que, en el futuro, todos tengan nociones básicas del apasionante mundo del código. Eso, en España, no deja de ser un sueño a día de hoy.

Por otra parte, Canet también echa en falta algo más de apoyo institucional. "Hay que ser realistas, los proyectos con tecnología son caros", reconoce. "El problema es que si no hay ayuda pública y tampoco la hay privada, los artistas van a tener que hacer un tipo de arte que sea barato y que esté muy limitado", lamenta.

Por ahora, y mientras no aparezca un 'Google español' que quiera "abrir la mente a la gente y demostrarle que con la tecnología se pueden hacer muchas más cosas de las que hacemos ahora con las mismas herramientas", tendremos que conformarnos con tirar un poquito de orgullo patrio y decir que, además de un español que recorrió Estados Unidos en una furgoneta de Google, tenemos a tres finalistas en un concurso organizado por los de Mountain View y que, por si fuera poco, uno de nuestros artistas digitales, Mar Canet, es, para la firma del todopoderoso buscador, uno de los mejores del mundo.

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Todas las imágenes de este artículo son propiedad de Mar Canet y Varvara Guljajeva


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