La portada de mañana
Acceder
El mapa de todas las inmatriculaciones de la Iglesia
¿A qué enfermos crónicos vacunar primero?
Opinión – No, no ha lugar, por Esther Palomera

El teniente Castillo, abatido frente a la ermita de Fuencarral

Muchas veces hemos pasado con el caminar apresurado –como se va por la peatonal Fuencarral- por la pequeña ermita en el cruce de esta con Augusto Figueroa. La ermita del Humilladero (de Nuestra Señora de la Soledad), que así se llama este pequeño templo de principios del XVIII, incomprendido y dejado de la mano del tiempo. Lo que seguramente no sabíamos es que allí, a sus puertas, ocurrió unos de los asesinatos más determinantes del siglo XX español.

El pasado 12 de julio se han cumplido 75 años del asesinato del teniente Castilloteniente Castillo, uno de los acontecimientos que, junto con el posterior de Calvo Sotelo, contribuyeron a precipitar el golpe militar y posterior guerra civil.

José del Castillo, militar de ideas socialistas, había sido condenado en los sucesos de Asturias de 1934 por negarse a reprimir con su sección de morteros a los obreros en huelga revolucionaria. Yo no tiro sobre el pueblo, fueron sus palabras. El episodio le valió un año de prisión militar. Tras el triunfo del Frente Popular en 1936 pasa a formar parte de la Guardia de Asalto.

El 12 de julio de 1936 a las diez de la noche, camino del cuartel de la plaza de Pontejos, es abatido por cuatro pistoleros de extrema derecha (falangistas o carlistas según la versión). Acababa de salir de su casa en Augusto Figueroa y cayó a las puertas de la ermita del Humilladero.

El teniente fue llevado moribundo a la casa de socorro, pero allí sólo llegó ya un cadáver. En su capilla ardiente en la Dirección General de Seguridad en Sol,

sus compañeros de la guardia de asalto están enfurecidos, y sólo unas horas más tardes algunos, juntos con miembros de las Milicias Socialistas y de la Guardia Civil, participan en el asesinato de Calvo Sotelo. Los entierros de ambos el día 15, uno en el cementerio civil y otro en el del Este, constituyen dos auténticas manifestaciones que ponen rampa a los hechos del 18 de Julio.

Pedro Rodríguez trelles Astruga

El teniente castiĺlo asesinó días antes a varios derechistas en la represión de una manifestación prohibida a cuento del entierro de otro derechista asesinado a su vez. No disparaba según a qué pueblo... el que a hierro mata... Muy bueno el repor

sobre los crímenes del barrio. Es importante no olvidar el pasado para no repetirlo...

PLAN9

El teniente castillo era un asesino que asesinó a quemarropa a varios estudiantes en la plaza de Manuel Becerra días antes

jesus beltran

Comentaristas neofalangistas están por todas partes tergiversando los hechos, colaborando con la infamia de ocultar el genocidio franquista, reconocido hasta por la ONU.

Pedro Rodríguez trelles Astruga

Demuestra que mi comentario contiene alguna inexactitud sin demagigias progres.

Franco no pinta nada en esta historia que es anterior a la guerra civil. Cuando os ponen delante de la verdad solo sabeis descalificar (neofalangista y no me conoces de nada) o recurrir a franco. Que franco fuera un asesino no exculpa de sus crimenes al teniente castillo.
Etiquetas
Publicado el
18 de julio de 2011 - 02:01 h

Descubre nuestras apps

stats