La maestra de la astrología española que fundó 'Versos con faldas' junto a Gloria Fuertes

Tertulia Versos con faldas

¿Qué hacen un grupo de mujeres a las que ningunean en la mayoría de las tertulias literarias de Madrid a principios de los 50? Fundar su propia tertulia, una para mujeres llamada Versos con faldas. Esto, al menos, es lo que hicieron Gloria Fuertes, Adelaida las Santas y María Dolores de Pablos.

Versos con faldas supuso un espacio de libertad para mujeres al margen de la yerma política cultural del primer franquismo, sin más cuerda que la que sostenían Mercedes Sanz Bachiller, esposa del fundador de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) o Pilar Primo de Rivera. La tertulia se inauguró en la Asociación Artístico-Literaria del Teatro Gallego el 5 de marzo de 1951 y luego se trasladó a la Asociación de Escritores y Artistas, en la Carrera de San Jerónimo 5. Su vida fue tan corta como permitió la coyuntura del país, pues la Dirección General de Seguridad prohibió un año después todas las tertulias de café y recitales, lo que las llevó a lugares más cerrados y privados, como el Centro Asturiano. Desapareció definitivamente en 1953.

Para saber más sobre ello conviene acudir al volumen con el mismo nombre que sacó Ediciones Torremocha en 2019, que parte, a su vez, de la edición que, también titulada Versos con faldas, sacó Adelaida Las Santas en 1983. Con motivo del libro, se habló mucho en prensa de Gloria Fuertes, primera figura de la poesía contemporánea, cuya poesía para adultos ha sido felizmente reivindicada en los últimos años. En la tertulia participaron, sin embargo, hasta 47 escritoras.

Queríamos fijarnos aquí en la desconocida figura de María Dolores de Pablos, vecina del barrio de Maravillas (hoy Malasaña), mucho más conocida por su actividad en torno a la astrología que en la poesía, pues sus versos permanecen aun hoy inéditos en su mayoría.

De Pablos nació en Maravillas en el seno de una familia conservadora y cercana al mundo del libro –su padre era impresor y litógrafo, cuya casa era la Litografía de Pablos, en la calle Vergara–. Estudió en el colegio María Inmaculada de la calle de Fuencarral (que aún existe) y posteriormente en la Asociación para la enseñanza de la mujer. Se dio pronto a la lectura, aunque tuvo que lidiar con la particular censura previa de su familia.

Al terminar la guerra, su padre le consiguió un puesto de mecanógrafa en una comisaría. La realidad criminal de las comisarías en los años inmediatamente posteriores a la guerra la impactaron e hicieron renegar a la joven de aquella etapa. Siguió trabajando, en distintas ocupaciones, y ennovió con José San Miguel, con quien se casó y a quien acompañó a Sepúlveda en su destino como veterinario. El nacimiento de su primer hijo le dio una buena excusa para regresar a Madrid e instalarse de nuevo con sus padres en 1948. Ya de vuelta en la ciudad, empezaría a frecuentar por primera vez círculos literarios, costumbre que ya no abandonaría ni siquiera cuando su marido regrese a la capital.

María Dolores de Pablo era teósofa desde mediados de los años cuarenta y, justo después de Versos con faldas, se sumergió en el mundo de las reuniones de astronomía. Esta nueva ocupación le llevó a ser una voz conocida, a raíz del espacio diario Dos sueños cada día, que se emitió en Radio España entre los años 1958 y 1960.

En 1961 murió su hija pequeña, lo que supuso un revés para María Dolores, aunque siguió dedicándose a la astrología, dando clases en la librería Armenteros con gran éxito.

Aunque su carrera como poeta acabó prácticamente con la tertulia (solo tiene cuatro poemas publicados) escribió mucho sobre astrología, a menudo con su hijo José Luis, y sus compañeras –Glorias Fuertes, Adelaida Las Santas y otras– se reunieron para homenajearla recitando tras su muerte, en diciembre de 1981.

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