María José Méndez, directora general de la Mujer: “No vamos a permitir que las mujeres sean agredidas, y menos en la situación de confinamiento”
Nos citamos a las 13.30 del quinto martes de confinamiento para hablar de la nueva campaña contra la violencia de género que acaba de lanzar la Consejería de Política Social del Ejecutivo murciano y que tiene por lema #Silaoyesllama. María José García Méndez, directora general de Mujer y Diversidad de Género, se muestra preocupada por los derroteros que está tomando esta lacra durante el estado de alarma y advierte durante la conversación de que hay menos llamadas de socorro, pero pone el acento en que ese descenso no es sinónimo de menos agresiones. María José, como muchas otras mujeres, compagina desde que se decretó el estado de alarma el teletrabajo con su papel de madre. “Ya les he puesto la comida y les he pedido que dejen tranquila un momento a mamá”, reconoce antes de entregarse a la entrevista.
#Silaoyesllama llega para reforzar el apoyo a las víctimas de violencia de género durante el confinamiento ¿Hay que estar más vigilantes en estos tiempos ante este tipo de comportamientos?
Efectivamente, el proyecto nace en el marco de la actual situación de confinamiento de la población. En la última quincena de marzo las llamadas de socorro al 112 han bajado mucho respecto a las 200 que se registraron en los primeros quince días del mes. Eso no significa que el número de casos de violencia haya disminuido, sino que no están viendo la luz. Las mujeres se sienten coaccionadas al estar permanentemente bajo el mismo techo que el agresor y se ven limitadas para acceder al circuito de ayuda.
Por eso, la intención es implicar al entorno.
Sí, es necesario implicar al entorno y no dejarlas solas. Que si los vecinos son testigos de este tipo de situación den la voz de alarma, que sean cómplices y ayuden en esta lucha. Se trata de sensibilizar a la población de que en esto debemos estar todos. El otro objetivo era dar un toque de atención al agresor, para que vean que estaremos vigilantes todos, para que midan bien los gestos. No vamos a permitir que las mujeres sean agredidas y menos en la situación actual.
Entonces, ¿Se ha constatado un descenso en el número de denuncias?
La Policía Nacional, con quien trabajamos de forma coordinada, es la que gestiona las órdenes de protección de las mujeres y nos corroboran que no hay tantas denuncias como antes del confinamiento. Y aunque en algunos medios nacionales se ha hablado de un incremento de violencia de género, nuestros datos van en sentido contrario. Somos conscientes de que se están produciendo casos, pero no podemos decirlo oficialmente porque no es lo que reflejan las cifras.
¿Teméis que después del confinamiento se agudice esta lacra al incrementarse algunos problemas asociados como puedan ser la precariedad económica y laboral o las adicciones?
Es cierto que tenemos esa preocupación añadida y somos conscientes de que puede haber un repunte por todas esas cuestiones que rodean en algunos casos a la violencia de género. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que el agresor pueda descargar su frustración al perder su puesto de trabajo o que la pérdida del empleo de la mujer la haga más dependiente para mantener a la familia. Tenemos previsto un plan de contingencia en el que prevemos ese posible repunte, para ello vamos a dotar de más plazas nuestra red de acogida a mujeres.
¿Qué pasa cuándo una mujer tiene que salir huyendo de su casa?
Ahora mismo contamos con un centro de emergencia donde puede acudir las mujeres, con 30 plazas; de las que ahora mismo tenemos ocupadas la mitad, con 12 mujeres y 5 niños. Vamos a aumentarlas y a abrir una nueva en Cartagena para curarnos en salud, por si tienen que salir de su hogar. También vamos a reforzar el plan de inserción laboral con las ONG que trabajan con estas mujeres y mantenemos nuestra red de protección integral en los CAVI (Centro de Atención Especializada a Víctimas de Violencia de Género) al cien por cien. Ahora mismo tenemos un total de 54 plazas ocupadas, 39 por mujeres y 15 por niños, en la red de protección.
¿Qué puede hacer una mujer para acogerse a este sistema?
Para poder optar a una casa de acogida tiene que haber denunciado. Nosotras les facilitamos la casa, donde cuentan con profesionales que las guían permanentemente. Muchas de las mujeres no dominan el idioma, por eso cuentan con un programa de formación online para aprender español; acompañamiento para solicitar la RAI (Renta Activa de Inserción), y se les orienta para acceder al mercado laboral.
¿Qué programas de prevención y educación en valores tienen en marcha?
Se están haciendo cosas muy bonitas, como el programa Sensibilízate, en el que colaboran psicólogos, educadores sociales, y abogados como Carmen Castillo, que resultó premiada el año pasado por su labor en la lucha contra la violencia de género. Se hacen charlas por toda la Región, en materia de género, de buenos tratos o sobre las relaciones tóxicas en el público juvenil. También se sensibiliza en los centros de discapacidad, o de padres. Se trata de remover conciencias y estar al tanto de la realidad y estamos muy contentos porque ha tenido muy buena aceptación. Ahora no podemos seguir, pero lo retomaremos. También trabajamos con asociaciones como Reiníciate, pionera en hacer terapias con posibles maltratadores o perfiles con conductas agresivas. Es muy importante incidir en ese ámbito.
¿Algún foco más que resulte sensible en época de confinamiento?
Pues ahora estamos focalizando nuestros esfuerzos también en otro gran problema que es la explotación sexual. Hablo de las mujeres que trabajan en los club y que pueden cerrar de un momento a otro y quedarse en la calle. Las acompañamos y dotamos de recursos y medios. Como ves, nos pasamos las 24 horas sin descanso.
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