Navarra estrena la selectividad del coronavirus: "Ha sido complicado prepararla sin ir a clase, pero nos dan más opciones en los exámenes"

Alumnos de 2º de Bachillerato en Navarra entrando al examen de la EvAU

Los alumnos de 2º de Bachillerato de Navarra han inaugurado este martes la EvAU (Evaluación de Acceso a la Universidad), antes conocida como selectividad, más atípica de la historia por ser la primera que se realiza en medio de una pandemia y tras pasar los tres últimos meses del curso confinados en casa, con las dificultades que ello implica para la educación. 3.815 estudiantes navarros han dado el pistoletazo de salida a esta prueba que se desarrollará en el resto de España durante las próximas semanas. La estampa de los alumnos nerviosos con los apuntes en la mano a la entrada del campus de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) no ha sido diferente a la de otros años anteriores. Lo inédito ha sido la imagen de los estudiantes llegando por turnos al examen ataviados con una mascarilla, de uso obligatorio. Pero, a pesar de que se les había citado por grupos a diferentes horas, las aglomeraciones ha sido inevitables. "Supongo que por los nervios todos hemos preferido venir con tiempo y al final nos juntamos todos", señala Xabier.

"Estoy un poco agobiada porque es algo nuevo", explica Simara a eldiario.es minutos antes de entrar al primer examen del día, Lengua Castellana y Literatura. "Pero creo que me irá bien, han tenido en cuenta que no hemos tenido clases presenciales en la última evaluación  y nos dan más opciones para elegir", añade. Y es que a raíz de la pandemia, a comienzos de mayo la UPNA anunció un cambio en los modelos de examen  pensando en que los contenidos del último trimestre del curso no se han podido impartir en las aulas. Por ello se ha optado por unas pruebas en las que "hay más optatividad, lo que es una ventaja para ellos", ha explicado esta mañana la coordinadora de la EvAU en Navarra, la profesora Ana Zabalza.

Los más de 3.000 alumnos navarros son los primeros que se examinan en España y por ello desde el resto de comunidades se está mirando con lupa el buen funcionamiento a la hora de los accesos y salidas de las pruebas y las medidas higiénico-sanitarias para evitar posibles contagios. Algo que desde la UPNA ven como "algo normal", ha apuntado Zabalza.

Los alumnos matriculados en Navarra este año para la EvAU son 530 más que el año anterior, lo que supone un aumento del 16%. De ellos, el 74% la realizará en castellano, mientras que el 26% han escogido el modelo en euskera. Unas pruebas que en esta comunidad se desarrollarán durante cuatro días, hasta el viernes. Dada la situación actual en la que es necesario guardar una distancia mínima de seguridad de 1,5 metros, en la Comunidad foral para poder acoger a todos los candidatos evitando masificaciones, además de las aulas del campus de Arrosadia y del de Ciencias de la Salud, la UPNA ha tenido que echar mano de otros edificios del campus como el polideportivo o la biblioteca, además de cuatro institutos de la capital navarra y de Tudela.

Medidas exhaustivas de seguridad

Además de la mascarilla obligatoria y la distancia entre alumnos en los exámenes por la que se ha requerido habilitar espacios poco habituales para estas pruebas, los estudiantes han tenido que seguir una serie de directrices marcadas por la universidad para evitar posibles contagios. Todos ellos estaban advertidos de que tenían que tomarse la temperatura en casa y que no podían entrar en el aula con dispositivos electrónicos (móviles, tabletas, ordenadores o relojes inteligentes). Además, se les ha informado que la mascarilla nunca se puede colocar encima de la mesa, ya que una vez en su sitio podían quitársela. A las pruebas, además, han ido llegando de forma escalonada por franjas horarias según el apellido, aunque finalmente se han producido pequeñas aglomeraciones a primera hora de la mañana.

"Ha sido complicado prepararla, como hemos tenido un par de meses más relajados sin clases presenciales y solo con trabajos, el volverse a poner a estudiar ha costado", cuenta Alfredo. "La tercera evaluación no la he estudiado tanto como las primeras", confiesa, confiado de que no entrará nada de esa materia o de que tendrá la oportunidad de elegir". Su amigo y compañero de clase Xabier añade: "Nos lo han facilitado mucho, puedes elegir entre más opciones y el contenido de la tercera evaluación te lo puedes quitar entero".

Un nuevo modelo de examen que también valoran positivamente los profesores, que se han tenido que "reinventar", señala María, profesora de un instituto de Pamplona. "No todos los centros llevamos el mismo orden de los temas y con el fin de que todos tengas las mismas oportunidades en lugar de tener solo dos opciones como ha sido siempre, este año tienen más para elegir", explica. Ella ve necesario este nuevo modelo de examen porque "ha sido duro para todos, profesores y alumnos, pero ellos están con muchas ganas y a pesar de las dificultades creo que vienen preparados", asegura. Y es que esta prueba no solo supone un examen para los alumnos, sino también para los profesores, que de un día para otro se vieron dando clases vía telemática. "Me he puesto al día en nuevas tecnologías de repente y he tenido que inventar nuevas estrategias para explicarles la materia", apunta.

Los nervios se han ido una vez ha comenzado el examen. Una hora y media después, las caras de los alumnos eran otras, mucho más relajados han formado pequeños corrillos con sus compañeros de clase para intercambiar impresiones y valorar las opciones del examen de Legua y Literatura, en el que, como no podía ser de otra forma, el coronavirus ha tenido mucho protagonismo. Los estudiantes han tenido que escribir una opinión crítica sobre una de estas dos preguntas: "¿Considera que las personas mayores están suficientemente valoradas en nuestra sociedad?" o "¿Cree que la situación creada por la pandemia pone a prueba la solidaridad intergeneracional?". 

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Publicado el
23 de junio de 2020 - 20:49 h

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