Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
La OMS se reivindica con el brote de hantavirus frente a los ataques de Trump y Milei
El Reino Unido, esa picadora de primeros ministros
Opinión - 'Salvador Illa, de los problemas heredados a los errores', por Neus Tomàs

El PP teme perder la mayoría en las elecciones andaluzas

El presidente del PP, Nuñez Feijóo, y el candidato a la reelección como presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en un acto de campaña el domingo
12 de mayo de 2026 22:19 h

2

Todas las encuestas dan ganador de las elecciones en Andalucía a Moreno Bonilla, pero, dejando al margen el uso de una cierta inducción que suele hacerse de algunos de esos sondeos, nadie da la mayoría absoluta que busca. El PP está inquieto. Se diría que roza la desesperación incluso, y se ha lanzado a hacer una campaña especialmente sucia y demagoga. Lanzar un producto tan viciado no ofrece en buena lógica las mejores intenciones. Eso no es debate político, es otra cosa.

Pendientes durante el fin de semana de las noticias, de quién vencería en la lucha entre la solidaridad y el egoísmo, entre el deber de Estado y los ratones nadadores, nos vimos abrumados con grandes dosis de campaña electoral andaluza sin estar el resto de España llamado a las urnas el próximo domingo. Llovía, además, caían de hecho los clásicos chuzos de punta. No, en Andalucía y así el PP pudo explayarse a gusto ante variadas multitudes, sobre lo que quiere e insinuar lo que teme. Espera ganar de nuevo, pero ve en el aire la mayoría absoluta que deja las manos más libres -sobre todo si el socio es Vox- y el miedo a no conseguirlo viene teñido de una visible zozobra. Porque ganar así, es perder. Menudo recital de improperios, mentiras, bajezas incluso, demagogia de esa resbaladiza de tan azucarada, han lanzado.

Entre trueno y trueno, granizo y lluvia sin más, roedores hercúleos y la prensa subvencionada zumbando sin tino, el barco avanzaba hacia la costa canaria como debía ser y los líderes del PP hablaban sin cesar. Inasequible al desaliento, Moreno Bonilla, aspirante a la reelección, presumía de sus logros en sanidad sin asomo de pudor. Los fallidos cribados del cáncer de mama, con muertes constatables, no existen para el presidente saliente. De hecho, en el último debate ha dicho que “ninguna mujer murió por esa crisis”. Se acalla a las denunciantes y andando. A los estudios con datos se los ignora y ya está.

Y es que ha salido uno, con escasa difusión pero muy serias conclusiones, elaborado por dos investigadores andaluces: Juan Antonio Córdoba, del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera, y Antonio Escolar, miembro del Instituto de Investigación Biomédica de Cádiz (INIBICA). Señala el estudio que, entre los años 2019 y 2024, murieron por cáncer en Andalucía casi 4.000 personas más de lo esperable. 1.297 mujeres y 2.404 hombres. Este aumento va más allá del cáncer de mamá, también refiere al de colon fácilmente detectable con colonoscopias a tiempo.

Poco pasa si, como denunciaba una investigación de elDiario.es,  en el Hospital Comarcal público de La Axarquía, Málaga, se instaba a usar material obsoleto para análisis, según relatan trabajadores y extrabajadores del laboratorio.

 Y sin embargo, como escribe el periodista andaluz GerardoTecé, en sus crónicas de campaña, la realidad da un poco igual: “La pandemia y Ayuso nos enseñaron que cuando es mucha más la población con ganas de beberse una cerveza que la población con familiares abandonados en residencias, las cuentas salen”, concluye. Y así fue: la Comunidad de Madrid registró el mayor aumento de la mortalidad por covid de toda Europa, logrando el despegue como líder de la gran follonera Isabel Díaz Ayuso.

Otro periodista andaluz de pura cepa y rigurosamente documentado, Juan Tortosa, recuerda: “Andalucía sigue liderando el riesgo de pobreza y exclusión social en España con un 35%, casi tres millones de personas; la pobreza infantil afecta a más del 40% de los menores andaluces, tenemos la renta per cápita más baja del país y el empleo creado sigue muy ligado a sectores precarios como el turismo, la agricultura o los servicios de bajo valor añadido. ¿De qué demonios se jactan pues Moreno Bonilla y sus palmeros?”.

La política sucia combate la verdad con mentiras y demagogia y así el PP se ha explayado en este fin de semana tan intenso que hemos vivido. Sin apearse de la sonrisa, Moreno Bonilla apelaba a las más bajas pasiones: la ocupación de pisos, por ejemplo como si fuera un problema masivo cuando masivo suele ser el número de casas que tienen algunos dirigentes políticos. “No hay derecho a que tú pagues con tu esfuerzo y tu sacrificio durante toda la vida una vivienda y que después llegue uno y te la ocupe”, repetía.

Tampoco se ha olvidado de excitar el presunto agravio de los andaluces respecto a los catalanes que tanto ha usado el PP con éxito de dudosa ética. Para esta interpretación de arrojo andaluz agraviado la sonrisa sí se diluye.

Saltaban de cuando en cuando los portavoces del PP, lo suyo. Cuca Gamarra exigiendo, a cuenta del barco con hantavirus, una Agencia Estatal de Salud Pública que el PP tumbó en marzo de 2025 con Vox y Junts. Los despropósitos no cesaban.

Feijóo evidenció reiteradamente la máxima desesperación y ese odio insano que demuestra al presidente del gobierno: “Los españoles no indultarán a Sánchez” por “el daño que ha hecho a nuestro país”, como si ya lo tuviera en la cárcel. Exigiéndole que pida perdón por la muerte en accidente de dos guardias civiles que perseguían traficantes de drogas. Feijóo, el amigo de un capo del narcotráfico precisamente. El que abraza a la alcaldesa de Marbella, con un hijo procesado por tráfico de estupefacientes. El uso que se está haciendo de las muertes por este desgraciado accidente demuestra la infinita hipocresía del Partido Popular y un uso espurio del dolor de los familiares de las víctimas.  No deja de ser curioso que, como también salió a colación en el último debate, Moreno Bonilla haya decretado un día de luto oficial en toda Andalucía por la muerte en accidente de estos dos guardias civiles cuando no lo hizo con los fallecidos en Barbate en un caso distinto: en la persecución, fueron arrollados por los narcos. Canta demasiado, da vergüenza ajena.

Porque son trabajos de riesgo que merecen todo nuestro respeto -hace falta vocación y coraje para realizarlos-, pero usar las desgracias como arma política no es decente. Haga cada uno lo que tenga que hacer para mejorar las condiciones de trabajo de cuantos son esenciales, pero esto de Feijóo con su historial es deleznable. El presidente, además, de un partido, el PP, con hitos tan inolvidable como la guerra de Irak, los atentados del 11-M el Yak-42, las cloacas del Estado con la policía “patriótica” para perseguir fraudulentamente a rivales, la burbuja inmobiliaria, la Gürtel o la Kitchen. Rencor tiene mucho, pero el daño lo siente él por no haber podido reunir más votos Sánchez para llegar a La Moncloa.

Mucho se juegan con estar al mando o no de los gobiernos, según demuestran, pero para lograrlos ¿hay que llegar a estos extremos de bajeza? Las campañas electorales cada vez desnudan más a los candidatos, a sus apoyos, a sus promotores mediáticos -ay, esta profesión nuestra tan prostituida a veces- ,y que se vean tal cual son es bueno para la democracia. Salvo por lo que dice Gerardo Tecé, a veces las cuentan les salen por poder beberse una cerveza en la calle durante un confinamiento, o un vaso bien lleno de odio o de infinita estupidez.

Y mientras medio mundo felicita al gobierno español por el operativo realizado con el crucero infectado y el PP se come muchos de los exabruptos que soltó, la reina de Chamberí vuelve de su resort mexicano, quejosa del peligro que corrió en ese “abominable” país que quería redimir y la ha dejado en el más palmario ridículo. Nueve personas acudieron a la manifestación “en desagravio de Ayuso” convocada en Madrid el sábado ante la embajada de México. Debería haber aprendido a volver con los humos más sosegados que es demasiado cantoso quejarse de persecuciones inventadas cuando existen problemas reales bien claros para muchas personas. Pero si no es para que la atiendan, la mimen y la adulen ¿Para que paga, pues, con nuestro dinero también, a ciertos medios o informadores. Déjenme que cite a otro admirado compañero periodista para poner una sonrisa a estos días llenos de tensión.  “Al final, como consecuencia del mal tiempo en la mar, el Hondius fondeado ha tenido que atracar en puerto, a lo que se oponía el presidente canario. Así que podemos afirmar, literalmente, que el tiempo pone a cada uno en su sitio”, escribió en X“. Esa literalidad que quisiéramos para dar fin a tantos desatinos.

Etiquetas
stats