Las cuentas asignan 318 millones de euros para que el agua de desaladoras evite que se esquilmen los acuíferos para el riego
Los presupuestos destinan 318 millones de los fondos europeos para reducir el agua que se saca de los acuíferos para el riego a cambio de usar “recursos alternativos”, básicamente, agua de desaladoras. En 2022 esta partida sumó 90 millones. La mayoría de los fondos va a la sociedad estatal Acuamed (278 millones) que actúa en las cuencas mediterráneas. Otros 40 millones van a Acuae, que aglutina el resto de cuencas que dependen de Transición Ecológica.
La partida que aúna la mejora de las aguas subterráneas y la prevención de inundaciones llega hasta los 497 millones de euros, un 44% más que en 2022. La mayoría son fondos del Mecanismo de recuperación y resiliencia.
Informa Raúl Rejón.