La mayoría de las comunidades apuran la desescalada y no permitirán salir de sus límites hasta el día 21 de junio

La movilidad en medios de transporte alcanza ya el 70 % de la habitual

Quedaba en sus manos adelantar la 'nueva normalidad', pero por ahora pocas van a aprovecharlo. Desde este lunes, las comunidades que están en fase 3, la última de la desescalada, tienen "gobernanza plena", pueden decidir cuánto les dura esa etapa y flexibilizar sus restricciones. En total el territorio con esa potestad acoge a más de la mitad de la población española, pero solo Galicia y Canarias han manifestado intenciones de usarla y terminar la desescalada el 15 de junio en vez del 21. En la cornisa cantábrica, donde varias regiones planteaban los desplazamientos, se han echado atrás por los rebrotes en Euskadi. La principal preocupación para los gobiernos es esa: cómo se controla sin estado de alarma la movilidad y los posibles casos importados desde otras comunidades.

Este sábado, todas las autonomías menos Extremadura establecieron la libertad de movimientos dentro de ellas. Pero ninguna ha hecho por ahora solicitud formal para que sus ciudadanos puedan salir fuera de sus límites. A partir del 21 de junio estará permitido sí o sí, porque ese día decaerá el estado de alarma y no hay herramienta jurídica que impida los traslados por el territorio español. La apertura del día 21 será aplicable en todo el país, también en zonas que no hayan completado la desescalada, como Madrid y Barcelona. Como han explicado varios juristas, los ejecutivos regionales podrán hacer recomendaciones, y con la Ley Orgánica de Medidas de Salud Pública se puede confinar zonas concretas si constituyen un peligro para la sociedad –se utilizó en febrero para un hotel en Tenerife–, pero no cerrar comunidades enteras. Habrá aun así complicaciones, ya que por ejemplo RENFE todavía no ofrece la venta de billetes para esas fechas, ni en adelante.

En todo caso, el 21 de junio "las reglas de juego son distintas y tendremos que aprender a utilizar las que están disponibles" y habrá "que negociar de otra manera", ha definido el titular del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. El Ministerio seguirá teniendo "otras herramientas", en concreto el Consejo Interterritorial que celebra semanalmente con los consejeros de Sanidad. Pero ahí ya no puede imponer acciones, sino "propuestas", a grupos de comunidades o al total del territorio. Pero ya no seguirá la desescalada tal y como la habían planteado, al menos no donde todavía no hayan completado la fase 3, como Madrid y Barcelona.

El caso más paradigmático de toda esta situación es el de las comunidades del centro norte y corredor cantábrico. Navarra, Cantabria, Asturias, La Rioja y Euskadi habían valorado públicamente dar luz verde a los movimientos entre todas sus provincias a partir del lunes, pero han puesto el freno principalmente por los brotes en los hospitales de Basurto (Bilbao) y de Txagorritxu (Vitoria). La presidenta de Navarra, María Chivite, ha declarado este jueves en el parlamento navarro que de momento finalmente no adelantan la movilidad con comunidades limítrofes. "El presidente de Aragón me dijo que si había que levantar el estado de alarma no estaba dispuesto a hacerlo y le dije que yo también lo veía así. Ayer a última hora hablé con la presidenta de La Rioja, que me trasladó que no tienen la decisión tomada y que la tomarán el viernes", decía Chivite.

Fuentes del Gobierno de La Rioja confirman que "de momento no hay nada decidido", ni en un sentido ni en otro, "ni para bien ni para mal", aunque en un principio sí se hablase de ello. "Estamos atentos tanto a la evolución de los datos epidemiológicos de nuestra región, que son buenos, como de las regiones limítrofes, con las que estamos en contacto", explican, y por tanto las decisiones "van al día. Una de las cosas que nos ha enseñado la COVID-19 es que hay que vivir a tiempo real". Y reconocen por tanto: "Antes de ayer, antes de que salieran los brotes de Euskadi, quizá la respuesta hubiese sido distinta". Cantabria ha tomado la misma decisión.

Basurto y Txagorritxu están también en el punto de mira del Ministerio de Sanidad. Para Fernando Simón que se haya dado marcha atrás por ellos en las zonas alrededor de Euskadi solo constata "que tenemos un sistema sanitario prudente y muy consciente de los riesgos a los que nos enfrentamos. Después de vivir lo que hemos vivido es mejor ser un poco prudentes que un poco temerarios". Sobre esos dos hospitales vascos, aunque no estén de más esas precauciones, ha tranquilizado diciendo que son "brotes concretos en principio bien delimitados", y aunque están surgiendo "casos no asociados", el sistema de rastreo actual hace que comporten "menos riesgos" que en otros momentos de la pandemia.

Control de rebrotes que vengan de fuera

Otras comunidades, también con buenos datos epidemiológicos, ya han decidido que no van a adelantar el final de la fase 3 aunque puedan hacerlo, y la 'nueva normalidad' llegará como pronto el 21. Será así en Asturias, que también había barajado un acuerdo con Galicia y Cantabria ya descartado, "para controlar posibles rebrotes", dicen fuentes de su Gobierno. También Andalucía confirma que agotará los 14 días en la fase 3 en todo su territorio, que comenzó el 8 de junio. La movilidad se producirá "cuando estemos todos en la misma situación", dicen desde fuentes de la Junta.

A muchas regiones, el coronavirus llegó desde fuera, en muchos casos a partir del éxodo de los días previos al estado de alarma de ciudadanos que vivían en Madrid y Barcelona y que se fueron o bien a casas de familiares o bien a segundas residencias. El riesgo de una desescalada descoordinada era que en la fase final sucediera lo mismo. Desde el Gobierno de Murcia reconocen ciertas precauciones por eso: inciden a eldiario.es "en la necesidad de controlar la movilidad entre comunidades". Y una forma que se baraja es "nominalizar los billetes en el transporte público y empresarial para poder tener controladas y monitorizadas a las personas en caso de detectarse un brote y poder evitar estas situaciones". Pero no hay forma de vigilar los viajes privados, "es una competencia estatal".

Otras fuentes de Castilla-La Mancha también lo admitían: lo que más les preocupa es el importante trasvase de gente entre su región y Madrid, la comunidad más golpeada por la pandemia. Controlarlo es la "prioridad y principal preocupación", y ya desde la semana pasada anunciaron que pedirían que no se pudiese hacer hasta el 21 de junio, mínimo.

Madrid no pedirá el pase a fase 3

No solo las comunidades que ya podrían, si quisieran, pasar a la 'nueva normalidad' están tomándose con calma la última recta de la desescalada. La Comunidad de Madrid, que hizo el amago de coger prisas, ya ha declarado que completará la fase 2 y no pedirá ningún avance. De esa manera, formalmente Madrid no pasará por la fase 3, puesto que cuando llegue la 'nueva normalidad' estarán terminando la 2. El Gobierno de Madrid puede imponer restricciones, pero no serán parte ya de la transición como la planteaba el Ministerio de Sanidad, ni bajo su tutela. Igual la región sanitaria de Barcelona, que lleva los mismos tiempos.

Finalmente ninguna comunidad ha querido ir más rápido en la fase 2. Solo las provincias de Málaga y Granada, igualándose al resto de Andalucía, permanecieron una única semana en ella. Castilla y León el miércoles solicitó el progreso de fase para toda la región, pero se ha echado atrás a última hora y solo lo hará para Burgos, León, Palencia, Valladolid y Zamora, las más alejadas de Madrid. También lo han pedido Ceuta, la Comunitat Valenciana y las provincias de Castilla La Mancha que quedaban por saltar, pero todas han permanecido igualmente 14 días, el mínimo que estableció el Ministerio, en la 2.

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Publicado el
11 de junio de 2020 - 22:16 h

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