La desescalada devuelve la vida a La Habana tras su peor rebrote de COVID-19
Los restaurantes, las playas y el emblemático muro del Malecón habanero, vetados al público durante meses por el peor rebrote de la COVID-19 en Cuba, han recobrado vida con el inicio de la desescalada.
Cuba pasó de mostrar los peores indicadores epidemiológicos, con récords de casos diarios y fallecidos, a reiniciar gradualmente las clases presenciales y servicios en algunas ciudades, amparada en el avance de la vacunación masiva.
La vacunación masiva contra la covid-19 y la necesidad de oxigenar la economía afectada por las restricciones dieron paso esta vez a la desescalada, que incluye el reinicio de las clases presenciales, la gradual reapertura de sus fronteras el 15 de noviembre y de varios hoteles.
El país caribeño suspendió los vuelos comerciales y chárter en abril de 2020 para frenar la expansión del coronavirus. En octubre de ese año reabrió los aeropuertos, pero se dispararon los contagios, muchos atribuidos al incumplimiento de los protocolos de aislamiento para los viajeros.
En medio de ese panorama, los científicos cubanos desarrollaron tres fórmulas propias contra el coronavirus -Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus- con las que se pretende inmunizar al 92,6% de los 11,2 millones de habitantes, incluida la población entre 2 y 18 años.
Informa EFE.