Carlos Estévez, investigador adjunto de la vacuna de Oxford: “Hay indicios de que quien la reciba no contagiará la COVID”
El neurólogo español Carlos Estévez Fraga participó en los ensayos clínicos de la vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca en su hospital University College de Londres (UCL) como investigador adjunto, reclutando voluntarios y explicando cómo funciona la vacuna. Ahora que ha vuelto a su trabajo habitual y a su tesis, ha recibido con “alegría” los resultados preliminares de la fase final por saber que ha trabajado en el ensayo de “una vacuna que puede cambiar tantas cosas”. Dice que también le han alegrado los resultados de las vacunas de Pfizer y Moderna.
La vacuna de Oxford y AstraZeneca es más barata que las de otras farmacéuticas por la tecnología que utiliza y porque la investigación de la Universidad se hace sin ánimo de lucro. España ya había reservado más de 30 millones de dosis de esta vacuna dentro del programa de la Unión Europea.
Sobre los detalles que se acaban de publicar, ¿cómo se explica la diferencia de porcentaje entre la media del 70% de eficacia y la del 90% en un grupo más pequeño?
Un grupo más pequeño, pero que son 2.700 personas. Hay ensayos clínicos que se hacen solo con esta población. Son datos buenos. En este estudio lo que quieres ver globalmente es que disminuya el número de casos de enfermos de COVID-19, tanto sintomáticos –gente que desarrolla síntomas en relación con la infección– como asintomáticos, es decir, gente que se infecta pero que nunca desarrolla síntomas.
Lo que se ha visto es que globalmente, cuando se analiza toda la población del estudio, se consigue una inmunidad del 70%, que es muchísimo y que está por encima de los requerimientos de la FDA (el regulador de medicamentos en EEUU, según sus siglas en inglés), es decir, que la vacuna tiene que disminuir por lo menos en un 50% el número de casos de COVID-19.
Luego se han hecho análisis entre la gente que recibe distintas dosis dentro del estudio y se ha visto que entre la gente que recibió una dosis un poco más baja de la vacuna [primero media dosis para después recibir una dosis completa] la eficacia era del 90% y, entre la gente que recibió una dosis algo más alta de la vacuna [recibió dos dosis completas], paradójicamente, la vacuna tenía una eficacia algo menor, alrededor del 60%.
En los dos casos son unos resultados muy buenos, por encima de ese umbral del 50% que es lo que se determina que tiene que ser la eficacia de la vacuna para poder terminar con la pandemia.
Una entrevista de María Ramírez.