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Marc Parés (En Comú)

"Queremos cambiar el eje Catalunya contra España por el de clases populares contra élites"

El responsable ideológico del nuevo partido de los comuns considera que si gobiernan Catalunya la capacidad de presión para el referéndum será "mucho mayor"

"Las puertas siempre estarán abiertas para que Podem se integre en el espacio, pero descartamos la forma de coalición", asegura Marc Parés

Parés asegura que el nuevo partido no tendrá ninguna relación orgánica con los partidos confluyentes, ICV, EUiA y Barcelona en Comú

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Marc Parés de En Comú Podem

Marc Parés, de la candidatura Equip En Comú Podem a las primarias ©SANDRA LÁZARO

Marc Parés (Barcelona, 1979) es uno de los nombres que más se proyectan para asumir responsabilidades en el nuevo partido de los comuns, que nacerá el próximo sábado. Este profesor del departamento de Geografía en la Universitat Autònoma de Barcelona ha sido el encargado de coordinar las ponencias cero de una formación que, repiten, quiere ser "una alternativa de país".

Parés asegura que su partido tiene propuestas concretas en materia social, económica y de bienestar, y se decanta por la apertura de procesos constituyentes en toda España. A su vez, considera que Catalunya estará más cerca de un referéndum si son los comuns quienes están en el Govern. Parés forma parte de la lista de Xavier Domènech y Ada Colau a las primarias.

Durante la primera campaña electoral de Colau, BComú destacaba el hecho de no ser un partido, el hecho de ponerse de acuerdo para objetivos concretos en forma de confluencia. ¿Por qué ahora hacía falta el contrario, un partido estable?

El instrumento del que nos dotamos es un espacio social y político de ámbito catalán, un espacio ciudadanista que incorpora elementos que no tienen que ver con partidos clásicos sino con una nueva manera de hacer política. Hemos visto que necesitamos un instrumento con una cierta estabilidad en un momento que es una oportunidad histórica.

¿Cómo se hace para que un partido sea algo más que un partido, que genere o canalice movimiento?

Hemos comenzado poniéndonos de acuerdo en unos determinados objetivos de forma participativa, abriendo una plataforma online para definir el nuevo sujeto político, desplegando talleres en todo el territorio y promoviendo que este nuevo sujeto surja desde abajo, entendiendo abajo como clases populares y como conjunto del territorio.

Esto es la casilla de salida. ¿Y después? ¿Se puede mantener el movimiento?

Pensemos en el caso de Barcelona en Comú, donde se ha conseguido asaltar la institución. Hay obligaciones añadidas y se deben buscar mecanismos para mantener el contacto con la ciudadanía. Definir estos mecanismos es un elemento clave para facilitar un diálogo permanente entre las bases y las personas que asumen responsabilidades. Hay dos cosas que tenemos claras: que hay que tener un pie en la institución y un pie fuera y, a la vez, que la institución es clave para transformar la sociedad.

Estamos a cinco días de la asamblea fundacional pero algunas cosas todavía no están claras. Aparece un nuevo partido pero ¿qué relación tendrá con los partidos confluyentes? ¿Estarán integrados en el nuevo, en forma de coalición, en forma de federación, no tendrán relación orgánica?

Esta es la principal diferencia entre lo que ha pasado hasta ahora con En Comú Podem, Barcelona en Comú, Terrassa en Comú, y otras candidaturas, y lo que hacemos ahora. Ahora creamos un nuevo sujeto y, por lo tanto, un nuevo demos, un nuevo universo de población de referencia, con "una persona un voto" para cada participante en el espacio. ICV, EUiA, Barcelona en Comú y Podem han hecho una enorme tarea, imprescindible, son los que nos han traído hasta aquí. Pero una vez aquí, estamos formando una cosa nueva. Esto no quiere decir que esos partidos deban desaparecer, cada uno decidirá que quiere hacer consigo mismo. El nuevo espacio no está concebido como un espacio de relación entre partidos.

Entonces, ¿no habrá ningún tipo de relación entre el nuevo partido y los demás?

No. Ahora mismo llegamos al día 8 [de abril, asamblea fundacional] con una mesa de partidos y un grupo impulsor, los dos espacios que nos han traído hasta aquí. Pero el día 8 desaparecen ambos. Se crea un nuevo partido provisional que es el que acabará de construir el funcionamiento orgánico y otras cuestiones.

Pero, por ejemplo, a la hora de presentarse a las elecciones, habrá que hacer fórmulas, como la coalición, para que el nuevo partido pueda aprovechar espacios electorales o financiación de las campañas, ¿no? Lo mismo ocurre con la financiación posterior de los partidos o el pago de su deuda…

A nivel técnico yo lo desconozco, pero entiendo que no, entiendo que estás haciendo una coalición y por lo tanto lo que se presenta es una nueva formación. La figura de los partidos como tal, y la figura de la coalición, es precisamente lo que queremos superar.

Podem Catalunya, como organización, no participará de esta asamblea. ¿Lo valoran como un fracaso por el grupo impulsor?

Este nuevo espacio político no se entiende si no hubiera ocurrido, en primer lugar, el 15M, y en segundo, si no hubiera existido una organización como Podemos. Por tanto el ADN de Podem está presente en esta nueva formación. La decisión de la dirección de Podem decepciona y entristece, pero entendemos que el ADN de Podem está ahí. Además de personas de Podem que también estarán, como la candidatura de Juntes Podem [Jéssica Albiach], o Vicenç Navarro, que fue el catalán más votado en Vistalegre. Podem está.

¿Esto no es en cierta manera deslegitimar una decisión soberana del partido, que mediante su dirección ha decidido no participar?

Respeto las decisiones de todos los actores, pero pongo de relieve que el espíritu de Podem está. Esto es un hecho. La decisión de la dirección de Podem es respetable pero se me hace muy difícil de entender. No comparto los argumentos de Albano Dante Fachin.

Una de las cosas que dice Fachin es que el grupo impulsor, del que usted participa, era juez y parte. Asegura que se toman decisiones en espacios pequeños y siempre en torno a la misma gente, la que hoy forma parte de su equipo, En Comú Podem. ¿Aceptan algunas de estas críticas?

Me cuesta mucho entender cómo Albano llega a este punto cuando una semana antes se firmó un acuerdo que no se ha incumplido. El grupo impulsor no es un espacio pequeño, son 120 personas de todo tipo y que van a diferentes candidaturas. Incluso hay gente del grupo impulsor que iba a la candidatura retirada de Podem. Insisto, no entiendo los argumentos. Tampoco los que dicen que se ha dificultado la participación a los inscritos de Podem. No es cierto, yo voté el otro día y tardas dos minutos en registrarte y votar. Es de sentido común que nos tengamos de registrar y verificar.

¿Cree que hay margen para una solución posterior a la asamblea? ¿Algo tipo coalición?

Crear un nuevo espacio desde abajo para al final llegar a una coalición por arriba y volver a hacer lo que ya hacían los antiguos partidos sería muy de vieja política. No veo acabar pactando con Podem por arriba y a posteriori. Lo descartamos de todas todas. Creo que Podem debe acabar integrándose en el nuevo sujeto. Las puertas siempre estarán abiertas. Esta solución no puede ser una coalición, sino que se integre en la nueva formación. A partir de aquí, discutimos lo que sea.

¿Se puede imaginar un escenario en que Pablo Iglesias no venga este 8 de abril a la asamblea de la Vall d'Hebron?

El 8 de abril Vicenç Navarro estará en la Vall d’Hebron, de eso no hay duda, porque está en una candidatura. No sé qué hará Iglesias. Yo me siento como él, decepcionado por la situación a la que llegamos. Iglesias siempre se ha mostrado favorable al nuevo sujeto, no hay duda de que apoya este espacio de confluencia. De hecho yo diría que sí estará, en presencia.

Aquel pabellón de la Vall d'Hebron donde celebrarán su asamblea fue el primer lugar de Catalunya donde Iglesias hizo un mitin como secretario general de Podemos. Tras aquel mitin, Gerardo Pisarello firmó un artículo en que tildaba el acto de antiCiU y decía, citando a Fontana: "La diferencia entre Fraga y Pujol era que el primero podía encarcelar al segundo". Su discurso, sin embargo, se ha centrado más contra el segundo.

Para comenzar, nosotros no nos definimos como "anti". Somos antimuchas cosas, pero lo anti no es una ideología. Hemos querido definir un modelo de país alternativo de forma constructiva, en positivo: qué modelo económico orientado al bien común, qué modelo de bienestar y que genere justicia, qué modelo en relación a un país soberano y para decidirlo todo… Ahora bien, ponemos sobre la mesa que lo que vivimos en Catalunya es un marco en el que se dilucida la política en un eje que no compartimos, en una dualidad que no compartimos. Y que hemos de cambiarla.

¿Cuál es este eje dual que quieren cambiar?

El marco analítico actual es un eje en lógica Catalunya contra España, y nosotros la dualidad que queremos establecer es clases populares contra élites que se están enriqueciendo. Cuando decimos que hace falta un cambio en la hegemonía queremos decir que hace falta cambiar este marco analítico. En este nuevo marco que nosotros proponemos, nosotros tenemos un modelo de país concreto. Y cuestionamos lo que tenemos ahora, un país extremadamente desigual, que obliga a sus jóvenes a marchar y que todo esto tiene que ver con el 3% y la corrupción. Nos oponemos a todo ello, pero lo hacemos con una alternativa basada en la radicalidad democrática.

Ustedes serán un espacio partidario de hacer un referéndum pactado con el Estado pero…

No, no. Partidario de un referéndum efectivo. Lo de pactado con el Estado no sale en el documento.

De acuerdo, serán partidarios de un referéndum efectivo. Pero ¿cuál es la segunda mejor opción, con respecto al autogobierno? ¿Se plantean un nuevo Estatut?

No somos ilusos, sabemos lo que hay a Madrid: un muro infranqueable. Con la actual correlación de fuerzas un referéndum pactado es imposible. Pero también es verdad que la situación ha comenzado a cambiar, que hay cinco millones de personas que han votado a una formación que propone un referéndum y que el PP no tiene mayoría absoluta. Por otra parte, nosotros no estamos gobernando, aunque espero que esto deje de ser así. Por lo tanto, nosotros, que a diferencia de otros nunca hemos dejado de apostar por el referéndum, esperamos que sea el Govern quien haga una propuesta sobre el referéndum y la valoraremos.

¿Y la segunda mejor? Imaginemos que Xavier Domènech se convierte en president de la Generalitat, ¿la idea respecto al autogobierno sería esperar a que se abran estas posibilidades de acuerdo con el Estado, promover una reforma estatutaria, promover una reforma Constitucional…?

Las alternativas dependen del contexto en el que se dan. Dependiendo del contexto veremos cuál es el camino que podríamos ofrecer. Lo que es indiscutible es que el régimen del 78 se ha agotado y que hay que comenzar un proceso de cambio que pasa por promover procesos constituyentes en Catalunya y en España. Sobre cómo desencallar esta situación, que es el que todo el mundo se pregunta, lo que entendemos es que desbloquear la situación pasa por, uno, diálogo, que no es lo que no encontramos en Madrid ahora. Dos, alianzas. Nosotros tenemos alianzas en España y en Europa. Y tres, lo que nosotros aportamos es que somos un reflejo de la sociedad. Si el liderazgo del proceso de transformación de Catalunya cae en nuestras manos y no en las de Convergència o en formaciones exclusivamente independentistas, la capacidad de presión será mucho más grande, porque en nuestra postura se ve reflejada el 80% de la gente, la que quiere el referéndum.

Respecto a la financiación, ustedes han apostado por la Hacienda propia. ¿Por qué?

En el documento de ponencia 0 se habla de hacienda para Catalunya pero también de solidaridad territorial y evitar el 'dumping fiscal'. El modelo actual de financiación no es bueno y es uno de los problemas que tenemos para sacar adelante el modelo de país que queremos. Ahora bien, nosotros también nos definimos como una fuerza fraterna y solidaria con el resto de pueblos de España, por lo que la propuesta de financiación tiene que garantizar esta solidaridad.

Otro de los debates candentes sobre la mesa es sobre la Unión Europea. Son partidarios del "más Europa" o de recuperar soberanía de Europa?

Sobre Europa hay diversas posturas. El documento hace un reconocimiento de que hay un debate, que existe en Europa y que también lo tenemos en nuestra formación, sobre qué estrategia acordar sobre la UE. Hemos acordado manifestar la existencia de este debate y dejarlo abierto. Es un debate que debemos afrontar, no podemos resolverlo todo en una asamblea. Tenemos una pluralidad de opiniones dentro de nuestro espacio y no escondemos nuestras diferencias, que no nos fragmentan.

La pregunta del millón. ¿Habrá referéndum en otoño?

No depende de mí [Ríe]. A nivel pitoniso creo que probablemente se convocará un referéndum y que finalmente no se celebrará. Es la sensación que tengo. Lo cual vuelve a ser otra tomadura de pelo a la ciudadanía. Pasa el tiempo, la gente continúa siendo desahuciada, las desigualdades crecen, y los problemas de la gente no se resuelven, encallados en un proceso que va de etapa en etapa hacia un día D que no acaba de llegar. No tengo demasiadas esperanzas en que esto se resuelva en otoño, no hay ningún indicio de que será así. 

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