eldiario.es

John August, guionista:"Me habrían rechazado por irreal un personaje como Trump"

- PUBLICIDAD -
John August, guionista:"Me habrían rechazado por irreal un personaje como Trump"

John August, guionista:"Me habrían rechazado por irreal un personaje como Trump"

John August, director de cine y guionista habitual de Tim Burton, para quien escribió las dos obras con las que el director estadounidense llegó a las puertas del Óscar, asegura que si hubiera querido meter en una película un personaje como Donald Trump se lo habrían rechazado por "irreal".

"Hemos escrito sobre personajes como Donal Trump muchas veces, pero si hubiera intentado meter a este personaje, tal cual le estamos conociendo, me habrían dicho que no es viable: no es realista", asegura el guionista de "Charlie y la fábrica de chocolate" en una entrevista con Efe.

August, que se encuentra en Madrid invitado por el Sindicato de Guionistas ALMA, impartirá durante la jornada de mañana sábado una clase magistral en el Centro Cultural Conde Duque de la capital.

"Vivimos tiempos convulsos que intentamos plasmar en la ficción pero es que el mundo de hoy parece ficción. No pensamos nunca que iríamos tan lejos; tenemos unos personajes que hacen auténticas locuras", añade.

"Como te digo -detalla-, escribir sobre la actualidad o el mundo real es un reto, pero la situación es tan difícil para tantas personas que yo sólo puedo aspirar a contar historias lo mejor que sé".

Afirma que, a pesar de que los guionistas son "invisibles" para el gran público, en EE.UU. existe "un sindicato fuerte" que viene de los años treinta; "debemos pensar -advierte- que si no hubiéramos creado entonces esa organización ahora no podríamos tenerlo, ni hacer uno nuevo".

"Yo, siempre que puedo, intento recordar que, si el guion se ha hecho bien, parece que los actores han escrito las frases que dicen y los directores saben desde el principio dónde colocar la cámara, que la película se hizo sola", resume.

Nacido en Colorado (EEUU) hace 48 años, colabora habitualmente con Tim Burton; de hecho, ha firmado para él las dos películas con las que el californiano llegó a los Óscar, "La novia cadáver", en 2005, y "Frankenweenie", en 2012.

"Estoy especialmente orgulloso de haber hecho esos trabajos para Burton. Como guionista, una parte enorme del trabajo que hacemos nunca llega a ser grabado, yo escribo continuamente pero muchas cosas no llegan a la pantalla. La victoria real es el hecho de que se haga la película. Y con Burton encima, salió tan bien", recuerda.

Explica que cada película es diferente. "Puede llegar Burton, que ya había hecho un corto de "Frankenweenie" y pedirme un largometraje así y así; en otros casos, escribo porque se me ocurre o porque leo un libro que me parece que puede ser una buena película", como sucedió con "Big Fish".

"Muchas veces, nuestro trabajo no es escribir la película, es convencer de que hay una película, conseguir que la vean antes de que lleguemos a rodarla", afirma.

En ese sentido, aconseja a futuros guionistas "que lean tanto como puedan, y muchísimos guiones", ahora está todo en internet, recomienda, y que escriban, aunque hay algo igual de importante: "Es imprescindible que cuentes lo que escribes a otras personas. Saber cómo se traslada lo que tu escribes a la imagen es lo más difícil".

Eso, y "dejarlo ir".

"Emocionalmente es muy difícil. Siempre tengo miedo de que los directores no hagan lo que yo he escrito", confiesa el creador del guion de cintas tan dispares como "Titan A.E", "Los ángeles de Charlie" o "Sombras tenebrosas".

"Un guionista tiene que vivir con la frustración de que nunca se convierta en realidad. Alguna vez -reconoce- pensé que sí se haría, pero me equivoqué. Sigo trabajando, eso sí -apunta-, he aprendido a no hablar de las películas que podrían haber sido, pero no existen".

"Confío en que haya más largometrajes", añade este artista, también productor y director hasta ahora de dos películas, "Viviendo sin límites" (1999) y "The Nines" (2007), pensando ya en rodar una tercera, aunque "no antes de dos años", desvela.

Termina compartiendo un secreto: cada película tiene un personaje que le permite "entrar a ella"; en "Big Fish", dice, "soy el hijo, le hice de mi edad y su padre de la edad del mío; en "Los ángeles de Charlie" soy Drew Barrimore; en "Viviendo sin límites" soy Katie Holmes. Soy casi siempre el personaje que no quiere lanzarse y al final se lo pasa muy bien".

Ahora escribe una trilogía infantil, titulada "Arlo Finch" para las mismas edades de Harry Potter, cuyo primer título saldrá en 2018. "Disfruto muchísimo al escribir esto, y más -añade con un guiño- al pensar que todo es mío".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha