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El gran pecado

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Apostar porque las aguas, refrescos, zumos y cervezas se vuelvan a vender con depósito en el País Valencià para evitar que cada día 5 millones de latas y botellas contaminen sus entornos urbano, terrestre y marino y así proteger el medio ambiente y la economía local. Ese es el gran pecado que quiere cometer la Consellera de Medio Ambiente Elena Cebrián y por el que le están cayendo encima todo tipo de plagas bíblicas.

¿Qué divinidad las envía? ¿Los ciudadanos? No.Estos ven de lo más sensato recuperar casi el 100% de las latas y botellas para asegurarse que con ellas se hacen nuevos envases en vez de acabar en un vertedero, en una incineradora o en el fondo del mar. ¿Los ecologistas?Tampoco. Llevan más de dos décadas reclamando este tipo de medidas para paliar la ineficiente gestión de los residuos en España. ¿Los recicladores?Ni mucho menos. Son un colectivo cansado de trabajar con lamateria prima escasa y de baja calidad que les llega del sistema actual de contenedores. ¿Quién ataca pues con tanta virulencia a la Generalitat? ¿No serán las multinacionales? Bingo.

Pueden usar directamente el poder de sus nombres: Coca-Cola, Nestlé, Danone, Carrefour o Alcampo entre otras; resguardarse bajo el paraguas común de Ecoembes; esconderse detrás de una supuesta plataforma plural como Envase y Sociedad o, lo que es más grave, utilizar la reputación de algunas universidades españolas.Poco importa, son siempre los mismos con distintas máscaras.

La prueba

Precisamente, esta semana se ha presentado en la Universidad de Alicante un ‘pseudoinforme’ sobre los costes de implantación del Sistema de Depósito de envases. Ante los errores de bulto detectados en este y otros informes de la misma temática, sólo hace falta consultar lo que sus propios autores han reconocido públicamente. No importa que las sumas estén mal o que los datos de análisis estén surrealistamente alejados de la realidad, el resultado siempre será el mismo. A las multinacionales, las encargadas de financiar y promover tales estudios, volver a vender las aguas, refrescos, cervezas y zumos con depósito no les motiva, pese a que nos encontremos sus latas y botellas abandonadas por todos lados.

Ahora bien, cuando uno se encuentra el sello de una universidad pública en un documento vale la pena asegurarse, ya que a tales centros se les suponeuna cierta capacidad de investigación y neutralidad. Lamentablemente, sólo se trata de eso, de una suposición. Analizando un poco a los autores de dichos estudios, es fácil deducir que hay poca o casi nada universidad, muy poco investigador y prácticamente nada de neutralidad.

Por parte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), participan dos técnicas con muy poca experiencia y con un curioso punto en común, ambas desarrollan su actividad universitaria bajo el paraguas de la cátedra que Ecoembes sostiene en la UPM. Desde luego, noson profesoras o investigadoras de la universidad y huelga comentar nada acerca de su neutralidad.

Con respecto a la Universidad de Alcalá de Henares, por lo menos hay un profesional senior, pero se trata de un consultor freelance que da clases como profesor asociado al centro. Universidad muy poquito, investigación menos y neutralidad, la misma que tendría si se hubiese contratado a una consultora.

De la Universidad de las Palmas de Gran Canarias, sólo hemos podido localizar a uno de los tres participantes, ya que de los otros dos no se sabe nada en el departamento mencionado de dichauniversidad (al menos como profesores).En este caso, sí que hay un profesional vinculado al centro, el problema es que su área de conocimiento no tiene nada que ver ni con los envases, ni con los residuos, ni con la logística.Su especialidad no tiene prácticamente relación con la temática, más allá de algunos datos básicos y un diagnostico geográfico y/o demográfico de las Islas Canarias.

Y ocurre tres cuartas partes de lo mismo con la Universidad de Alicante. Otro investigador adscrito al centro experto en SIG. Ahora sí nos acercaríamos un poco al campo de investigación si por SIG entendiésemos Sistemas Integrales de Gestión, pero desafortunadamente tampoco es el caso. El investigador es experto en Sistemas de Información Geográfica.

En todos los lugares del mundo donde han puesto en marcha este sistema ha sucedido siempre lo mismo. La sociedad civil lo recibe de buen grado y lo defiende y las multinacionales intentan evitarlo a toda costa, sin importar el precio o las estratagemas que deban llevar a cabo para conseguirlo.

Por lo visto, está claro que el País Valencià no va a ser ninguna excepción.

*Liliane Spendeler, directora de Amigos de la Tierra España

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