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Un artículo de Elena Valenciano y la opinión 'publicable'

Respuesta a las quejas recibidas por la publicación de un artículo de Elena Valenciano y una reflexión sobre la opinión que publican los medios

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Han llegado quejas al buzón de esta sección relacionadas con una de las firmas de opinión de esta semana en eldiario.es: la de Elena Valenciano, vicesecretaria general del Psoe, que publicó un artículo titulado "No somos neutrales".

“Me preocupa que empiece a ser recurrente la presencia de artículos de opinión de políticos de primer nivel de los partidos mayoritarios en eldiario.es", comenta en el buzón de la Defensora Antonio García Martínez.

Y prosigue:

¿Teneis alguna línea clara al respecto? ¿Son artículos solicitados por la Dirección del diario o son publicados a petición de los autores y sus partidos? ¿Tienen algún tipo de criterio de ecuanimidad que dé voz directa a distintos sectores políticos, incluidos (especialmente) los no mayoritarios? ¿No creen que son siempre mayoritarios porque son los que siempre han tenido voz en todas sus formas?”.

Otro lector, Ricardo H., expone lo siguiente: “ Que Elena Valenciano haya publicado dos veces en apenas dos semanas, ¿significa que vaya a tener un espacio fijo en vuestro medio? Espero que tengais en cuenta que hay gente que está presente en todos los medios de comunicación, y otra que no. No siempre tienen que hablar los mismos!”.

Ignacio Escolar, director de eldiario.es, contesta con una extensa explicación:

"Publicamos tribunas de opinión de políticos porque consideramos que es una buena manera de que los lectores puedan conocer su voz directa, sin intermediación. Son siempre firmas invitadas ocasionales, no tenemos ningún colaborador fijo que tenga responsabilidad en un partido.

A diferencia del resto de artículos, estas colaboraciones no están remuneradas. Las publicamos en el blog de opinión Zona Crítica y avisamos al lector de quién es el autor, más allá del nombre y apellidos, para que conozca su posición política y pueda juzgar esa opinión con todas las cartas sobre la mesa. Cada semana publicamos entre 30 y 50 artículos de opinión y análisis, de los que solo 1 o 2 son de políticos en activo.

No solo publican en nuestras páginas los políticos de formaciones más grandes, sino que también damos voz a los partidos minoritarios. De hecho, en las tribunas han tenido hasta ahora más voz los minoritarios que los mayoritarios.

En eldiario.es ya han publicado –entre otros políticos– Joan Herrera (Iniciativa), Irene Lozano (UPyD), Inés Sabanés (Equo), Gaspar Llamazares (IU), Alberto Garzón (IU) , Esther López Barceló (Esquerra Unida), o Elena Valenciano (PSOE). Aún no ha publicado en eldiario.es ningún político del PP, PNV o CiU, pero esperamos que pronto lo hagan.

De todos estos artículos, solo el de Elena Valenciano ha provocado quejas de los lectores. Valenciano ha escrito dos artículos, uno sobre los resultados electorales en Galicia y Euskadi y otro esta semana sobre las elecciones estadounidenses. No es la única política que ha publicado en dos ocasiones en eldiario.es: también lo han hecho Inés Sabanés y Alberto Garzón.

El primero de los artículos de Elena Valenciano fue un encargo de eldiario.es en un momento en el que –tras los malos resultados electorales– había varias voces dentro del PSOE cuestionando la estrategia e incluso el liderazgo de la actual ejecutiva socialista. Consideré que la opinión de la número dos del partido en un momento así era informativamente relevante. El segundo artículo, sobre las elecciones estadounidenses, fue a propuesta de Valenciano, que nos lo hizo llegar la semana pasada. Decidí publicarlo porque me pareció igualmente interesante”, explica.

Los puntos expuestos por Escolar son suficientemente claros.

Creo que no hace falta explicar la importancia de la pluralidad en un medio informativo y el derecho que tienen los políticos de diversas ideologías a expresarse a través de ellos para dar a conocer sus posiciones.

Ahora bien, cierto es que en los mass media hay una tendencia a reflejar posiciones bipartidistas, con pocos espacios para integrantes de otros partidos distintos al PP y Psoe. Quizá por eso algunos lectores de eldiario.es son particularmente sensibles a la difusión de artículos escritos por integrantes de alguno de estos dos partidos.

La opinión 'publicable'

Al hilo de este asunto, es interesante reflexionar sobre cuestiones más amplias relacionadas con los altavoces que conceden los mass media.

En general, desde los grandes medios de comunicación se facilita la difusión de ideas procedentes del poder político y económico, representantes del pensamiento dominante, frente a la escasa divulgación de los puntos de vista y los problemas de los sectores más débiles de la sociedad. Buena parte de los mass media suelen situar en un escondido segundo plano a quienes sufren las decisiones de aquellos que monopolizan los altavoces públicos.

La pluralidad se queda coja cuando los altavoces de los medios solo están al alcance de una elite intelectual, política y económica. Para evitar una información y opinión uniformes sería conveniente incluir entre las firmas de un medio de comunicación a los afectados más directos de la llamada actualidad: desempleados, desahuciados, trabajadores, representantes de los trabajadores, víctimas de la precarización laboral y la desigualdad creciente, etc. Si no, se podría caer en el error de imponer una visión del mundo un tanto orwelliana, observada tan solo desde dos o tres grandes ojos o puntos de vista: los de los grandes poderes.

En ese sentido, eldiario.es está teniendo iniciativas muy interesantes, con la publicación de artículos de opinión de, entre otros, Cruz Díez, profesora de Enseñanza Secundaria y participante en movimientos en defensa de los servicios públicos, Stephane Grueso, vinculado al 15m, Fernando Valladares, científico afectado por los recortes, Carlos Andradas, Presidente de la Confederación de Sociedades Científicas, o Javier Gallego, Carlos Hernández y Pere Rusiñol, periodistas afectados por los recortes (en empresas públicas o privadas) y que han analizado o denunciado otros despidos de compañeros de profesión.

Este giro del altavoz mediático hacia otras voces normalmente ocultas ha despertado además un gran interés entre los lectores. Para evolucionar en la construcción de un periodismo plural, multidireccional y democrático sería interesante profundizar en esta línea. Más aún si se tiene en cuenta el rechazo que suele haber a la especialización del conocimiento y a la experiencia directa en los mass media españoles.

Decía Ryszard Kapuscinski que el ejercicio del periodismo exige un compromiso con los más débiles; que los medios no pueden ignorar a “los de abajo”: “Los pobres constituyen el 80% de la población de este planeta. No podéis ignorarlos”.

En una época en la que las desigualdades económicas y sociales crecen y afectan cada vez a más gente, los medios de comunicación tienen la responsabilidad social de dar nuevos pasos para introducir debates, pensamientos y preguntas presentes en la calle. De lo contrario, se estará reproduciendo una y otra vez un bucle sin salida:

Para llegar al poder hay que darse a conocer, para darse a conocer es fundamental la visibilidad en los medios de comunicación, para tener presencia en los medios de comunicación se necesita cierta influencia, para tener influencia hay que tener poder, para llegar al poder hay que darse a conocer, para darse a conocer es fundamental la visibilidad en los medios.... y así una y otra vez.

Además de las noticias que proceden de “arriba”, hay otra realidad que merece, más que nunca, ser observada, escuchada y difundida. Que 1,7 millones de familias españolas tengan a todos sus miembros desempleados nos afecta a todos. Que haya recortes en la sanidad y educación públicas nos condiciona a todos. Que en España se produzcan 512 desahucios al día no es una cuestión pertenenciente al ámbito de lo privado. Una sociedad no está solo condicionada y afectada por las decisiones y las palabras procedentes del poder.  

 Lo que pasa en la calle, al pie de la realidad, puede incluso cambiar la dirección de todo un país. Hay a lo largo de la Historia numerosos ejemplos. Uno de los más recientes tuvo lugar en Túnez, cuando un vendedor ambulante se quemó a lo bonzo para protestar contra sus condiciones laborales y la impunidad policial. Su dramática acción prendió la mecha de las protestas colectivas, que desembocaron en las revueltas tunecinas y en el derrocamiento del régimen.  

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