“La gente que votó a Trump no ha recibido una educación universitaria”
La escritora estadounidense Joyce Carol Oates, permanente candidata al Nobel de Literatura, ha asegurado en Bilbao que no piensa mucho en los premios y en el Nobel tampoco, y que “simplemente” con que la nominen ya le parece “un honor”. El Nobel de este año ha sido concedido al escritor británico de raíces japonesas Kazuo Ishaguro. Joyce Carol Oates se encuentra en la capital vizcaína para recibir el Premio BBK Ja! Bilbao 2017 que concede el Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor.
Con este galardón, la organización del festival quiere recompensar “el modernísimo humor negro que recorre la extensa obra de esta candidata habitual al Nobel de Literatura vinculada tradicionalmente al realismo psicológico”. Se trata de una escritora a la que le gusta ver el lado irónico de las cosas, incluso en los momentos más trágicos.
La premiada ha considerado que este galardón se le ha concedido en “un momento muy oportuno”, ya que parece que “con la elección de Donald Trump como presidente ”Estados Unidos se ha instalado hoy en día en el absurdo“, según informa Efe.
La visita a Bilbao de Oates (Lockport, Nueva York, 1938), autora de más de 50 novelas y 400 relatos breves y titular de la cátedra de Humanidades de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey), ha coincidido también con el lanzamiento de su última novela, ‘Un libro de mártires americanos’, considerada por la crítica una de las más importantes y extensas de su larga carrera literaria.
Se trata de una novela de 814 páginas en la que relata la historia de dos familias norteamericanas en la década de los 90 del pasado siglo, enfrentadas por sus ideas religiosas respecto a temas tan polémicos para la sociedad americana como el aborto, la pena de muerte, el odio y la venganza. Oates, que es autora de novelas tan reconocidas como ‘La hija del sepulturero’, ‘Memorias de una viuda’ y ‘Ave del paraíso’, ha destacado que en la Norteamérica actual se está viviendo “un conflicto con las fuerzas fundamentalistas y sectarias”.
En su novela, esas fuerzas están representadas por los antiabortistas y los defensores de la pena de muerte. “La novela no se basa en hechos reales, pero puede recordar a lo sucedido en Estados Unidos con un médico que practicaba abortos y que mostró gran valor ayudando con ello a muchas mujeres y niñas”. Al final, ese médico fue asesinado por un antiabortista.
Tras la elección de Trump como presidente de Estados Unidos, la escritora ha reconocido que el momento actual es “de una complejidad sobrecogedora que quién sabe si realmente no puede acabar en tragedia”. Frente a esta situación hay quienes reaccionan con repugnancia moral y quien lo que busca es la sátira o las armas que te da la literatura, como son la sátira o el humor negro“.
Los diferentes títulos que componen el legado de Oates están engarzados por un humor soterrado, impasible, sutil, en absoluto gratuito ni evidente. “De una forma u otra, ha estado ahí desde el principio”, reconoce la neoyorquina, quien asegura conectar “con la sátira inglesa, con el humor absurdo, seco, oscuro o como quiera llamársele. Lo que no es tragedia pertenece a la comedia; la novela se nutre de ambas y las engulle con avidez”.
Pese a este momento que atraviesa la sociedad norteamericana, Joyce Carol Oates ha proclamado su “fe en las nuevas generaciones de estadounidenses porque la gente que votó a Donald Trump fue la población blanca, mayor de edad, de zonas rurales del interior que no han tenido una educación universitaria”. “Yo, como profesora universitaria que soy, estoy en contacto con la gente joven universitaria y sé cómo son y que esta gente con educación vive en el mundo y tienen esperanza en el futuro, por eso tengo fe en ellos”, ha concluido