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Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

Los humedales, tesoros de vida

Imagen de la playa de Laida, en Urdaibai, donde se vierten aguas fecales./EDN

Julen Rekondo

Los humedales, tanto costeros como interiores, constituyen uno de los ecosistemas más ricos y singulares y a la vez más frágiles de la biosfera. Sin embargo, durante mucho tiempo, las zonas húmedas a nivel mundial han sido consideradas tierras marginales que debían ser drenadas y “recuperadas” para la agricultura o para permitir el crecimiento urbanístico.

Fruto de un cambio de actitud con respecto al papel de las zonas húmedas fue el Convenio de humedales de importancia internacional o Convenio Ramsar, firmado en Ramsar (Irán) el 2 de febrero de 1971. El citado convenio crea una lista de humedales de importancia internacional que recoge aquellos humedales que presentan rasgos muy relevantes en términos ecológicos, botánicos o hidrológicos. El País Vasco ha aportado seis humedales a la Lista Ramsar. Estos humedales, cuyas características los hacen únicos a nivel mundial, son los de Urdaibai, incluido en 1993, Lagunas de Laguardia (1996) y Txingudi, Colas del embalse de Ullibarri-Ganboa, Salinas de Añana, Lago Arreo-Caicedo Yuso y Salburua, incluidos en 2002.

Pero, además de estos espacios singulares, las zonas húmedas son relativamente abundantes en el País Vasco gracias, por un lado, a la presencia de la franja costera donde se forman estuarios más o menos desarrollados y, por otro, al régimen climático principalmente lluvioso y al tipo de sustrato y orografía, que favorecen la acumulación de masas de agua formándose lagos, lagunas, balsas y charcas de diversa índole distribuidas por todo el territorio. A estas zonas húmedas naturales hay que añadir la presencia de numerosas balsas artificiales, unas ubicadas en antiguas explotaciones mineras (fundamentalmente en la zona minera de Bizkaia)

y otras construidas para regadío en la Llanada Alavesa, así como los embalses, que ocupan una importante extensión sobre todo en Araba.

Gran valor ecológico

Todo este conjunto de humedales da lugar a una amplia variedad de hábitats distribuidos por nuestra comunidad, que constituyen sistemas naturales con diferentes grados de conservación, pero que poseen como elemento común el gran valor ecológico en su fauna y flora unido a un singular paisaje y a una dinámica de funcionamiento característica y de gran interés.

El interés que despiertan las zonas húmedas en la sociedad, debido a la diversidad y peculiaridad de sus recursos naturales, unido generalmente a una situación privilegiada, las ha convertido en lugares proclives a un uso indiscriminado del suelo y a la ubicación de actividades con frecuencia ligadas a procesos de degradación ambiental. La explotación intensiva de los recursos naturales, la industrialización, el turismo, el proceso de urbanización de determinadas áreas, etc., son fenómenos que han llegado con frecuencia a amenazar estos ecosistemas, destruyéndolos en algunos casos, y, en otros influyendo negativamente en la capacidad de regeneración de especies, tanto animales como vegetales y produciendo perturbaciones o modificaciones irreversibles en el equilibrio ecológico.

Graves deterioros

Tanto las zonas húmedas costeras como las interiores o continentales han sufrido y están sufriendo graves deterioros debidos fundamentalmente a la presión de actividades humanas. El problema de la degradación de las zonas húmedas costeras es muy acuciante puesto que las presiones son múltiples. El fenómeno aparecido en su entorno, común a todas ellas, como el desarrollo de núcleos urbanos, puertos pesqueros y deportivos, el ejercicio de actividades turísticas, deportivas y la implantación de industrias ha producido a lo largo de los años un deterioro de gravedad variable que en algunos casos ha conllevado la desaparición de las marismas.

El grupo de zonas húmedas interiores, constituido tanto por humedales naturales como artificiales también está experimentando un deterioro importante, debido a la presión de actividades humanas, generalmente ligadas a actividades agropecuarias y, en ocasiones, a determinadas actividades turísticas. Estas actividades, en algunos casos, ha producido una degradación que es prácticamente irreversible, y en otros casos, puede serlo en los próximos años si no se cumple la legislación existente, y no se toman cartas en el asunto por parte de las instituciones.

Legislación

En lo que respecta a la legislación y haciendo un poco de historia, destaca la Ley 4/1990 de 31 de mayo, de Ordenación del Territorio del País Vasco, que, establece a través de la política de Ordenación del Territorio que se ha de perseguir la gestión responsable de los recursos naturales y protección del medio ambiente.

Por otra parte, hay que citar la elaboración y posterior aprobación definitiva el 27 de julio de 2004 del Plan Territorial Sectorial de Zonas Húmedas de la Comunidad Autónoma del País Vasco, que desarrolla las determinaciones de las Directrices de Ordenación Territorial a través de la inventarización y clasificación de los humedales de nuestra comunidad y la regulación de los usos y actividades de acuerdo con su capacidad de acogida en las zonas húmedas objeto de ordenación específica. El Plan Territorial Sectorial de Zonas Húmedas de la Comunidad Autónoma del País Vasco establece asimismo una serie de recomendaciones y criterios generales para la protección de la totalidad de los humedales inventariados en nuestra comunidad.

El pasado 27 de julio de 2015 el Consejo de Gobierno vasco acordó iniciar el procedimiento de revisión de las Directrices de Ordenación Territorial (DOT), así como encomendar al Departamento de Medio Ambiente y Política Territorial la dirección y preparación de dicha revisión (en la actualidad, Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda). A través de ese Acuerdo, el Gobierno vasco también determinó que el proceso de revisión iniciado se llevará a cabo en el marco de un proceso de participación amplio, y se planteó la elaboración de dos documentos de forma previa al Avance de la Revisión: el Documento Base y el Plan de Participación.

La Revisión de las DOT tiene una duración estimada de 3 años, y se hacen coincidir los principales hitos de la tramitación administrativa (inicio, avance, aprobación inicial y aprobación definitiva) con los tres congresos Euskal Hiria Kongresua que se celebran anualmente en el mes de noviembre. En Euskal Hiria Kongresua 2015 se dio inicio al proceso de participación; en Euskal Hiria Kongresua 2016 se presentó el Avance; en Euskal Hiria Kongresua 2017 la presentación de la aprobación inicial, que la Comisión de Ordenación del Territorio (COPTV) ha dado luz verde el miércoles día 31 de enero, y se prevé que la aprobación provisional de las DOT se produzca antes del Congreso Euskal Hiria del próximo mes de noviembre. La aprobación definitiva de las DOT se llevará a cabo en 2019.

Esperemos que las nuevas DOT contribuyan a salvaguardar a nuestros humedales, verdaderos tesoros de visa, por los beneficios que proporcionan y su contribución al mantenimiento de la diversidad biológica, entre otras muchas cuestiones.

Julen Rekondo, experto en temas ambientales y Premio Nacional de Medio Ambiente

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