eldiario.es

¿Qué ha pasado con Unidos Podemos?

El pasado domingo votamos solo seis meses después de las anteriores elecciones. Además de la victoria del PP, más clara de lo esperado, la gran sorpresa de la noche ya no fue la ausencia de sorpasso, sino la caída en votos de la coalición Unidos Podemos frente a lo que Podemos (con sus confluencias) e Izquierda Unida ya sumaron en diciembre.

Una de las hipótesis más comentadas para explicar esta caída es el efecto que ha podido tener la unión con Podemos en los electores de Izquierda Unida. Si echamos la vista atrás, la coalición electoral entre Podemos e IU no parecía muy beneficiosa para retener a los votantes de los primeros. Durante la pasada legislatura, el partido de Alberto Garzón consiguió muchas adhesiones (demoscópicas) provenientes del Podemos. Entonces algunas estimaciones le otorgaban tres escaños más de los que obtuvo el 20D una cifra inferior a los que se esperaba que perdería Podemos. La coalición con IU generó gran desafección en una porción de los votantes de IU. Las encuestas mostraban tasas de fidelidad de incluso el 50-60% e importantes transferencias hacia el PSOE. Este descontento era particularmente presente entre las mujeres de IU, las cuales suspendían a Pablo Iglesias y tenías una tasa de lealtad inferiores al 50%.

Además, muchos votantes de Izquierda Unida eran explícitamente muy hostiles hacia Podemos. En la pasada encuesta preelectoral del CIS, se preguntaba a los votantes de Izquierda Unida cuál era la probabilidad de 0 a 10 de que votaran alguna vez a Podemos. Más del 70% declaraba una probabilidad de 5 o menos (un 35% decían que la probabilidad era cero). Obviamente, algunos de estos votantes seguirían votando a Unidos Podemos porque la coalición contenía a su propio partido, pero esta hostilidad tan evidente es un factor que hemos podido dar poca importancia durante el período pre-electoral. Ignacio Sánchez-Cuenca muestra, además, en este artículo  que la caída de Unidos Podemos ha sido más grande allá donde Izquierda Unida había obtenido mejores resultados en diciembre. Parece evidente que, al final, uno más uno no ha sido dos en términos electorales.

Seguir leyendo »

La mejor encuesta son las urnas… del 20D

El título es un poco exagerado, pero no tanto. Si tomamos como medida de acierto el número de puntos que se desvía la predicción de una encuesta para las cuatro primeras candidaturas, entonces, si alguien hubiera publicado como si fuera una encuesta el resultado de diciembre de 2015 – desviándose con ello en ocho puntos- habría hecho una predicción mejor que la media de las 20 encuestas que se publicaron en la última semana (del 13 al 20 de junio), que tiene 9,8 puntos de error total. Es más, las urnas de diciembre habrían quedado a la par que la cuarta mejor predicción de las veinte, y a poca distancia de la cabeza. También habría hecho mejor papel que la del CIS, publicada el 9 de junio, y que la gran mayoría de las publicadas antes.

Inercia de diciembre, CIS, y última semana de encuestas...

Inercia de diciembre, CIS, y última semana de encuestas...

En realidad, la media de las últimas encuestas publicadas en España se parece mucho a la encuesta del CIS, publicada unos días antes, aunque su trabajo de campo fue bastante anterior, del 4 al 22 de mayo. ¿Será que no hubo cambios en las semanas siguientes, es decir, durante la campaña? Es posible, pero poco probable.

Seguir leyendo »

Ciudadanos podría estar teniendo problemas para movilizar a su electorado

¿Hay una relación sistemática entre el cambio en la participación a las 14 horas y el apoyo a cada partido el 20D? Si miramos la correlación entre la diferencia de participación y el porcentaje de apoyos en cada municipio el 20D, observamos lo que ya se ha mencionado por muchos medios: los incrementos mayores de participación tienden a darse en aquellos municipios donde PP y, sobre todo, PSOE, obtuvieron mejores resultados. 

gráfico 1

Sin embargo, buena parte de esa relación podría deberse a que las pautas de participación se deben a patrones generalizados de cada provincia, debidos a causas meteorológicas. Si en Jaén todos votan más y en la de Guipúzcoa menos, encontraremos una relación entre los partidos exitosos en Jaén y la participación, pero no se concluye que en el conjunto del país se estén movilizando más los votantes de los partidos exitosos en Jaén.

Seguir leyendo »

El bipartidismo ha muerto: ¿a dónde vamos?

Sandra León: En esta ocasión parece que las encuestas auguran un paso más en la crisis del bipartidismo, relegando al PSOE a tercera fuerza política. ¿Tú crees que realmente estamos ante el fin del bipartidismo o se trata de una crisis pasajera?

Lluis Orriols: Existen indicios de que efectivamente el bipartidismo se fue para no volver, al menos a corto o medio plazo. Los nuevos partidos se están consolidado y muy particularmente Podemos. Los vínculos entre Podemos y sus votantes son cada vez menos de tipo carismático y más de tipo programático o ideológico. El hecho de que su éxito electoral dependa cada vez menos de su líder es, creo, una muy buena noticia para los podemitas, pues eso sin duda les garantiza una mayor estabilidad y continuidad en el tiempo.

La supervivencia de los nuevos partidos también está en cierto modo garantizada por el conflicto generacional que se ha instalado en nuestro país en los últimos años. Si bien en las elecciones generales de 2011 jóvenes y mayores no votaron de forma muy distinta, hoy el mercado electoral está claramente segmentado según la edad. Mientras la mayoría de los jóvenes han dado la espalda a los partidos tradicionales, los mayores de 65 años siguen viviendo bajo la lógica del bipartidismo. No veo fácil que el PP y PSOE puedan recuperar ese voto joven que ya se está socializando bajo otra realidad política.

Seguir leyendo »

¿Un PP moderado?

Desde el inicio de la campaña electoral, el PP utiliza el concepto de la moderación como uno de sus argumentos clave. Según Rajoy, el PP abandera “un proyecto de moderación, que es lo que necesita España”. Sobre lo que necesita España, que es mucho, no puedo discutir en esta columna. De lo que sí puedo hablar, sin embargo, es si el PP ha conseguido transmitir una imagen de moderación.

Empecemos por definir el concepto, así todos sabemos de qué hablamos. Según la Real Academia Española (RAE), moderación tiene dos acepciones. La primera “Acción y efecto de moderar.”; la segunda, “Cordura, sensatez, templanza en las palabras o acciones.” Siguiendo la RAE, moderar es “Templar, ajustar o arreglar algo, evitando el exceso”. Evitar el exceso, los extremos.

Una vez definida moderación, podemos entender que un partido moderado, sería aquel que no tiene o está en posiciones extremas. La pregunta que sigue es averiguar como sabemos si alguien esta o tiene posiciones extremas. Normalmente lo hacemos por comparación: X es más extremo que B, pero menos que Z. Piensen en una recta imaginaria en la que podemos situar a los individuos o los partidos. Aquellos que colocamos en los extremos son menos moderados que aquellos que están en el centro. Desde la ciencia política o la economía, se lleva décadas utilizando esta recta, en la que ubicamos a los partidos según sus posiciones ideológicas. Se asume que los partidos progresistas se sitúan en la izquierda mientras que los partidos conservadores están en la derecha del gráfico. Lo mejor de todo esto es que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hace años empezó a preguntar dónde ubicaban a los partidos los españoles y donde se situaban ellos. Y pregunta cada tres meses.

Seguir leyendo »

¿Cómo ha cambiado la crisis nuestro conflicto político?

Las campañas electorales son el período en el que los partidos ofrecen más información sobre sus posiciones políticas y los temas de la agenda pública que consideran prioritarios. Para ello, sacan el máximo partido del espacio y el tiempo que logran en los medios de comunicación. Y es a estos mismos medios de comunicación a los que los ciudadanos recurrimos para conocer cuáles son las prioridades políticas de cada formación. Con vistas a las elecciones del próximo domingo en este post repasamos la evolución de los temas que han articulado el conflicto político en España para entender mejor los cambios políticos de los últimos tiempos.

En el marco del proyecto POLCON nos hemos propuesto estudiar la evolución del conflicto político y las campañas electorales en doce países europeos, comparando datos de las elecciones celebradas durante la crisis con las del periodo anterior. Para ello analizamos el contenido de los dos periódicos de mayor tirada durante los dos meses previos a las elecciones, lo que nos permite identificar qué temas reciben más atención, por parte de qué partidos y cómo éstos se posicionan (en el final de este post puede consultarse con mayor detalle en qué consisten estos análisis y una lista exhaustiva de los temas codificados).

Un aspecto a destacar sobre la estructura del conflicto político en España, discutido en este otro post, es su unidimensionalidad[1]. Al contrario que en algunos países europeos, la división izquierda-derecha aglutina temas económicos y culturales. Hasta hace poco el PP y el PSOE representaban fundamentalmente cada uno de los polos de dicho eje. Sin embargo, la crisis económica y política que afronta España —y que se extiende por gran parte de Europa— parece haber producido importantes cambios en las dimensiones de conflicto, es decir, en las cuestiones que se debaten en la esfera pública y estructuran la competición partidista. ¿En qué medida se ha transformado el espacio político a raíz de la llamada Gran Recesión?

Seguir leyendo »

Diálogos 26J: ¿Qué hará el PSOE si hay sorpasso?

Ignacio Jurado: ¿Qué hará el PSOE tras el 26J si finalmente hay sorpasso en votos y escaños?

Sebastián Lavezzolo: Esta es la pregunta del millón. De hecho creo que de algún modo encierra la enorme complejidad política en la que entramos desde la transformación del sistema de partidos en las últimas europeas. Ya que las posibles respuestas del PSOE son múltiples, te propongo que empecemos por las dos que más se discuten ¿Gobierno de Progreso o Gran Coalición?

IJ: Exacto, yo creo que la cuestión se puede dividir en dos. 1. ¿Qué hará el PSOE si la suma con UP no da mayoría? 2. ¿Qué hará si la suma PSOE+UP da mayoría? Empecemos por lo primero. El PSOE ha dado suficientes muestras de que una coalición con Podemos le incomoda profundamente. Además, creo que, en gran medida, esta negativa es una cuestión de confianza y no solo de políticas. Sospecho que el PSOE piensa que Podemos es un compañero de coalición incómodo y estratégico y no se fía. El PSOE piensa que una coalición con Podemos es el siguiente paso de su plan para lograr la hegemonía de la izquierda. Sobre todo si Podemos ostenta la presidencia. Existe literatura que señala que los beneficios de las coaliciones se los suele llevar el partido del Primer Ministro. El PSOE se huele una legislatura corta en la que se les acabe culpando por aquello que no se consiga. Si esto es así (la distancia es más por la falta de confianza), un acuerdo sobre políticas no desbloqueará la situación. Mi percepción es que el PSOE explorará antes otras opciones que un gobierno con Podemos. ¿Crees que llegará hasta apoyar (o abstenerse) en un gobierno del PP?

Seguir leyendo »

Diálogos 26J: ¿Qué pasará con la participación?

Aina Gallego: ¿Subirá o bajará la participación en las elecciones de junio?

José Fernández-Albertos: Las encuestas están apuntando a una caída muy leve de la participación. Si uno compara la preelectoral de diciembre y la actual, sí se observa algo menos de entusiasmo, pero no es muy grande: en la preelectoral de Diciembre un 75% de los encuestados declaraban estar seguros de que irían a votar, en la preelectoral de ahora son un 71%.

AG: ¿Te parece que en este caso las encuestas son fiables? O deberíamos esperar una diferencia mayor o menor?

Seguir leyendo »

Los electores ante el 20-D y el 26-J: ¿qué ha cambiado?

EFE

Seis meses parece un período de tiempo demasiado breve como para esperar grandes cambios en el comportamiento electoral. Pero en tiempos de aceleración política y alta volatilidad, seis meses pueden ser una eternidad. Y, por ello, cabe preguntarse en qué medida el clima de opinión en la antesala de estos nuevos comicios generales ha cambiado respecto al que precedió a las elecciones de diciembre.

La comparación de las encuestas preelectorales (2015 y 2016) del CIS nos permite ver qué en qué medida las posiciones de los votantes ante el 26-J han cambiado respecto al 20-D. De ese análisis comparado cabe destacar las siguientes conclusiones:

1. Al contrario que en la antesala del 20-D, ahora los ciudadanos valoran peor la situación política, que la económica.

Seguir leyendo »

¿Importan los debates? Los efectos en el 20-D

Cuando hablamos de política, existen asuntos que atraen mucha atención pública sobre los que los politólogos tienden a ser más escépticos. Uno de estos temas son los debates electorales. Debates como el del martes ocupan cientos de páginas de nuestros periódicos y horas de tertulias y, en cambio los politólogos han insistido mucho en los efectos limitados de los debates. La razón principal es que cuando vemos los debates, los solemos ver a través de nuestras gafas ideológicas y partidistas, de tal modo que suelen confirmar aquello que ya creemos. Les sonará de tantas veces que hemos visto votaciones entre lectores de periódicos en las que el ganador es el candidato más cercano a la línea editorial del medio.

¿Significa esto que el debate del martes no servirá para nada? En realidad no. Aunque por regla general los debates no sean decisivos para muchos votantes, pueden tener algunos efectos relevantes. Y si hay un momento para que los debates tengan un impacto, es precisamente ahora. Estamos todavía viviendo un tiempo nuevo de transformación de nuestro sistema de partidos, donde hay lugar para que los debates sean más decisivos. Este impacto mayor sobre el voto se basaría en dos razones. Primero, la volatilidad electoral todavía es alta. Muchos votantes no terminan de cambiar su voto, pero ya cuentan con opciones nuevas que suponen alternativas ideológicamente más cercanas que las alternativas tradicionales. Igualmente, los partidos nuevos tienen electorados en formación que pueden perder en beneficio de los partidos tradicionales (o de la abstención) si no los terminan de percibir como alternativas atractivas. En este escenario en que los votantes no tienen su voto completamente fijado, eventos extraordinarios como los debates pueden mover a más gente.

En segundo lugar, los debates son más relevantes cuanto menos historia tengan los partidos. Así, para Podemos y Ciudadanos, un debate es una oportunidad para tratar a los partidos tradicionales de tú a tú. Además, estos son partidos a los que los votantes conceden mayor incertidumbre sobre lo que finalmente harán si llegan al gobierno. Los debates son más importantes para ellos, pues los votantes pueden ser más receptivos y reactivos a lo que allí puedan proponer.

Seguir leyendo »

sobre este blog

Piedras de Papel

Piedras de papel es un blog en el que un grupo de sociólogos y politólogos tratamos de dar una visión rigurosa sobre las cuestiones de actualidad. Nuestras herramientas son el análisis de datos, los hechos contrastados y los argumentos abiertos a la crítica.

Autores:

Aina Gallego - @ainagallego

Alberto Penadés - @AlbertoPenades

Amparo González Ferrer - @orapmagon

Ferran Martínez i Coma

Héctor Cebolla - @hcebolla

Ignacio Jurado - @ignaciojurado

José Fernández-Albertos - @jfalbertos 

Leire Salazar

Lluís Orriols - @lluisorriols

Marta Romero - @romercruzm

Sandra León - @sandraleon_

Sebastián Lavezzolo  - @SB_Lavezzolo

Víctor Lapuente Giné - @VictorLapuente

- PUBLICIDAD -

Recibe nuestros boletines

Se produjo un error, inténtalo más tarde

Muchas gracias

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -