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Contra los ejemplos de superación

Todavía se escribe sobre la discapacidad con un tono paternalista que, en realidad, es perjudicial

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Noticia sobre discapacidad

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Uno de los  objetivos declarados de este blog era superar los clichés respecto a la discapacidad. Quizá el mayor de estos lugares comunes es el "ejemplo de superación”. Esa idea preconcebida de que cualquier persona con discapacidad que hace algo más que esperar a la muerte en su casa o en una residencia puede servir de inspiración al resto, hacernos (hacerles) pensar que sus vidas no son tan duras. Vemos lo que hace y nos admiramos. Ohhh. Mírala, sin piernas y allí, trabajando 8 horas como cualquier hijo de vecino.

Este fin de semana me encontré con un artículo que cumple con este cliché. Estaba publicado en la edición digital de El Mundo, en la sección de Televisión. Título: "Creo en el destino, todo ocurre por alguna razón". Antetítulo: “Un ejemplo de superación”. Les invito a ver el vídeo y leer el texto y luego seguimos…

¿Ya? Bien.

No quiero hacer mucha sangre (aunque quizá no lo consiga). Desconozco la trayectoria de la periodista; es posible que no haya conocido a un retrón en su vida, que de verdad piense que esta chica es inspiradora, que crea que este tipo de artículos son los adecuados para hablar de discapacidad.

Pero releo el artículo y pienso que está escrito en 1985, que habla de Lary León como si fuera la primera mujer con discapacidad que lleva una vida normal. Es todo muy de La aldea de Arce.

Selecciono algunas frases:

Esta diferencia no le ha impedido ir consiguiendo todo lo que se ha propuesto, sino todo lo contrario.  Al parecer, la ausencia de brazos le permite hacer más cosas de las que se hubiera propuesto hacer de haber nacido con las 4 extremidades.

Seguro que ha habido dificultades, pero ella prefiere no ahondar en ellas. Da la impresión de que estas dificultades, que la periodista imagina pero no describe, son pequeños inconvenientes, unas tontás que se solucionan con una sonrisa y buen ánimo por la mañana.

Lary tiene una particular y natural forma de hacer las cosas. Particular, seguro; natural… Yo no diría tanto. Pero queda muy bien decir que es igual de normal peinarse con una mano que con un muñón. Yo hago cosas de forma habitual (ponerme una camiseta, limpiar las gafas…) pero no por eso es natural; de hecho, suele ser más complicado.

A pesar de las dificultades, ninguna actividad se le resistía.¿De verdad? ¿Ninguna actividad? ¿Ni siquiera ducharse o, ya perdonaréis, limpiarse después de ir al baño? Tengo dudas...

Es mirarla, escucharla y transmite vitalidad, alegría pero sobretodo (sic) derrocha energía a raudales. Es un ser excepcional en todos los sentidos. Quizá esta frase sintetiza la filosofía paternalista que rechazamos en este blog. Reconozco que me cuesta argumentar la razón. Es visceral, interno. Es posible que esta periodista sí transmita vitalidad y derroche energía. Pero se ha utilizado tantas veces… Y es innecesario. ¿Alguien imagina leer algo así en una entrevista a Gabilondo, Pedro Piqueras o al director de este medio, Nacho Escolar?

Curiosamente, Lary trabaja como responsable del Canal FAN3 de la Fundación Atresmedia, dedicado a niños ingresados en los hospitales, cuyo objetivo es ayudar a que los niños vivan su estancia en el hospital de la manera más agradable posible. Hombre, “curiosamente”... Antena 3 es muy grande, Lary León podía trabajar en muchas secciones pero la colocan en un programa para niños en hospitales. Me recuerda a Francisco Vañó, diputado del PP que casi siempre pregunta sobre discapacidad. Este blog es temático pero en mi trabajo principal, en Aragón TV, escribo sobre Rajoy, Ucrania, violencia de género, ETA… Que pongan a un discapacitado en un programa sobre niños que pasan semanas horribles en un hospital no es nada casual.

Leo el artículo y echo en falta un detalle que aquí repetimos y repetimos. El dinero. Parece que Lary lleva la vida que lleva porque es optimista, alegre, vital… Pero, como dijo Pablo hace ya un tiempo, “querer es poder” es una gran mentira. No es suficiente, al menos. Si escarbamos, estoy casi seguro de que encontraremos a unos padres que se han dejado dinero en operaciones, en prótesis, quizá en una asistente...

Nada de eso aparece. Una mujer sin manos es superfeliz porque sonríe. Y ya está. En cierto, sentido, estos artículos son perjudiciales porque admiten el status quo, no hablan de la sociedad y ponen el acento en la persona. “Si no eres feliz, es porque no quieres, mira a esta chica…” Me recuerda al libro Sonríe o muere, la trampa del pensamiento positivo. Como en el mejor ejemplo de neoliberalismo, la sociedad no existe, sólo hay individuos buscando su interés. Si no logras, es que no lo has deseado o no te has esforzado lo suficiente.

Una última apreciación. Es cierto que muchos retrones nos “superamos” día a día. Pero es que no nos queda más remedio. Somos el mejor ejemplo de Darwinismo (no social, sino el de verdad): o nos adaptamos o morimos. Un día aprendes a caminar, otro te quieres cepillar los dientes solo y buscas la manera, otro te toca apañártelas para recoger el móvil del suelo… Es lo que hay. Puede que sirva a algunas personas como ejemplo, pero de ahí a basar en esa “inspiración" todo un reportaje o toda tu forma de ver la discapacidad, va un paso.

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