Campo de Gibraltar: área de incertidumbre compartida tras el acuerdo entre la UE y Reino Unido
El mantra que ha rodeado la negociación sobre el Tratado de Gibraltar, desde 2020, ha sido el de la creación de un área de prosperidad compartida, entre los territorios todavía divididos por una Verja, levantada hace un siglo por Gran Bretaña y que desaparecerá si el contenido del acuerdo es finalmente ratificado por la Eurocámara, por el Parlamento de Gibraltar y por el de Reino Unido. Sin embargo, lo que hoy se comparte en el conjunto del área, entre el Peñón y la comarca circunvecina, es la incertidumbre sobre la puesta en práctica de los acuerdos, a partir de su previsible entrada en vigor, de manera provisional, el próximo 10 de abril, ya que presumiblemente habrá tiempo para sustanciarlo completamente antes de esa fecha.
A los empresarios de Gibraltar les preocupan las nuevas tasas impositivas equivalentes al IVA del 17 por ciento, el mínimo de la Unión, que rige en Luxemburgo y el régimen de importaciones de productos británicos que puede restarle competitividad al comercio y a la hostelería local. A los trabajadores transfronterizos, que la igualdad de derechos con los gibraltareños y británicos no acabe con los contratos a cero horas que rigen todavía en el Peñón y que vienen siendo denunciados por la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar (ASTEG).
A los gibraltareños, les inquieta la seguridad ciudadana y ya reclaman cámaras de vigilancia para evitar un hipotético incremento de la delincuencia. Y a los ecologistas, que el Tratado no deje suficientemente clara la protección de la Zona de Especial Conservación (ZEC) del Estrecho Oriental, área protegida por la legislación europea, incluida en la Red Natura 2000, ante las maniobras de bunkering –suministro de combustible de barco a barco, en alta mar—o los rellenos sobre la superficie marina. Al menos, el Tratado deja claro que Gibraltar se sumará a la tasa del mercado de emisiones de Carbono, con el horizonte puesto en el año 2030, lo que aminorará la competencia desleal respecto al puerto de Algeciras.
“Traición”
El contencioso de soberanía sigue quedando fuera de la melé, pero la prensa y la ultraderecha británica de Reform UK ya hablan de “traición” del Gobierno laborista de Keir Starmer, aunque el grueso de la negociación corrió a cargo de varios gobiernos conservadores, antes de su caída. En España, desde el Partido Popular, también se ha reprochado que nuestro país no haya sacado más ventaja para recuperar parte del istmo que se anexionó Gran Bretaña para levantar el aeropuerto, que ahora gestionará una joint venture europea y gibraltareña, con los controles Schengen ejercidos por la Unión Europea –esto es, España--, pero con un filtro local que seguirá correspondiendo a las autoridades gibraltareñas y británicas.
Juan Franco, alcalde de La Línea, sigue exigiendo un trato singular para su localidad, habida cuenta del impacto que tendrá el volumen de tráfico que supondría una Verja de puertas abiertas. El previsible incremento en el precio de la vivienda es otro de los motivos de preocupación en la localidad vecina a la Roca, así como la supervivencia económica de la ciudad. Sin embargo, de momento, el Ayuntamiento ha optado por el pragmatismo y ha cedido 1.800 metros cuadrados de terreno al Estado sobre los que se edificará un viario que conectará la aduana española con el aeropuerto de Gibraltar, para la futura gestión de la zona aeroportuaria de la Roca.
El alcalde Franco valorado esta iniciativa como “muy importante” en lo que representa la reordenación de este entorno, “además de consolidar la zona y dar viabilidad a proyectos en los que desde el equipo de gobierno viene trabajando desde hace tiempo, como el Centro Tecnológico en terrenos del recinto ferial”. Dicho esto, a caballo entre los acuerdos internacionales y las necesidades localistas, se ha apresurado a aclarar que el real donde se asienta actualmente la Velada y fiestas no sufrirá por todo ello merma alguna, como los agoreros vaticinaban.
A nivel de infraestructuras, el alcalde entiende que es muy positivo poder contar con dicha infraestructura, ya que el uso conjunto del aeropuerto supondrá beneficios para el municipio linense.
“Texto complejo”
Nada más conocerse oficialmente el contenido jurídico del Tratado, el secretario general del PSOE de Cádiz y diputado en el Congreso, el sanroqueño Juan Carlos Ruiz Boix, a la sazón presidente de la Comisión de Exteriores de la Cámara baja, ha valorado el texto definitivo del acuerdo sobre la relación futura con Gibraltar tras el Brexit, calificándolo como un hito diplomático que transformará la realidad socioeconómica de la comarca.
“Estamos ante un texto complejo en el que la diplomacia ha trabajado durante años, siempre bajo la tutela del comisario Maros Sefcovic y con el impulso decidido del presidente Pedro Sánchez”, ha asegurado el dirigente socialista, volviendo a entonar el mismo mantra, el de que este acuerdo es la respuesta a la apuesta por una “zona de prosperidad compartida” que beneficiará a más de 300.000 campogibraltareños y vecinos de la provincia de Cádiz.
El líder de los socialistas gaditanos ha subrayado la “transparencia y participación” que ha guiado todo el proceso, resaltando que el ministro Albares ha mantenido un contacto fluido y permanente con los ocho alcaldes de la comarca, la Junta de Andalucía, la Diputación y los agentes económicos y sociales. “Frente a quienes buscaban la opacidad, este Gobierno ha traído a la comarca al ministro en múltiples ocasiones y ha comparecido tanto en el Pleno como en la comisión de Exteriores para dar cuenta de cada paso”, ha defendido el también presidente de la Comisión de Exteriores del Congreso.
“Después de todo el ruido”
En el plano político, Ruiz Boix ha lanzado un mensaje directo a la oposición: “¿Qué van a hacer ahora el PP y sus socios de ultraderecha? Después de todo el ruido que han armado en torno a unas negociaciones tan vitales, el resultado es un texto que mejora la vida de la gente”. El secretario general ha exigido al Partido Popular que abandone su estrategia de confrontación en Europa y que sus representantes en la Eurocámara respalden un acuerdo que cuenta con el apoyo de la inmensa mayoría de la ciudadanía a ambos lados de la frontera.
Desde las filas conservadoras, no se tienen las mismas sensaciones. El alcalde de Algeciras y senador por la provincia de Cádiz, José Ignacio Landaluce, que fue presidente de la comisión de Exteriores del Senado hasta que se dio de baja del partido tras una denuncia por abusos que ha quedado archivada, sigue presidiendo la Corporación algecireña y mantiene un escaño, como “no adscrito”. Desde esa responsabilidad, ha vuelto a lamentar que la ciudadanía del Campo de Gibraltar “nos tengamos que seguir enterando del contenido del acuerdo alcanzado entre la Unión Europea, España y el Reino Unido sobre Gibraltar, con cuentagotas y a través de terceros, mientras que los legítimos representantes de los campogibraltareños carecemos de cualquier tipo de información al respecto”, volvió a protestar poco antes de que se conociera el contenido del Tratado.
“Es absolutamente inconcebible que a menos de 24 horas de que la Comisión Europea dé a conocer el contenido íntegro, los alcaldes de la comarca, aún no hayamos recibido ninguna información oficial por parte del Gobierno de España, sabiendo que lo que está en juego es el presente y el futuro de 300.000 campogibraltareños. Hemos solicitado numerosas reuniones con el Ministerio de Exteriores y con el resto que se está encargando de los detalles del acuerdo, y ni siquiera hemos recibido respuesta, ni nuestro Parlamento va a poder debatir el texto, con lo cual nos vamos a ver inmersos en un proceso en el que todo nos va a venir impuesto y sin consultar”, aseguró este miércoles.
Frente a la labor de transparencia y pedagogía que ha venido llevando a efecto el Gobierno gibraltareño durante las últimas semanas, a través de un sinfín de reuniones sectoriales, Landaluce recalca que “desde que comenzó este largo proceso, que se ha ido demorando una vez tras otra, siempre se han registrado más sombras que luces en lo que a facilitar información sobre el acuerdo se refiere, y ahora, que estamos en la recta final, se mantiene la misma tesitura. Lo lógico es que el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España hubiese convocado a los representantes de los ciudadanos del Campo de Gibraltar para informarles, entre otras cuestiones, de la tan deseada zona de prosperidad compartida, y de la que poco o nada se está hablando por el momento. Perdimos muchas oportunidades tras el Brexit y la postura de fortaleza española se convirtió en entreguismo y debilidad por intereses del PSOE”.
“Convidado de piedra”
“Ojalá nos equivoquemos, pero mucho nos tememos que el Campo de Gibraltar va a ser poco menos que el convidado de piedra en este acuerdo, en el que todo parece indicar que en la colonia británica seguirán untando la tostada por los dos lados cuando a este lado de la frontera necesitamos que unos cuantos no se sigan aprovechando de las bondades de una comarca que requiere de una atención especial tanto por parte del Gobierno español como desde la Unión Europea. La vecindad es buena, pero no la ocupación. El buenismo se está demostrando que es perjudicial para nuestra comarca, para nuestra región y para el conjunto de España”.
Manuel Triano, secretario comarcal de CCOO y miembro del Grupo Transfronterizo, que reúne a sindicalistas y empresarios de ambos lados de la Verja, considera necesario que el Gobierno español adopte “medidas que permitan a personas trabajadoras y empresas afrontar la puesta en marcha del tratado sobre Gibraltar, sin contratiempos y con pleno conocimiento de la nueva realidad y de laa oportunidades que pueda representar”..
“Supone un cambio de suma envergadura para la realidad socio-económica del Campo de Gibraltar y consideramos que el Gobierno de España debe poner en marcha los mecanismos de acompañamiento necesarios para que la sociedad campogibraltareña transite sin mayores contratiempos a la nueva realidad”, sostiene Triano.
Para este sindicato, si bien los agentes económicos y sociales han podido tener varios encuentros con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, “son muchas las incógnitas que persisten respeto al contenido del texto acordado; sobre sus repercusiones en los derechos e intereses de las personas trabajadoras afectadas y sobre los sectores económicos que han venido teniendo relaciones comerciales con Gibraltar”.
En este sentido, desde CCOO consideran que las notas técnicas que ha venido emitiendo el gobierno de la Roca han sido el único foco de información que han tenido en los últimos tiempos, hecho este que, a su criterio, han contrastado con el silencio de las autoridades españolas.
“Todo parece indicar que el periodo de implementación el tratado va a ser muy breve y esto se une la complejidad de los cambios que van a operar, siendo por ello que nuestro sindicato considera imprescindible la puesta en marcha por el Gobierno de España de un dispositivo de asesoramiento y tutela durante el proceso de implementación del Tratado”, ha añadido Triano que, no obstante, ha saludado la bondad del Tratado, sobre todo, si se tiene en cuenta que de fracasar este proceso, un Brexit duro en la Verja sería catastrófico para la economía de la zona y especialmente para los trabajadores.
Carta abierta
En una carta abierta al Ministro Principal, Fabian Picardo, y a la Ministra de Negocios, Gemma Arias-Vásquez, los representantes empresariales del Peñón --entre quienes figuran su histórica Cámara y su Federación de Pequeñas Empresas—han reafirmado su firme apoyo al Tratado y su clara preferencia por un resultado negociado para el Brexit local. En ese contexto, las empresas firmantes del escrito celebran la certeza que ofrece el Tratado «tras una década de incertidumbre respecto a la futura relación de Gibraltar con Europa».
Sin embargo, la carta advierte que el margen de tiempo es reducido y corto el periodo de transición de tres meses, fijado de antemano. Al mismo tiempo, entienden que «la confirmación tardía de la fecha de implementación han incrementado significativamente los riesgos que enfrentan las empresas, especialmente en los sectores minorista, mayorista, logístico, de servicios y de mercancías». Entre los aspectos que más les preocupa, figura el hecho de que «las empresas se enfrentan a un aumento inmediato del arancel de importación debido al impuesto de transacción, que sube al 15% desde tipos anteriores tan bajos como el 0%, junto con impuestos especiales más altos».
Todo ello provocará, a su juicio, interrupciones en la cadena de suministro, existencias invendibles, presión de flujo de caja y pérdidas en contratos existentes. La comunidad empresarial también expresó su creciente frustración por la falta de una guía detallada para saber a lo que van a enfrentarse, a partir de ahora, en el día a día.
Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, en una reunión telemática con el comité constitucional de la Cámara de los Lores relativo a los territorios de Ultramar de Estados Unidos, puso en valor que el secreto del éxito del Tratado estribó en que no constituyó “una imposición para nosotros de ninguna manera”, sino que las autoridades gibraltareñas tuvieron un papel protagonista en todo el proceso: “Creo que el factor clave para tener éxito en las negociaciones con la Unión Europea ha sido que estas negociaciones se han llevado a cabo para Gibraltar por Gibraltar, junto y mano a mano con las sucesivas administraciones del Gobierno de Su Majestad en el Reino Unido”, aseveró Picardo.
Aunque deja claro que la cuestión de la soberanía no forma parte del Tratado, el rotativo británico “The Telegraph” ha calificado el mismo como una “traición” del Gobierno laborista de Keir Starmer, al entregar el control de los accesos al Peñón a la Unión Europea.
A renglón seguido, Suella Braverman, parlamentaria del partido ultraderechista británico Reform UK, insistió, como ya hiciera con el compromiso adquirido en junio respecto a este acuerdo, que se trata de “otra traición total de este vergonzoso gobierno”, en referencia a los laboristas del Reino Unido.
“Equivocada”
“Decía entonces, como lo digo ahora –le replicó Picardo--, que estás tan equivocada ahora como lo estabas en junio. El acuerdo que hemos alcanzado con la UE fue negociado por el Gobierno de Gibraltar junto con los ministros conservadores y laboristas del Reino Unido. Es un acuerdo excelente para los gibraltareños de todas las nacionalidades. Agradezco especialmente a James Cleverly y a Wendy Morton su apoyo durante este período, ya que Wendy visitó Gibraltar para una sesión informativa a principios de esta semana. Informé a la líder conservadora, Kemi Badenoch, durante mi última visita a Londres y espero contar con el apoyo de todos los partidos para este excelente acuerdo, que nos ayuda a evitar los numerosos y graves obstáculos que el Brexit creó para Gibraltar”.
Cabe recordar que cuando David Cameron convocó el referéndum sobre el Brexit, el 93 por ciento de los gibraltareños votaron a favor de permanecer en la Unión Europea. Ahora, saben que si el Tratado se ratifica, seguirán siendo orgullosamente británicos, pero un poco más europeos.
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