Dos retretes, una demolición y un puñado de polkas
Pocos hitos hay en la comunicación política local tan hilarantes como aquel sainete detectivesco del consejero de Turismo, revestido de la cómica autoridad del guardabosques Smith del Parque 'Jellystone', anunciando que había pillado a las primas del Oso Yogui saboteando los frenos de un coche en Cabárceno.
Pero la sequía de iniciativas y proyectos hace milagros ornamentales y llueven imaginativas fórmulas de llamar la atención de los medios de comunicación convocando a la inauguración de dos baños en la misma semana que afortunadamente van adaptándose -como siempre con retraso- a las personas ostomizadas. Aunque no deja de sorprender que tal circunstancia, doble, precise de esa sublimación escénica.
En esta competición hemos asistido a la explosión de júbilo político para celebrar la demolición del viejo edificio de la Residencia Cantabria con sus toneladas de amianto. La presidenta de Cantabria y la alcaldesa de Santander convocaron a los medios de comunicación para presumir de piqueta el día que tiraban la primera piedra. A ver qué fuegos artificiales disparan cuando quiten la última.
Las autoridades no pierden oportunidad de retratarse. También acudió el consejero de Salud a presenciar el derrumbe sanitario en primera fila. Todos ellos, convenientemente mimetizados con disfraces de enconfrador, con casco y chaleco luminoso, protagonizaron una escena épica para reivindicarse a sí mismos en los discursos, ante un atril con el rótulo para la ocasión: desmontaje de la Residencia Cantabria.
Buruaga se confesó “contenta y emocionada” por la demolición, un gesto que en su opinión alumbra un “cambio de paradigma” en la sanidad como motor de desarrollo. Habrá que extremar la cautela ante los posibles acontecimientos futuros respecto a colaboraciones público-privadas que acostumbran a sobresaltarnos. Ya se ha anunciado que una fundación privada -con participación institucional- está redactando los estatutos.
La presidenta se colocó unas gafas de obra y propinó un martillazo a un trozo de pared señalado con una x. Quizá previamente aflojado para que cediese como cartón piedra en un decorado. Una enternecedora escena, jubilosa y aplaudida con chorros de almíbar.
No obstante, en este contexto de propaganda institucional, sufrimos intensas alucinaciones políticas. El hojaldre está a punto de romper un pacto político en Torrelavega, donde un puñado de polkas tensiona al máximo la legislatura. Todo ello a cuenta de la construcción de un museo para la cofradía del dulce típico de la capital del Besaya que, más que endulzar -que sería lo propio de su naturaleza respostera-, están amargando las relaciones entre el equipo de gobierno de coalición de regionalistas y socialistas. Hasta que alguien ponga la guinda final y se acabe el pastel.
Sobre este blog
Primera Página es la sección de opinión de eldiario.es Cantabria. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.
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