El Gobierno contrató hace 10 días el informe con el que defiende el tren a Bilbao “sin destrozar Cantabria”
El consejero de Fomento del Gobierno de Cantabria, Roberto Media (PP), ha hecho públicos dos informee de la Universidad de Cantabria (UC) para argumentar las alegaciones que presentará al proyecto inicial del tren entre Santander y Bilbao. La institución académica propone reducir la velocidad de 250 a 200 kilómetros por hora, duplica las previsiones de pasajeros y calcula que la obra puede costar un 12% menos de lo presupuestado inicialmente por el Ministerio de Transportes para un trayecto de menos de una hora -también para mercancías- entre ambas capitales con paradas en Laredo y Castro Urdiales.
El informe es una reacción a la postura del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que hace tres meses reconoció oficialmente que habían optado por volver a la casilla de salida y barajaba la posibilidad de llevar a cabo el proyecto en tres tramos (Bilbao-Castro Urdiales, Castro-Urdiales-Laredo y Laredo-Santander) por la falta de “viabilidad” de una actuación cuyo coste estimado se ha disparado hasta los 3.900 millones de euros, muy por encima de lo previsto inicialmente: entre 2.450 a 2.950 millones.
A la vez, diez de los alcaldes afectados por el proyecto reclamaron la retirada del estudio informativo del tren a Bilbao y la elaboración de un nuevo trazado “menos agresivo” que atravesaba pueblos y generó alarma.
El departamento de Movilidad Sostenible e Ingeniería Ferroviaria lleva trabajando desde noviembre en el estudio técnico del trazado, cuando el Gobierno de Cantabria adjudicó un contrato menor a la Fundación Leonardo Torres Quevedo de la institución académica por importe de 17.908 euros. Con la base de este documento, hace diez días, el pasado 5 de enero, se adjudicó la segunda parte: el estudio de impacto económico del corredor ferroviario al Departamento de Economía de la UC a través de otro contrato menor de 14.750 euros.
Media considera que ambos informes avalan la “robusta” rentabilidad y la viabilidad económica de la obra y “desmontan” las estimaciones negativas del Ejecutivo central. Demuestran que es un proyecto “necesario y rentable”, ha subrayado.
Entre otras cifras, los técnicos de la Universidad de Cantabria estiman que el número de viajeros anuales que podría tener el tren es el doble del que calculó el Ministerio: 4,4 millones frente a 2,2. También multiplica por seis el número de trenes semanales que podrían circular por la nueva infraestructura (entre 26 y 37).
Roberto Media califica estas conclusiones como “demoledoras”, ya que el estudio del Ministerio apunta “rentabilidades completamente inferiores”. Además, la Universidad hace varias propuestas que conllevarían un ahorro estimado de casi 280 millones de euros respecto al presupuesto base de licitación del Ministerio, sobre un 12% menos.
Entre ellas, el estudio de la UC propone la disminución de la velocidad de diseño del proyecto de 250 a 200 kilómetros por hora, un tendido de superestructura de vía única entre Laredo y Castro Urdiales, o la modificación del diseño del entronque con la línea Palencia-Santander en la zona de Guarnizo.
En esa misma área, también se aboga por establecer una estación para captar viajeros procedentes de la zona central y occidental de Cantabria y así evitar que los usuarios entren al centro de Santander para coger el tren.
Por otro lado, se plantea que entre Guarnizo y Castro Urdiales se apueste por el ancho de vía internacional -en vez del ibérico propuesto por el Ministerio-, en base a una versatilidad de la vía que permita el tránsito de trenes de mercancías procedentes de cualquier punto de Europa occidental y central.
“No vamos a destrozar Cantabria para hacer ese tren”
“Ha quedado acreditado sin ningún tipo de duda que nos han estado mintiendo durante todo este tiempo. Nunca tuvieron intención de impulsar el tren de altas prestaciones entre Santander y Bilbao y mucho menos financiarlo como comprometieron”, ha denunciado el consejero, que además de los datos ha subrayado que han hecho una propuesta “dañina” para “escudarse en el rechazo social” que ha generado el proyecto.
“No vamos a destrozar Cantabria para hacer ese tren”, ha dicho, tras lamentar que, con el trazado dado a conocer sabían que ciudadanos y alcaldes se pondrían “en pie de guerra”.
“Han redactado un estudio informativo indefendible que cruza poblaciones, que parte ayuntamientos por la mitad y que obliga a derribar casas, colegios y hasta iglesias. Que pone en riesgo los acuíferos de varias zonas, que planea obras inejecutables y que destroza varias zonas protegidas, que afecta de forma inasumible a municipios como Medio Cudeyo, Marina de Cudeyo, Ribamontán al Monte, Bárcena de Cicero y Hazas de Cesto, entre otros”.
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