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El nuevo proyecto de subfluvial de Laredo avanza y no tendrá que pasar por evaluación ambiental ordinaria

Marismas de Santoña.

Europa Press

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La tramitación del nuevo proyecto del subfluvial de Laredo ha dado un nuevo paso y no tendrá que ser sometido a procedimiento de evaluación ambiental ordinaria porque “no se prevén efectos adversos significativos sobre el medio ambiente”.

Así se recoge en la resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico publicada este jueves el Boletín Oficial del Estado por la que se formula impacto de evaluación ambiental relativa a este proyecto, que se engloba dentro del saneamiento general de las Marismas de Santoña.

En dicha resolución, sí señala que pese a no tener que someterse a evaluación ambiental ordinaria, se deberán cumplir las medidas y prescripciones establecidas en el documento ambiental y en la propia resolución publicada hoy en el BOE y que se hará pública también en la web del MITECO y “sin perjuicio de la obligación del promotor de obtener las autorizaciones ambientales que resulten legalmente exigibles”.

Se indica que el informe de impacto ambiental no será objeto de recurso alguno sin perjuicio de los que, en su caso, procedan en vía administrativa o judicial frente al acto de autorización del proyecto.

Antecedentes

Las obras del subfluvial se iniciaron en noviembre de 2014, por un importe de 23,2 millones y un plazo de ejecución inicial de 27 meses. Sin embargo, como resultado del procedimiento judicial promovido por la UTE ACCIONA-ASCÁN contra TRAGSA y reconvenido por ésta, las obras se paralizaron. El proceso judicial determinó la resolución del contrato entre la UTE y TRAGSA y la obligación de retirar la máquina tuneladora. Dichos trabajos se iniciaron en octubre de 2020 y finalizaron en abril de 2021.

Al no resultar técnicamente viable utilizar la perforación ya realizada para continuar con las obras, se señalaba necesario redactar un nuevo proyecto en el que se analicen diferentes alternativas para conectar las aguas residuales entre Laredo y Santoña.

La asistencia técnica para la redacción del nuevo proyecto fue adjudicada a Fulcrum, Planificación, Análisis y Proyectos S.A. El contrato se firmó el 20 de abril de 2022 por un importe de casi 510.000 euros.

El 30 de enero de 2023, se remitió a la Dirección General del Agua el documento inicial elaborado para el inicio del procedimiento de Evaluación Ambiental Simplificada y se suspendió la redacción del proyecto hasta que se resolviera dicho trámite ambiental.

El órgano ambiental inició las consultas el 29 de mayo de 2023 y con fecha 9 de octubre trasladó los informes emitidos por los organismos consultados y comunicó la necesidad de realizar estudios adicionales exigidos por la Dirección General de Medio Ambiente y Cambio Climático del Gobierno de Cantabria.

Transcurrido el plazo legal y al no constar la remisión de los informes de las Administraciones competentes en materia de medio natural, cultura, aguas y costas, con fecha 25 de julio de 2023, se remitió un requerimiento a los respectivos órganos jerárquicamente superiores

Como consecuencia del resultado del trámite de consultas y del análisis realizado, con fechas 9 de octubre y 7 de diciembre de 2023, y 16 de enero de 2024, se comunicó al promotor que algunos posibles impactos significativos detectados (calidad de las aguas, emisiones acústicas y odoríferas, patrimonio cultural, salud pública, voladuras y vibraciones, medio marino, etc.) podían ser evitados o descartados mediante la aportación de información adicional e incorporando determinadas modificaciones al proyecto.

El promotor respondió y trasladó la documentación de modificaciones, que pasó a integrar la versión final del proyecto, sobre la que versa la evaluación ambiental formulada.

El proyecto

El proyecto comprende la construcción de las instalaciones pendientes de ejecución contempladas en el Proyecto de terminación del colector interceptor Santoña-LaredoColindres. Tramo Santoña-Laredo, entre ellas el túnel subfluvial, desde la obra de entrada (Laredo) hasta la estación de bombeo (Santoña), que permita el paso del colector general bajo la ría.

Una vez atravesada la ría por el túnel, el caudal de aguas residuales es elevado en la estación de bombeo del subfluvial hasta la cota de rasante del túnel del Buciero, ya construido, que conduce el agua hasta la estación de bombeo de El Dueso, también construida, en la que se incorporan las aguas residuales de los núcleos de Santoña y El Dueso y desde donde se bombean a la EDAR de San Pantaleón.

La conexión subfluvial funciona hidráulicamente como un sifón invertido, con una elevación del agua al final del sifón, en la estación de bombeo de Santoña.

Respecto del análisis de alternativas, el promotor señaló que el cruce bajo la ría debe considerarse como la única solución posible, debido a que prácticamente el resto del sistema ya se encuentra construido y, en gran parte, en funcionamiento desde hace años.

Asimismo no existen modificaciones sustanciales respecto del proyecto primitivo que justifiquen un estudio de alternativas generales para el nuevo proyecto.

Por las razones anteriores, el documento ambiental describe y analiza tres alternativas de diferentes procedimientos constructivos para la conexión subfluvial, además de la alternativa 0, de no ejecución.

El promotor concluye con la selección de la primera alternativa por consideraciones técnicas, limitaciones de espacio existente y conllevar menos molestias para la población, fundamentalmente.

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