Ser alcalde en la misma comarca pero en distinta fase de desescalada: así lo viven San Clemente y Villarrobledo

La alcaldesa de San Clemente, Charo Sevillano, en un establecimiento de la localidad, durante la fase 1

“Con mucho respeto y mucha cautela”. Así ha vivido la localidad conquense de San Clemente los primeros días de la fase 1 de la desescalada según la alcaldesa, Charo Sevillano. “Intento transmitir a los ciudadanos que sean responsables y conscientes de lo que puede pasar porque como retrocedamos, más vale quedarte donde estás. Las consecuencias serían gravísimas”.

En este pueblo conquense casi todos los comercios abrieron sus puertas el lunes 11 de mayo y lo hicieron “con preocupación”, explica la alcaldesa. “La gente tiene miedo, es un virus que no vemos. Estoy visitando a los establecimientos y veo esperanza. Les vale con que entren cuatro o cinco personas cada día”.

En la calle Boteros, la más comercial del municipio ya se ha notado cierto trasiego. A la precaución se une el mal tiempo esta semana. “Los comerciantes tienen sus sistemas de desinfección”. También los bares han comenzado a abrir tímidamente sus terrazas. “Han querido esperar a que pase el mal tiempo. Les hemos ofrecido una bonificación del 100% en la tasa para todo el año y ampliar el suelo de ocupación” y eso le supondrá a las arcas municipales dejar de ingresar unos 12.000 euros.

“A los propietarios de las terrazas les he pedido también responsabilidad porque la gente ha salido con muchas ganas. Aquí somos de mucho cañeo. Hay que hacer cumplir las medidas. Estamos en estado de alarma y se puede fastidiar el negocio”.

La alcaldesa reconoce que todos los negocios van a necesitar ayuda de las instituciones. “Ha hecho mucho daño a la economía de nuestro tejido empresarial. Aquí y en todos los sitios” aunque mira con cierto optimismo el hecho de que se estén revirtiendo ya algunos ERTE en su localidad.

“Los alcaldes llevamos un peso muy fuerte: o salimos reforzados o se nos lleva por delante”

Su padre ya fue alcalde en el municipio y ella lo consiguió al segundo intento en las últimas elecciones municipales, hace menos de un año. “Desde luego los alcaldes llevamos un peso muy fuerte. No tengo palabras. De esta o salimos reforzados o se nos lleva por delante, independientemente del color político. Nos levantamos pensando…¡Vamos a por otro día!

Dice que los primeros días fueron los peores. “Lo comenté con el alcalde de Motilla del Palancar. No dormimos en siete días. Y nos pasó lo mismo la semana pasada cuando nos dijeron que cambiábamos de fase: las preguntas de la gente, la preocupación…Esta semana es más tranquila, no me duele la cabeza. Y si pasamos a fase 2 también será duro. Tendremos que reinventarnos, pero tengo un equipo con mucha imaginación".

‘Charete’ (así es como todos conocen a la alcaldesa) dice sentirse “muy orgullosa” de su pueblo. “Han respetado todo lo que se ha ido marcando, sin rechistar. Han escuchado los mensajes, han leído los bandos y se ha obedecido a la Policía Local y a la Guardia Civil a las que les doy las gracias”. 

Su 'dolor de cabeza' ahora está en la normativa que cada día se publica en el BOE. "Es difícil de interpretar a veces, hasta para mí que soy administrativa"o en la llegada del fin de semana y con él, los movimientos dentro de la provincia (están permitidos en la fase 1).

“Nos pueden traer lo que nadie quiere. ¡Les digo a todos que tengan cuidadito! No quiero que nadie diga que la alcaldesa no cuida de su pueblo o que los establecimientos no cumplen. Hay que protegerse cada uno a sí mismo”.

“A los alcaldes nos quitan un peso de encima si dan los datos de contagios por municipios”

La alcaldesa elude hablar de los datos de infectados en el municipio, pero sí desvela que hubo 42 enterramientos desde el inicio de la pandemia (cuatro de ellos de personas procedentes de otras comunidades autónomas). “Es una media de 15 personas, todas personas mayores, frente a los del 11 registradas en el mes de febrero. Algunos serán por COVID y otros no. Tenemos dos residencias de ancianos”, explica la alcaldesa.

El director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha anunció que “en dos semanas” se darán a conocer los datos de afección del coronavirus por municipios. “¿Sabe qué? A los alcaldes eso nos quitaría un peso muy grande porque parece que queremos tenerlo escondido. Nosotros no tenemos todos los datos y me alegro porque supone más transparencia, aunque me preocupa que pueda generar alarma”. 

Espera que la situación mejore y retomar proyectos que se estaban preparando "con mucha ilusión" en su primera legislatura. Y quizá recuperar la tendencia de crecimiento poblacional. 

“Tenemos entre 7.000 y 8.000 habitantes. No lo sabría decir porque se había venido a vivir mucha gente al pueblo en el último año: jubilados que vivían fuera pero también jóvenes. Se veía luz, íbamos tan bien después de que el pueblo hubiera estado tan abandonado y ahora…otra vez. Pero bueno, tenemos fuerza para levantarlo”.

San Clemente está apenas a unos pocos kilómetros de La Roda o de Villarrobledo, dos municipios de la provincia de Albacete que todavía no ha conseguido pasar a la fase 1 de la desescalada. “Los alcaldes hablamos, nuestra comarca es muy amplia, para ayudarnos sobre cómo hacer las cosas”.

Y es que la referencia sanitaria (y a veces laboral o comercial) de este pueblo conquense está en la provincia vecina y a veces incluso en Albacete capital. “He tenido que preparar autorizaciones para trabajar o para acudir al hospital. Muchos piensan que de paso pueden ir a comprar al Carrefour o acercarse a Albacete a hacer gestiones. ¡Pues que no te pillen, les advierto! Los alcaldes nos hemos convertido en psicólogos o pedagogos”.

El alcalde del pueblo vecino, Villarrobledo, en Albacete: “Los datos son para estar en fase 1”

En el pueblo vecino, en Villarrobledo, uno de los más grandes de la provincia de Albacete, no pasaron a la fase 1 el lunes. Cuenta con una población superior a los 25.000 habitante y limita con las provincias de Cuenca y Ciudad Real (esta última también sigue en fase cero).

Hablamos con su alcalde, Valentín Bueno, quien recuerda que su pueblo constituye una unidad sanitaria en la que una parte es de la provincia de Cuenca y otra está en la de Albacete. Es uno de esos casos en los que algunos pedían ‘desescalar’ por áreas sanitarias.

 

“Supone una paradoja y demuestra que esta desescalada no cuenta con unos conceptos claros", dice el alcalde quien, a la espera de saber si la provincia cambia de fase, cree que lo más importante "sería que la desescalada se hiciera sobre las personas, para lo que se necesitarían test masivos, otra manera sería sobre los territorios que es como lo han hecho, y otra forma sería hacerlo sobre áreas sanitarias, que es lo que tendría sentido".

Bueno asegura que los datos que tiene ahora mismo el Hospital de Villarrobledo, igual que el de Almansa o el de Hellín “son para estar en fase 1 y cuando pasemos, imagino que este lunes, llevaremos una semana de retraso".

Para este alcalde, una semana menos es importante porque "cada día que pasa la destrucción de producción de esta zona aumenta y hace que las listas del paro aumenten también".

"Teníamos la esperanza y creíamos que cumplíamos para estar en fase 1 este pasado lunes y hubiera venido muy bien para la zona de Villarrobledo. El comercio ya podría haber abierto sus puertas con sus limitaciones y sus aforos, pero el pequeño comercio podría haber empezado a abrir sus puertas sin cita previa", asegura.

“Podrían moverse unidades familiares en coche para ir a la compra, movernos por la misma provincia, que es bastante importante a la hora de reactivar la economía y de parar la destrucción de puestos de trabajo", afirma.

En este mismo sentido, para la hostelería, continúa, "habría sido muy importante poder abrir las terrazas, con las limitaciones del 50 por ciento de aforo, pero hay que empezar a poner la economía otra vez activa. Habíamos trabajado para pasar de fase y habríamos cumplido como área sanitaria las condiciones".

Cuenca está en fase 1 y solo pueden viajar dentro de su provincia, pero sí pueden acercarse a Villarrobledo al hospital, lo que para Valentín Bueno "resulta curioso, como también pasa en el caso de Mota del Cuervo y Alcázar de San Juan. La primera en Cuenca en fase 1 y la segunda en Ciudad Real en fase 0. Haber hecho la distribución por áreas sanitarias hubiera dado más sentido a las situaciones comarcales".

 

Villarrobledo, municipio ya preparado para la fase 1

Desde el Ayuntamiento de Villarrobledo han aumentado el espacio de terrazas para la hostelería y han eliminado la tasa de estas mientras que dure la crisis del coronavirus.

"Desde la cercanía podemos ayudar, pero no debemos olvidar que de quien depende esta reactivación de la economía es de quien tiene las competencias, y las competencias en asuntos sociales, subvenciones, ayudas al comercio, a la industria, educación... está en manos del Gobierno central y de la Junta, que es quien tiene que apoyarnos y debe hacerlo con fuerza porque aquí tenemos una crisis sanitaria y económica a la vuelta de la esquina", afirma el alcalde del municipio.

Otra cosa, continúa, es que desde las administraciones locales hagamos llegar esas ayudas a la gente que lo necesita, porque somos los realmente conocedores de la situación del comercio o de nuestra industria, de nuestros agricultores..."

Valentín bueno concluye lamentando que este sábado no se pueda llevar a cabo el Mercadillo de Villarrobledo: "Habíamos pensado que el sábado ya se podría, con su reducción de puestos o sus condiciones de aforo, pero que podría haber empezado ya. Habrá que esperar, pero esto significa que se verán afectados muchos comerciantes. Día a día, la situación económica a nivel familiar como de negocio empieza a ser complicada".

Etiquetas
Publicado el
14 de mayo de 2020 - 19:27 h

Descubre nuestras apps

stats