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Cómo funcionan las estaciones que miden temperaturas y por qué ha habido quejas en la España vaciada

Estación meteorológica

Alicia Avilés Pozo

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Mientras las olas de calor se suceden en casi toda España, sin que apenas haya diferencias entre unas y otras, la consulta de temperaturas a nivel local y en tiempo real se ha convertido en una herramienta imprescindible para profesionales a la hora de realizar su trabajo. También resulta fundamental para la ciudadanía de las zonas más despobladas. Aunque los datos generales los ofrece la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) a través de su página web, son las estaciones de medición por sensores las que afinan el dato por intervalos de hasta diez minutos y a las que recurren agricultores, ingenieros forestales, expertos en clima y otros muchos profesionales. El problema: a veces esas cifras no están disponibles. Existen, pero no pueden consultarse de forma externa.

María Jesús Moreno Segovia es ingeniera técnico forestal y forma parte del colectivo ‘Mira Beteta’ de la Serranía de Cuenca, una plataforma para visibilizar esta comarca. Necesita consultar estos datos varias veces cada día para poder trabajar. Ha estado un mes sin poder acceder a las cifras que aportan las estaciones de Beteta y Cañizares, las más cercanas, por lo que ha tenido que “apañarse” con las de Cuenca capital, que “nada tiene que ver” con la zona serrana y por lo tanto “no es fiable”.  

Ella se ha puesto en contacto con la AEMET en varias ocasiones y no ha sido la única. Comenta que, en otras áreas de la España vaciada, hay problemas “puntuales” de este tipo que dejan sin información a los usuarios habituales. No solo quieren conocen las temperaturas locales, también necesitan investigar todos los parámetros que miden estas estaciones. “Lo que nos faltaba en las zonas despobladas, como si no tuviéramos ya carencia de servicios”, lamenta la ingeniera forestal.

Un “fallo puntual”

La cuestión es que los datos sí que están disponibles a nivel interno. Es decir, las estaciones funcionan. Que personas externas no puedan acceder se debe a un “fallo puntual en las comunicaciones” debido a la automatización del sistema, según explica a elDiarioclm.es Paloma Castro, delegada de la AEMET en Castilla-la Mancha. “Hay continuos controles de calidad y las cifras están ahí. Lo estamos agilizando al máximo y apenas si se dan problemas al respecto”, dice.

En Castilla-La Mancha hay 58 estaciones automáticas de un total de 900 en todo el país. El objetivo es cubrir las necesidades de la observación a nivel local. AEMET dispone además de una red secundaria, soportada por colaboradores, con unas 3.500 estaciones para toda España. Hay desde instalaciones centenarias hasta otras que llevan solo unos pocos años de observación.

Jósé Ignacio Palacio, jefe de la Unidad de Sistemas Básicos de la Delegación Territorial de la AEMET en Madrid, detalla que la localización de las estaciones se ha ido realizando de manera “representativa”, dependiendo de la escala que se quiera cubrir: de las más extensas (sinópticas) a las más pequeñas (mesoescalares).

Su sistema de funcionamiento es complejo pero básicamente hay estaciones que miden solo temperaturas y precipitaciones, y otras que además suman vientos y presión. Además, algunas incluyen factores más específicos como la visibilidad, el tipo de precipitación y otros datos específicos.

De igual forma, la mayoría de estas instalaciones recogen las cifras de todas las variables cada 10 minutos (esas son las que se ofrecen a consulta externa), aunque los sensores con los que están midiendo registran intervalos de tiempo mucho más cortos, incluso de segundos.

Las estaciones principales están atendidas por personal funcionario propio de AEMET, que realizan observaciones de los elementos fundamentales: temperatura, precipitación, humedad, dirección y velocidad del viento, presión, nubosidad, insolación, meteoros, visibilidad y evaporación. Aparte, las estaciones de la red secundaria las atienden colaboradores “de manera prácticamente altruista”.

Causas de caída

¿Qué ocurre entonces cuando ese sistema automático se cae? El experto explica que los motivos para que una estación deje de funcionar pueden ser varios, desde un problema en las comunicaciones hasta un fallo en la estación o en los sensores. Se puede solucionar a veces de manera remota pero en otras ocasiones son esos colaboradores los que ayudan, sobre todo si se trata de cortes de luz, caída de diferenciales o atascos en el pluviómetro. En otras ocasiones, es el personal de Sistemas Básicos de la AEMET el que acude a la instalación para solucionarlo.

En cuanto a la supervisión de las estaciones, hay un sistema que las monitoriza de manera automática en función de su categoría. No obstante, son instalaciones que están “preparadas para trabajar a la intemperie”, por lo que las inclemencias meteorológicas no les afectan.

El sistema es muy complejo, pero en la AEMET insisten en que el hecho de que una estación no se vea en la página web externa “no quiere decir que no esté funcionando”. “Muchas veces las vigilamos un tiempo para ver si funcionan correctamente, antes de sacarlas de nuevo a la consulta externa”, concluye, como ha sido el caso de la Serranía de Cuenca y otras incidencias de la España vaciada.

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