UGT pide un protocolo preventivo para toda Castilla-La Mancha: “La violencia en el aula es estructural y se ha normalizado”
Hay que implantar un “protocolo único de prevención” frente a la violencia en las aulas que sea común para toda Castilla-La Mancha. Así lo ha pedido hoy la secretaria de Salud Laboral de UGT en la región, Estrella Fernández, que ha comparecido en rueda de prensa junto al secretario de Enseñanza de UGT Servicios Públicos, José Antonio Montero, para abordar el problema de la violencia en las aulas y presentar las propuestas del sindicato.
Estrella Fernández ha alertado de la violencia en el ámbito escolar que, dice, se ha convertido en un fenómeno que “ya es estructural y se ha normalizado”.
En opinión de la sindicalista la violencia en los centros educativos no es un hecho aislado, sino un problema “que ha escalado” y que afecta al conjunto de la comunidad educativa. “Hablamos de violencia de usuarios, de familias o de personas externas. Es un riesgo estructural para quienes trabajan de cara al público”, ha señalado, subrayando que cada vez son más los profesionales que acuden al sindicato, tanto de forma individual como a través de denuncias colectivas y ha recordado las numerosas protestas, en forma de concentraciones, que se están produciendo a las puertas de los centros.
Desde UGT han trasladado su apoyo a todo el personal educativo y han insistido en la necesidad de abordar la violencia desde una perspectiva amplia, que incluya no solo las agresiones físicas o verbales, sino también otras formas previas a la propia agresión tales como la violencia simbólica, por ejemplo a través de la intimidación, la violencia económica o la violencia digital. “La prevención pasa por analizar qué ocurre en cada centro y actuar desde los primeros indicios”, ha indicado Fernández.
“Nos consta que la Junta de Castilla-La Mancha está trabajando en un protocolo de actuación frente a la violencia externa donde se incluyen agresiones físicas y verbales. Pero no tenemos que esperar a eso, hay que estar antes. Hay que registrar incidentes de todo tipo y dónde se producen. Hasta si los niños han comido o no antes de llegar a clase. Hay que preguntarse si hay suficiente patio para todos los niños”, comentaba para volver a insistir: “Hay que generar una cultura preventiva real centrada en los primeros indicios. En esto tenemos mucho que mejorar en Castilla-La Mancha”.
Hay que generar una cultura preventiva real centrada en los primeros indicios. En esto tenemos mucho que mejorar en Castilla-La Mancha
El sindicato propone la creación de un protocolo marco común para todos los centros educativos, acompañado de medidas específicas adaptadas a cada realidad. Entre ellas, destacan el “apoyo jurídico y psicológico” inmediato al personal afectado, la formación en gestión de conflictos y evaluaciones de riesgos psicosociales que permitan diseñar, en un segundo paso, soluciones “a medida” para cada caso.
Estrella Fernández ha ido incluso más allá y ha reclamado que ese mismo protocolo se aplique también a otros ámbitos de la gestión pública, donde se están registrando episodios de violencia: tanto en el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), el servicio de Atención a Domicilio o las residencias de mayores.
El “reto” del mantenimiento de los centros
Por otro lado, UGT ha puesto sobre la mesa el “reto” del mantenimiento en los centros educativos en Castilla-La Mancha que “se ha externalizado” y que sitúa como parte de la problemática que termina derivando en violencia.
“Pedimos que el mantenimiento en los centros sea 100% público” porque, según ha subrayado Estrella Fernández “no hay modelo” y lo que existe es “una chapuza”. En la actualidad, ha explicado, cada centro - su director o directora- tiene que afrontarlo contratando de forma externa para realizar trabajos puntuales o bien asumiéndolo con personal no destinado a estas tareas. “¿Quién arregla la cisterna del baño que se rompe?”, se preguntaba.
Desde su punto de vista, “tener buenas instalaciones influye en el nivel de frustración. Hay que tener tiempo suficiente para atender a las familias y en lugares adecuados” y por eso ha reclamado un análisis de los espacios, los tiempos y de la calidad en el servicio.
“Se necesita inversión”, insistía. No solo por estas cuestiones sino por otras razones. “El tema del comedor escolar también daría de qué hablar. Es uno de los lugares donde hay más problemas de convivencia. Hay que invertir en una buena comida y en espacios propios de cocinas en los centros”, ha reclamado.
Están apareciendo problemas de salud mental y comportamientos autolíticos
Después están las ratios, decía, no solo las que tienen que ver con los docentes sino las del resto del personal y ha citado a los orientadores, enfermeros o fisioterapeutas, que consideran insuficientes. “Están apareciendo problemas de salud mental y comportamientos autolíticos”, en alusión a casos de suicidio, ha advertido.
Asimismo, han reclamado a la Junta de Castilla-La Mancha una reducción de la carga burocrática del profesorado, que consideran excesiva. “Tenemos cada vez más responsabilidades, como las derivadas de la ley de protección a la infancia (LOPIVI), que requieren tiempo y formación”, han señalado.
Una “marea” más profunda de lo que parece
Por su parte, José Antonio Montero ha insistido en la necesidad de acompañar al profesorado desde el primer momento ante cualquier episodio de violencia. “Queremos que sepan que no están solos”, el sindicato se ha ofrecido a “acompañar”, pero reclama que ese acompañamiento se produzca también desde el primer momento por parte del Gobierno regional porque, alertaba, se han detectado “bastantes problemas psicosociales” entre los docentes.
Ambos representantes sindicales han coincidido en que la situación requiere una respuesta urgente y profunda. “La enseñanza está cambiando, al igual que la relación con las familias, y debemos estar atentos a cómo evolucionan los conflictos”, ha concluido Montero, quien ha advertido de que “la marea es mucho más profunda de lo que parece” y exige la adopción de “medidas estructurales”.
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