La jefa despedida de TMB tras investigar una denuncia por acoso laboral ratifica a la jueza las “presiones” de la cúpula
La exresponsable de investigar irregularidades y denuncias internas de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha ratificado este miércoles las “presiones” e “injerencias” que sufrió por parte de la cúpula de la empresa pública que gestiona el metro y el bus en Barcelona y que culminaron con su despido en 2024.
Ante la magistrada del juzgado de instrucción 10 de Barcelona ha comparecido este miércoles como testigo la exjefa de compliance de TMB, que contaba con casi 20 años de experiencia en la compañía y era la responsable de evitar malas prácticas internas. La próxima semana están citados los tres investigados, entre ellos el consejero delegado de TMB, Xavier Flores, tal y como adelantó elDiario.es.
Según fuentes jurídicas, la denunciante, que ha declarado durante alrededor de una hora, ha detallado varios aspetos de su querella contra la cúpula de TMB, entre ellos las “presiones” e “injerencias” en su trabajo que, según ha mantenido, efectuó Flores.
La exjefa de compliance ha mantenido ante la magistrada que su despido fue motivado por una investigación interna por acoso laboral contra otros directivos que había empezado a raíz de la denuncia de una trabajadora, extremo que la empresa niega con contundencia.
La testigo, en su comparecencia ante la jueza bajo obligación de decir la verdad, ha detallado que al día siguiente de tomar declaración a una de las directivas implicadas en la primera denuncia le fue comunicado que se le apartaba del cargo de responsable de cumplimiento normativo. La normativa establece que deben gozar de cierto grado de autonomía e interlocución con los órganos directivos.
No ha tenido problemas la testigo en reconocer ante la magistrada que ella es una profesional “rígida” en el trabajo, un extremo que la defensa de TMB lleva más allá y vincula con un mal clima laboral instigado por la denunciante.
De hecho, la exjefa fue apartada de forma cautelar y después despedida por una denuncia por acoso, que ella mantiene que es falsa y que solo tenía como objetivo su cese. Cuando TMB la llevó a la Fiscalía, el Ministerio Público la archivó.
Por el contrario, la exjefa de compliance ha insistido ante la juez que su despido está vinculado al expediente por acoso laboral que tramitó, ya que insistió en investigarlo en contra de lo que le pedían sus superiores.
El salto a la vía penal agrava la crisis que vive TMB: elDiario.es ha desvelado en las últimas semanas que la compañía se enfrenta a una multa millonaria por tener al descubierto durante años datos confidenciales de su plantilla y que la empresa ha reservado 650.000 euros en detectives para espiar a sus trabajadores.
Este martes también estaba citada la trabajadora que denunció el primer caso de acoso y otros dos empleados de TMB, pero sus comparecencias como testigos se han suspendido porque el juzgado se encuentra de guardia. Al preverse que sus declaraciones serían largas, tendrán que acudir a la Ciudad de la Justicia otro día con menos trabajo del juzgado.
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