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Ya hay 70 linces reintroducidos en Castilla-La Mancha: Oso y Oliva, los últimos liberados

Se trata de los últimos ejemplares del total de 11 que se han puesto en libertad en las provincias de Ciudad y Toledo durante este año

La tasa de supervivencia de los linces ibéricos en la región se aproxima al 70%, existiendo actualmente 16 hembras con posibilidades de reproducción en 2018

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Lince ibérico

JCCM

El Gobierno de Castilla-La Mancha procede hoy a la suelta, en la localidad toledana de Las Ventas con Peña Aguilera, de Oso y Oliva, una pareja de linces ibéricos que suman un total de 70 ejemplares de esta especie reintroducidos en las áreas de Sierra Morena Occidental, en la provincia de Ciudad Real y los Montes de Toledo, en la de Toledo, desde 2014.

Estos dos ejemplares, procedentes del centro de cría de Zarza de Granadilla en Cáceres, son los últimos de los  once que se han liberado en Castilla-La Mancha este año dentro del proyecto Life+Iberlince, un proyecto transnacional para la recuperación de la distribución histórica del lince ibérico cofinanciado por la Comisión Europea que dirige el Ejecutivo regional en Castilla-La Mancha y que está dando unos “excelentes resultados”, ha explicado el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo.

Con Oso y Oliva son ya 35 los ejemplares reintroducidos en la provincia de Toledo, un área en la que la población se está asentando de manera natural, siendo muestra de ello los 32 nacimientos en esta zona durante los años 2016 y 2017. A esto se unen las, al menos, 10 hembras territoriales en Los Montes de Toledo, las que, unidas a las seis existentes en Sierra Morena Oriental hacen un total de 16 con opciones de reproducción durante este año.

En este sentido, Francisco Martínez Arroyo, ha indicado que los objetivos propuestos inicialmente por el proyecto se han cumplido, ya que se trataba de conseguir en las zonas de reintroducción de la región una cifra de seis hembras territoriales como mínimo, y, además, ha puntualizado, “con datos que ponen de manifiesto que el lince ibérico ha venido para quedarse en Castilla-La Mancha”.

Vallados y señalización para evitar atropellos

Muestra de ello es que la tasa de supervivencia se encuentra próxima al 70% en la región, una cifra muy elevada en un programa de esta índole y que desde la Administración regional se espera siga en aumento en próximas fechas gracias a las medidas adoptadas para proteger a esta especie en peligro de extinción, como, por ejemplo, la inversión de 1,5 millones de euros para el  vallado de carreteras existentes dentro de las zonas de tránsito en las que se asienta el lince ibérico.

Durante los años de desarrollo del proyecto, se ha conseguido la conexión entre diferentes poblaciones de estos felinos en España y Portugal, contribuyendo al intercambio genético de la especie, “lo que reafirma la buena elección de las zonas de reintroducción en los diferentes enclaves de la península ibérica”.

Además, otro de los objetivos era alcanzar la participación de propietarios, gestores y arrendatarios de los terrenos públicos y privados, lográndose firmar hasta el momento más de 40 convenios de colaboración entre las provincias de Ciudad Real y Toledo, superando las 51.000 hectáreas donde se han realizado mejoras de hábitat para la caza menor que benefician a la conservación del hábitat de la especie.

También, gracias a las acciones de comunicación y divulgación del proyecto, se ha logrado, según ha recordado Martínez Arroyo, el apoyo social y la participación de los habitantes de las áreas de reintroducción resaltando que “el apoyo de las comunidades locales es fundamental para el éxito del proyecto”.

Once nuevos ejemplares en la región

Desde principios de febrero, se han llevado a cabo las sueltas de los diferentes ejemplares nacidos en cautividad con el objetivo de asentar la población de lince ibérico en Castilla-La Mancha. Así, en la zona de reintroducción de Sierra Morena Oriental en la provincia de Ciudad Real, se ha liberado a Orimi y Ocelada, macho y hembra procedentes del centro de cría de Silves en Portugal; la pareja compuesta por Opio y Oveja, criados en cautividad en el centro de Granadilla en Cáceres y, Oretana, una hembra procedente del centro La Olivilla en la provincia de Jaén.

En la zona de los Montes de Toledo, junto a los dos ejemplares de hoy, se ha procedido a la suelta, en días anteriores, de Occidente y Osga, macho y hembra del centro de cría en cautividad de Silves en Portugal y, Otero y Oxana, pareja nacida en el centro de cría La Olivilla de Jaén.

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