La Policía sospecha que narcos del Puerto de València robaron las llaves de cinco de los vehículos de lujo requisados a la trama
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
La Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional investiga si un presunto capo narcoestibador del Puerto de València y su esposa sustrajeron las llaves de cinco de sus vehículos de lujo intervenidos en el marco de la 'operación Spider' y destinados tanto a su venta anticipada como al uso provisional en investigaciones contra el narcotráfico.
Así se desprende de un oficio del pasado 28 de agosto al que ha tenido acceso elDiario.es y que detalla la reciente visita de agentes del Grupo de Respuesta y Apoyo Técnico Especializado (GRATE) de la UDYCO de la Comisaría General de Policía Judicial al depósito de Cheste (Valencia), que alberga los vehículos de alta gama de los investigados en la 'operación Spider', en la que descubrieron que faltaban las llaves de cinco de los bólidos (un Lamborghini Huracan, un Porsche GT3, un Mercedes y dos BMW).
Todo ello a pesar de que el juez instructor de la causa, tal como informó este diario, había acordado la intervención de los vehículos requisados a la presunta trama para su venta anticipada o para el uso policial de algunos de ellos. Los coches cuyas llaves han desaparecido son propiedad del presunto capo Iván T. R. y de su mujer, Luz María L. R. Ambos, según los datos de la empresa que se encarga del depósito, han acudido varias veces al recinto.
El inspector jefe del GRATE de la UDYCO explica en el oficio que los agentes acudieron al depósito el pasado 19 de agosto en el marco de un primer dispositivo de recogida de vehículos de cara a su uso provisional por parte de las unidades de la Policía Nacional dedicadas a seguimientos en investigaciones al crimen organizado.
Los uniformados se interesaron por el estado de un Mercedes Brabus, que no estaba incluido en esa primera tanda de retirada de vehículos. El responsable de la empresa les dijo a los agentes que el vehículo estaba “tapado por orden judicial y hasta la retirada no se podía levantar”.
Cuál fue su sorpresa cuando los agentes volvieron el pasado 28 de agosto para recoger el Mercedes y, al destapar el vehículo, descubrieron que faltaban las llaves, que siempre permanecen en el interior de los vehículos abiertos, según el protocolo de custodia de los coches que aplica la empresa. Un trabajador del depósito, identificado por los policías, dijo que “en diversas ocasiones han acudido ciertas personas a observar el estado del vehículo”, según detalla el oficio policial.
Los agentes del GRATE de la UDYCO comprobaron que faltaban las llaves de cinco vehículos. También indagaron sobre las visitas a los coches de lujo por parte de Iván T. R. y de Luz María L. R. Ambos acudieron por primera vez el 30 de diciembre de 2025. En la siguiente visita, acaecida el pasado 29 de junio, se personó sola en el depósito Luz María L. R. El pasado 13 de agosto fue el turno del presunto capo Iván T. R. y, ocho días después, volvieron ambos, según figura en el registro de entrada al depósito.
Imágenes de las cámaras de la “secuencia” de visitas
Los agentes procedieron, junto con los trabajadores del depósito, a la inmovilización de los vehículos cuyas llaves habían desaparecido y ordenaron a los empleados de la empresa de seguridad privada que no se borraran las imágenes de las cámaras de seguridad correspondientes a los días en que los dos investigados accedieron al recinto, “ya que podrían ser útiles para la instrucción en el futuro”, según afirma el acta elaborada el pasado 28 de agosto, a la que también ha tenido acceso este diario.
El oficio del inspector del GRATE de la UDYCO detalla la “secuencia” de visitas al depósito de los dos investigados, autorizados por un auto del juez instructor únicamente a cubrir los vehículos de lujo para protegerlos de posibles inclemencias del tiempo. En la última visita, del pasado 21 de agosto, el presunto narco y su esposa dijeron que se disponían a “cambiar las cuerdas porque estaban en mal estado”, según declaró el trabajador del depósito que los acompañó, quien también manifestó que Iván T. R. y Luz María L. R. “abrieron las puertas y pudieron coger la llave que se encontraba en el interior”.
La Policía sospecha que los investigados se hicieron con las llaves de los vehículos requisados. “Todo apunta a que estas personas fueron avisadas que el día 19 [de agosto] la Policía Nacional comenzó la retirada de vehículos y el 21 se personaron allí con la excusa de cambiar las cuerdas de las mantas y sustrajeron las llaves del vehículo Mercedes Brabus con la clara intención de evitar la retirada por parte de la Administración e incluso una posible sustracción posterior”, indica el oficio policial.
Llaves “sustraídas sin autorización alguna”
El inspector destaca que “todas” las llaves de los cinco vehículos “cubiertos y manipulados por estas personas” han sido “sustraídas sin autorización alguna”.
La UDYCO, tras la “cadena de hechos” que “hace inferir la existencia de una coordinación para la comisión de un posible ilícito penal”, concluye que “todo hace indicar que la trama criminal pudiera estar preparándose para la sustracción total de los vehículos”, según afirma el oficio.
La sustituta del juez instructor titular, el magistrado Vicente Ríos, dictó una providencia el pasado 30 de agosto en la que ordena a la empresa titular del depósito de Cheste que informe de los hechos a la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos (ORGA). Se trata del organismo estatal al que el juez autorizó para que vendiera anticipadamente hasta una decena de los vehículos intervenidos a la presunta trama.
0