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La reticencia de la vicepresidenta valenciana a entregar el chat de la dana con Mazón: “Hay muchos consellers involucrados”

La vicepresidenta Susana Camarero.

Lucas Marco

València —
26 de junio de 2026 22:01 h

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La vicepresidenta Susana Camarero planteó serias reticencias a entregar a la jueza de la dana los mensajes de WhatsApp del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, almacenados en el chat del Gobierno autonómico de Carlos Mazón, un grupo formado por el president, sus consellers y tres altos cargos de Presidencia (que ocultaron ante la magistrada la existencia de la prueba). Así consta en el acta de la declaración de Camarero del pasado 10 de junio, a la que ha tenido acceso elDiario.es. “Hay muchos otros consellers involucrados y creo que no soy yo la que lo tiene que aportar”, esgrimió la vicepresidenta cuando el abogado Manolo Mata, que representa a la acusación popular ejercida en la causa por Acció Cultural del País Valencià, expuso la existencia del grupo de WhatsApp interno del Consell.

“Me consta que tiene bastante relevancia”, le espetó el letrado a la testigo, que se quedó muy descolocada ante la jugada de Mata, según confirman varias fuentes presentes en la testifical. “Pero en todo caso también tiene el chat la señora Pradas”, adujo la vicepresidenta en referencia a la principal investigada en la causa, la exconsellera Salomé Pradas.

Manolo Mata, un experimentado penalista que además fue portavoz del PSPV-PSOE en las Corts Valencianes durante la etapa del Pacte del Botànic y conoce las interioridades del poder autonómico, había lanzado la red a la testigo antes de entrar en materia. Previamente a sacar a la palestra la existencia del chat, preguntó a Camarero si conservaba el mismo teléfono móvil sin desconfigurar. “Sí”, contestó la testigo.

Inmediatamente, el abogado lanzó el dardo: “Es que es la primera miembro del Gobierno valenciano que acude [a declarar]. Hay un whatsapp grupal de todos los consellers y usted conserva [los mensajes] de ese día, ¿lo podría aportar para que veamos qué valoración se hizo sobre la emergencia?”, le preguntó.

Camarero, tras el susto inicial, se opuso a aportar los mensajes. “No tendría ningún problema pero no creo que sea yo quien tenga que aportar un chat donde estamos los miembros del Consell que tenemos secretas nuestras deliberaciones”, manifestó la vicepresidenta tanto del Ejecutivo anterior de Carlos Mazón como del actual de Juan Francisco Pérez Llorca.

El letrado recogió el guante y arguyó que un grupo de WhatsApp no era precisamente un órgano deliberativo del Consell. “Ese whatsapp es determinante”, argumentó Mata.

“Hay mucha gente que ha cambiado el teléfono, han cambiado incluso los consellers. En este caso la señora Camarero es vicepresidenta del Gobierno actualmente, y ni se le ha perdido ni se le ha destruido ni se le ha desconfigurado ni actualizado negativamente el teléfono, con lo cual es probablemente la única oportunidad de que podamos tenerlo”, insistió el abogado.

La jueza instructora, Nuria Ruiz Tobarra, terció en el interrogatorio para aclarar a la testigo que, en cualquier caso, la aportación de los mensajes de WhatsApp sería “voluntaria”. “Yo se lo puedo pedir, pero luego si no lo quiere aportar, no lo aporta”, dijo la magistrada.

Ante tal dilema, Camarero se plantó en un primer momento:

—Pues si me permite yo lo pensaré, lo consultaré, no solo depende de mí. Lo que tiene que ver conmigo yo lo aporto como testigo.

El abogado Manolo Mata, en una imagen de archivo.

El interrogatorio siguió por otros derroteros hasta que, un rato después, la jueza anunció una breve pausa. La vicepresidenta aprovechó el receso para consultar fuera de la sala de vistas con el subsecretario Carlos Lirio, que junto a la jefa de prensa acompañaba a la testigo en aquella visita al Palacio de Justicia. Al reanudarse la testifical, Susana Camarero cambió su postura inicial, de la que ya se habían hecho eco los medios de comunicación.

—En este receso (...) he preguntado, porque vengo acompañada por alguien que pertenece a mi equipo, que sabe estas cosas, si entregar el [chat de] WhatsApp que me ha solicitado el señor Mata anteriormente del equipo del Consell, de los consellers, estaba dentro de la legalidad; porque se lo he comentado cuando me lo ha pedido: tengo que hacer la consulta, porque yo no sé si estoy haciendo algo incorrecto o algo que me vaya a generar un problema. Y me han dicho que lo puedo entregar y, por lo tanto, su señoría me indicará el cómo (...).

La vicepresidenta, que (en una polémica decisión revelada por este diario) se ausentó de la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) de la dana para acudir a un acto de entrega de premios de la patronal, defendió ante la jueza la actuación de su departamento, del que dependían las residencias de personas mayores y el servicio de teleasistencia. Sin embargo, Camarero no se esperaba la jugada del abogado de la acusación popular. La testigo reconoció: “Yo sinceramente, para preparar esta comparecencia, no me he ido a ese [chat de] WhatsApp”.

Además, los mensajes de whatsapp con el alto cargo que dejó conectado al Cecopi, incorporados a la causa, confirmaron que la vicepresidenta abandonó la reunión a pesar de temer por la integridad de 80 niños de un centro bajo su protección.

Un comprometedor chat con un Mazón en tono indecoroso

La incorporación al procedimiento del chat del Consell de Carlos Mazón supuso un cierto vuelco para la instrucción de la causa. Además de desvelar el tono indecoroso del entonces president, confirmó que Mazón, tras dar órdenes a diestro y siniestro a primera hora del día de autos, se desconectó totalmente del chat durante el resto de la jornada, en la que participó en una larga comida y sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro, pese a que sus consellers alertaron casi en directo del empeoramiento de la catástrofe sobre el terreno.

Por su parte, la defensa del exjefe del Consell se resiste, de momento, a entregar el resto de mensajes de WhatsApp de aquella jornada (escudándose en un “elemental criterio de prudencia”).

El chat también ha propiciado que la jueza se plantee citar como testigos a otros consellers, una vía inicialmente descartada por la instructora. Se trata del vicepresidente Vicente Martínez Mus; de José Antonio Rovira (titular de Educación durante la dana y actual conseller de Economía y Hacienda); Miguel Barrachina (Agricultura), y Marciano Gómez (Sanidad).

Un incómodo escenario que abre la puerta a que, al regreso de la pausa en la instrucción por las vacaciones del mes inhábil de agosto, desfile medio Consell de Pérez Llorca por el Palacio de Justicia de Catarroja.  

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