La vicepresidenta de Mazón abandonó el Cecopi pese a temer por la integridad de 80 niños de un centro bajo su protección
La vicepresidenta primera de la Generalitat, Susana Camarero, abandonó la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, a pesar de que se temía seriamente por la situación de 80 niños de un centro de menores situado en Alborache, un municipio de la comarca de la Hoya de Buñol del que “[la presa de] Forata está cerca”, tal como advertía el secretario autonómico Ignacio Grande en un mensaje de WhatsApp, al que ha tenido acceso elDiario.es, que consta en el sumario de la causa de la dana.
En el diálogo (reproducido íntegro al final de esta información), Camarero preguntó a su interlocutor a las 17.17, prácticamente al inicio de la reunión: ¿“Han dicho que hay 100 personas en tejados?”, en referencia a la situación en Utiel expuesta por el jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, José Miguel Basset. “Sí”, contestó Grande con tres emoticonos de caras de preocupación. “Qué barbaridad”, apostilló.
La vicepresidenta, a las 17.24, reconoció: “Alborache me preocupa”, en referencia al centro de menores de la Generalitat. “Están nerviosos. Los de Alborache”, respondió el secretario autonómico. “Pues ahora te llamo al terminar. Pero pásame datos y teléfono del centro”, solicitó Camarero a su alto cargo.
Un minuto después, a las 17.25, Ignacio Grande escribió: “[La presa de] Forata está cerca de Alborache”, con los mismos tres emoticonos de preocupación.
La reunión del Cecopi trataba en ese momento la delicada situación (advertida por la Confederación Hidrográfica del Júcar) en la infraestructura hidráulica, que amenazaba con una catástrofe descomunal en caso de colapso.
Susana Camarero preguntó a su secretario autonómico:
—¿Cuántos niños tenemos?
—80.
—¿Buscamos alternativas para meterlos? Llamar [para] que nadie salga sin que lo establezca Protección Civil.
—A ver qué localidades dicen que hay que evacuar.
Mientras se producía esa conversación entre Camarero y Grande, la vicepresidenta se desconectó de la reunión del Cecopi, a pesar del potencial peligro en relación con el centro de menores, para asistir a un acto de entrega de premio organizado por la patronal, tal como reveló este diario. La entonces 'número dos' del Consell de Carlos Mazón apenas permaneció 38 minutos conectada a la reunión de coordinación de la emergencia, según indica la documentación que consta en el sumario.
Susana Camarero también aportó a la jueza instructora la relación de llamadas de su móvil corporativo de aquella jornada. La lista indica que, de camino a la entrega de premios, celebrada en la céntrica sede de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), Camarero habló por teléfono dos veces con Ignacio Grande (a las 17.39 y a las 17.48) y, justo antes del evento, llamó a una responsable de la entidad patronal.
Previamente a la última llamada a Grande, el secretario autonómico había informado a la vicepresidenta de que en el Cecopi preocupaba la situación en localidades como Montroi, Real de Montroi o Chiva, cabecera del barranco del Poyo.
Al inicio del acto de la CEV, Camarero fue informada de que ni Buñol ni Alborache estaban entre los municipios que el Cecopi se planteaba evacuar. Sin embargo, a las 18.21, mientras la reunión permanecía pausada, Ignacio Grande seguía preocupado: “Pues el pantano de Forata está muy cerca. Aún no han empezado”.
Dos minutos más tarde, la vicepresidenta, que seguía en el acto de la patronal, le escribió a su alto cargo: “Dime qué pasa en Carlet. Que Bea [presumiblemente en referencia a una directora general] se explica mal”. Ignacio Grande contestó que estaba “llamando” para que le explicaran “bien” la situación. Finalmente, averiguaron que la residencia de personas mayores de Carlet (con 280 usuarios) se había quedado sin luz, aunque el oxígeno funcionaba, al igual que los ascensores y la cocina.
Camarero, en su declaración testifical del pasado 10 de junio, explicó que la convocatoria al Cecopi fue genérica para su departamento y que, al irse al acto de entrega de premios, dejó a su secretario autonómico conectado a la reunión mientras ella seguía pendiente de la situación por teléfono. La testigo reconoció que en los 38 minutos que permaneció conectada a la reunión se habló ampliamente sobre la presa de Forata (algo que, después de que este periódico destapara su polémica ausencia, negó a pesar de las numerosas evidencias).
Mensaje de “confinamiento en las plantas más altas”
Los mensajes aportados a la jueza confirman en la reunión de coordinación se acordó recomendar a la población que buscara refugio en altura, a pesar de que finalmente no se hizo. Tras la pausa en el Cecopi, la reunión se reanudó a las 19.11, tal como informó Ignacio Grande a la vicepresidenta. A partir de las 19.16, el alto cargo avisó a Camarero de que el Cecopi había acordado enviar “mensajes” (tanto en medios de comunicación como en “SMS”) a la población de 30 municipios de las comarcas de la Ribera Alta y Baja y de alguno de la Hoya de Buñol.
“Los 30 municipios a los que se va a enviar SMS recomendando el confinamiento son los que están bajo la influencia del pantano [de Forata]”, informó Ignacio Grande a las 19.19. Poco más tarde, a las 19.30, el alto cargo actualizó la decisión del Cecopi: “A [la comarca de la] Ribera Baja también se les va a enviar mensaje [de] que se confinen en las plantas más altas”. “La cosa pinta muy mal”, apostilló.
Los whatsapps incorporados al procedimiento acreditan que el Cecopi acordó recomendar a la población que buscara refugio en altura y, a pesar de ello, el primer Es-Alert, enviado a las 20.11 a los móviles de la provincia de Valencia, no pedía esa permanecer en plantas altas (la jueza instructora considera que el aviso automático fue “tardío” y “erróneo” en su contenido).
“El presidente se ha conectado”
La vicepresidenta llamó a dos participantes en el Cecopi tras el acto de la patronal, según la lista de sus comunicaciones telefónicas cotejada por la Letrada de la Administración de Justicia (LAJ), a la que también ha tenido acceso este diario. A las 19.44, telefoneó a Emilio Argüeso, secretario autonómico de Emergencias.
Y, a las 20.17, llamó a Josep Lanuza, un asesor electoral de Carlos Mazón que acompañaba al president en el coche oficial de camino al Cecopi. En su testifical, Camarero explicó que llamó a Lanuza para contactar con Mazón y dejar así despejada la línea telefónica del jefe del Consell.
Telefoneó de nuevo a Argüeso a las 20.24. Seis minutos después, llamó a Avelino Mascarell, el diputado provincial de Bomberos que participaba en el Cecopi codo con codo con el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó.
El “horror” de Paiporta
Mientras Camarero seguía desconectada, el secretario autonómico le dijo a las 20.51: “Acaban de decir lo de Paiporta. Estamos intentando localizar al alcalde. El presidente se ha conectado”. La lista de llamadas detalla las numerosas llamadas que hizo la vicepresidenta en relación con la residencia de Paiporta, en la que hubo seis usuarios fallecidos.
La vicepresidenta se conectó de nuevo a la reunión del Cecopi, apenas un par de minutos, a las 20.58. Luego, a las 22.46, volvió a conectarse ocho minutos. Por su parte, Ignacio Grande seguía informando de la reunión, incluidas las pausas (“De vez en cuando paran”, dijo a las 21.07).
En un mensaje de las 22.39, Grande anunció: “Empieza Cecopi. Está conectado presidente”. Y, por fin, a las 23.12, informó: “Ya hemos contactado con Alborache. Todo bien. Hay luz pero no telefonía”. Más tarde, a las 23.24, Camarero expresó el “horror” que sentía ante un “vídeo de Paiporta”.
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