La Unió alerta de que la guerra de precios del arroz en el supermercado amenaza la rentabilidad de los productores valencianos
La organización agraria La Unió Llauradora ha lanzado una voz de alarma ante la política de precios agresivos que grandes cadenas de distribución como Lidl y Carrefour están aplicando al arroz redondo de marca blanca. Según denuncia la entidad, los precios en los lineales han descendido hasta los 1,09 €/kg, una cifra que se sitúa significativamente por debajo de los 1,30–1,35 €/kg habituales en otros operadores y que resulta incompatible con la sostenibilidad de la cadena alimentaria.
Desde la organización advierten que esta estrategia podría generar un “efecto dominó” en el sector de la distribución, trasladando la presión comercial directamente al precio que percibe el agricultor en origen. Con unos costes de producción que rondan los 0,70 €/kg —debido al encarecimiento del agua, energía, fertilizantes y mano de obra—, cualquier reducción adicional del valor en la cadena obliga a los arroceros a trabajar por debajo de sus costes, poniendo en serio riesgo la viabilidad de las explotaciones valencianas.
Presión internacional y el factor Mercosur
La situación se ve agravada por un contexto internacional complejo. Aunque las importaciones globales han caído ligeramente, se ha producido un cambio estructural en las procedencias que perjudica al producto local. Destaca el crecimiento del 36% en las importaciones desde Argentina, que ya superan los 88 millones de kilos, y el espectacular incremento del 217% en los envíos desde la India tras su reciente acuerdo comercial con La Unión Europea.
La Unió señala que este escenario empeorará a partir del próximo 1 de mayo, fecha en la que entrará en vigor de forma provisional el acuerdo con Mercosur. Esta apertura comercial facilita la entrada de arroz de terceros países con estándares de producción inferiores a los europeos, lo que la organización califica como “competencia desleal”. Además, denuncian la falta de transparencia en el etiquetado de muchas marcas blancas, que a menudo indican el lugar de envasado pero no el origen real del grano, ocultando la entrada de producto importado.
Petición de inspecciones urgentes
Ante lo que consideran indicios claros de vulneración de la Ley de la Cadena Alimentaria, la cual prohíbe la destrucción de valor y la venta a pérdidas, La Unió ha solicitado la intervención inmediata de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) y de la Generalitat Valenciana. La organización reclama que se investiguen los contratos con proveedores de Lidl y Carrefour y se apliquen sanciones si se detectan irregularidades.
Finalmente, La Unió recuerda que el arroz no puede ser utilizado como “producto reclamo” para atraer clientes a los supermercados a costa de hundir los precios en origen. Según subrayan, este cultivo no solo tiene un valor económico, sino que es una pieza estratégica para el equilibrio medioambiental de territorios tan sensibles como el Parque Natural de la Albufera.
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