Técnicos de la CHJ apuestan por adecuar los instrumentos urbanísticos “para evitar asentamientos en zonas inundables”
La dolorosa experiencia de la dana de 2024 convierte en un hecho indiscutible que el riesgo de inundaciones intensas está cada vez más presente en el escenario valenciano. Para abordar los aspectos hidrológicos, climáticos y de planificación del territorio, la Confederación Hidrográfica del Júcar y elDiario.es han organizado en València una jornada en La Rambleta en la que especialistas de diferentes disciplinas y representantes de entidades de la sociedad civil relacionadas con el tema debatirán estas cuestiones bajo el título Inundaciones intensas y cambio climático en un contexto metropolitano. Los casos del Túria, el Poyo y el Carraixet.
La segunda de las conversaciones de la jornada ha estado moderada por la periodista de elDiario.es, Laura Martínez, y ha abordado la siguiente temática: “El binomio Poyo y Túria. ¿Una solución integrada para evitar futuras catástrofes?” Los ponentes encargados de abordarla han sido el adjunto a la presidencia de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Teodoro Estrela, y la comisaria de aguas del mismo organismo, Cristina Sola.
Sobre el fenómeno de la dana, Estrela ha explicado que “fue un fenómeno que produjo una avenida extraordinaria y hay que pensar en las lluvias que se produjeron ese 29 de octubre, con precipitaciones de hasta 600 milímetros en la cuenca del río Magro y del Poyo”. A diferencia de otros casos como las inundaciones de los años 1957, 1982 o 1989, “esta vez se han producido en menos tiempo lo que ha hecho que se hayan supuesto récords”. Esas lluvias tan elevadas “produjeron unos caudales muy elevados para esta zona de hasta 6.000 metros cúbicos por segundo, 4.000 por ejemplo en Torrent”.
Según el adjunto a la presidencia de la CHJ, “esto ocurrió en el Poyo, Magro o Pozalet”. En el caso del Poyo “tiene capacidad para 3.000 metros cúbicos por segundo en Torrent, en Picanya 2000, en Paiporta 1100 y en Catarroja 700”. A medida que la pendiente va cambiando “los cauces tienen menos capacidad para evacuar, las aguas se salen de ambos márgenes”. En el caso de la dana, “venía mucha agua a evacuar que chocó con la V-30, por lo que fue a las pedanías del sur de València o a otras localidades como Sedaví”.
Por su parte, Sola ha hecho énfasis en el aspecto urbanístico como herramienta de prevención: “Tenemos que adecuar los instrumentos de planeamiento para evitar asentamientos en zonas inundables. Lo importante es evitar ocupaciones en zonas que quedan sin urbanizar. Y cuando en una zona ya está todo urbanizado tenemos que actuar para reducir la vulnerabilidad con medidas encaminadas a la autoprotección, en esa línea se ha trabajado mucho”.
Sobre el cambio climático, Estrela ha comentado que en lo que se refiere a las precipitaciones se constata que van a ser más intensas lo que va a dar lugar a caudales más amplios.
Sobre las obras de emergencia en el barranco del Poyo, Sola ha comentado que tenían por objetivo “no solo restituir los daños y recuperar el cauce, sino mejorar el comportamiento frente a futuras avenidas”. En este sentido ha comentado que ha habido actuaciones “desde la cabecera hasta la Albufera para mejorar su capacidad, pasando en Chiva de 150 metros cúbicos por segundo que había antes de la dana a los 600 metros cúbicos por segundo actuales”.
La comisaria de aguas ha explicado que “también se han mejorado los márgenes reforzando los muros en cabecera en Chiva y también redirigiendo el agua para mejorar su comportamiento”. Aguas abajo de Chiva, en Riba-roja, “se ha hecho una mota para mejorar la protección del polígono y de las viviendas”. En Torrent “se han estabilización los márgenes para mejorar y proteger el polígono industrial y se han reconstruido los encauzamientos en Paiporta, Catarroja y Massanassa; se ha mejorado con estas obras de emergencia gracias a una inversión de 220 millones de euros”.
Sobre la desinformación o los bulos que han circulado como consecuencia de la dana, Sola ha destacado que la eliminación de las cañas de los barrancos es uno de los más recurrentes: “Hay que conservar y mantener en buen estado los cauces, conservar todo en adecuadas condiciones porque todo es un ecosistema”.
Para Estrela, “el buscar soluciones únicas, hacer una presa como se dice mucho no es una solución por sí sola” y ha añadido: “En unas cuencas harán falta, la presa de Montesa es un proyecto que se está trabajando y es adecuada, pero en el caso del Poyo es más complicado, depende de cada caso concreto buscar las mejores soluciones que son muchas, un conjunto, no una única”.
0