¿Te ha sobrado Roscón de Reyes? Aquí tienes 5 recetas para aprovecharlo

Puedes comprar un roscón sin que te duela en la cartera

Adrián Roque

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El Roscón de Reyes tiene un problema muy concreto: nos encanta, pero envejece regular. El primer día está esponjoso, fragante y perfecto; al tercero ya empieza a secarse y al cuarto se convierte en ese trozo huérfano que nadie quiere. La buena noticia es que tirar roscón es casi un pecado gastronómico. La mejor aún es que su textura lo convierte en un candidato ideal para recetas de aprovechamiento.

Al fin y al cabo, el roscón no deja de ser una masa de panadería enriquecida, y cuando pierde humedad lo único que pide es que se la devuelvan. Leche, huevos, azúcar, horno y un poco de cariño hacen el resto. Estas son cinco formas infalibles de convertir el roscón sobrante en algo incluso mejor que el original.

1. Pudín clásico de roscón de Reyes

El comodín absoluto. El pudín es la receta de aprovechamiento por excelencia y con roscón funciona de maravilla. Basta con desmigarlo, empaparlo en leche y huevo, añadir un poco de azúcar y hornear al baño maría con una base de caramelo. El resultado es jugoso, aromático y perfecto para servir frío al día siguiente. Ideal cuando el roscón ya está algo seco pero todavía conserva su sabor.

2. Torrijas de roscón

Si el roscón sobrevive más allá del día 6, este es su destino natural. Se corta en rebanadas, se empapa en leche aromatizada con cítricos y canela, se pasa por huevo y se dora. El toque de agua de azahar y la miga dulce hacen que las torrijas queden especialmente melosas, casi de pastelería. Un desayuno de domingo que sabe a premio.

3. Pan de Calatrava con roscón

Una receta tradicional que acepta cualquier pan duro y que con roscón juega en ventaja. Se desmenuza, se cubre con una mezcla de leche, huevos, azúcar y ralladura de limón, y se hornea sobre caramelo. El resultado es un postre humilde pero elegante, con textura de flan y sabor intenso. Perfecto para quienes quieren algo sencillo, sin florituras.

4. Pudding de roscón al cacao

Para los más golosos. El roscón se seca ligeramente en el horno, se empapa en una mezcla de leche, cacao, azúcar y especias suaves y se hornea hasta que cuaja. El contraste entre el aroma cítrico del roscón y el cacao es sorprendentemente adictivo. Funciona especialmente bien si el roscón no llevaba relleno.

5. Roscón al horno estilo británico

Una versión muy fácil y muy resultona. Se cortan rebanadas de roscón, se colocan en un molde ligeramente solapadas y se riegan con una mezcla de huevo, leche, yogur y vainilla. Un poco de azúcar moreno, almendra laminada por encima y al horno. Queda crujiente por fuera y cremoso por dentro, ideal para servir templado con cuchara.

El roscón puede que no aguante muchos días intacto, pero eso no significa que haya llegado a su final. Con un poco de imaginación, el dulce estrella de Reyes puede seguir dando alegrías mucho después de haber encontrado el haba.

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