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Europa se lanza a la conquista del turismo por la presión económica bajo la amenaza de un rebrote en las "próximas semanas"

Vista de la playa de Benidorm (Alicante).

Europa tiene muchas caras y muchas voces. Este jueves, la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, apremiaba por la mañana a los países a levantar los controles fronterizos antes del 15 de junio, lo cual señalaba directamente a España, que no lo hará hasta "finales de junio", dice ahora el Gobierno, abriendo la puerta a adelantar la medida unos días para despegarla de la apertura de la UE a terceros países, previsto para el 1 de julio. En efecto, este lunes prácticamente todos los países de la UE levantan las fronteras interiores para sus vecinos y, con ello, arrancan la temporada del verano para intentar dar algo de aire a sus maltrechas economías.

"La Comisión Europea alienta encarecidamente a los restantes Estados miembros a finalizar el proceso de levantamiento de los controles fronterizos internos y las restricciones a la libre circulación dentro de la UE antes del 15 de junio de 2020", afirmaba el Ejecutivo comunitario en su Comunicación a los Estados miembros.

Y, por la tarde, el centro de alertas de enfermedades de la UE, el ECDC, alertaba: "La pandemia no ha terminado, y los pronósticos apuntan a un aumento de casos en las próximas semanas".

Francia levantará las restricciones con Alemania, Bélgica y Luxemburgo este lunes y, con el resto, en función de la reciprocidad –con España sería a partir del día 21 de junio–. En el caso de Alemania, se abren todas las fronteras de Schengen, excepto Noruega y España, si bien la próxima semana empieza un proyecto piloto con Baleares, por el que viajarán en junio unos 10.000 alemanes –experiencia que el Gobierno vería bien abrir a otras regiones, siempre que hubiera similar situación epidemiológica–.

Austria, por su parte, levanta el martes las restricciones a 31 países europeos, aunque las mantiene con Suecia, Portugal, España y Reino Unido. Italia ya se abrió a principios de junio para todos los países Schengen. Grecia, por ejemplo, reabre este lunes para 29 países, entre los que no se encuentra España ni Bélgica.

¿Entonces? Es el descalabro económico que está viviendo Europa; y la esperanza en el turismo y la reactivación del mercado interior.

El lunes pasado, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, urgía a los gobiernos a poner en marcha el fondo de recuperación económica para evitar un agravamiento de la crisis. Y este martes, los datos consolidados de Eurostat sobre el primer trimestre del año publicados evidenciaban la magnitud de un batacazo económico sin precedentes.

Un descalabro, además, que coloca a España entre los países más golpeados por la crisis del coronavirus. Eurostat   afirmaba que el PIB desestacionalizado había caído un 3,6% en la zona del euro y un 3,2% en la UE a 27 durante el primer trimestre de 2020, en comparación con el trimestre anterior. Son las caídas más pronunciadas desde que comenzaron las series temporales en 1995.

Hundimiento económico para presionar

Este hundimiento de los datos económicos es uno de los argumentos que está utilizando la industria turística para presionar al Gobierno español y que adelante la apertura de fronteras para salvar la temporada veraniega.  El lobby turístico Exceltur vaticina una  caída de actividad de unos 83.134 millones de euros en 2020, de manera que se verían afectados un millón de empleos. 

Para entender la magnitud del sector, Exceltur señala que  el turismo va a suponer el 57% de la contracción del 11,6% del PIB de la economía española previsto por el Banco de España en su último escenario de recuperación gradual, con una una caída de 43.975 millones en los ingresos en divisas frente al 2019. 

Aunque el lobby turístico admite que la desescalada se ha acelerado, también añade que hay "múltiples incertidumbres, restricciones y mensajes equívocos" que provocan que la demanda extranjera busque otros países "más abiertos". Por este motivo, desde Exceltur plantean que se anuncie ya la apertura de fronteras sin restricciones "a más tardar el 1 de julio con los países Schengen", y especialmente  con el Reino Unido, y "lo antes posible" con el resto de países.

Las agencias de viajes también se han unido a la presión del sector. El presidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes especializadas (ACAVe), Martí Sarrate, pidió al Gobierno que se abrieran lo antes posible más corredores turísticos seguros con Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. "Creo que tenemos que hacer más corredores turísticos con Reino Unido, a pesar de que tienen su peculiaridad, Alemania, Francia e Italia, que son muy importantes a nivel de porcentaje de turismo extranjero", explicó Sarrate durante su intervención en la Comisión de Industria, Comercio y Turismo en el Congreso de los Diputados.

En el caso de las aerolíneas, aunque su lobby ha funcionado sin parar por los pasillos institucionales de Bruselas, la presión en el espacio público ha sido más sutil. Varias aerolíneas europeas han anunciado el reinicio de sus vuelos en los cielos europeos mucho antes de que las autoridades comunitarias plantearan la apertura de fronteras. De esta manera, Lufthansa y sus filiales Swiss y Eurowings comenzaron a incrementar sus vuelos entre países europeos desde principios de junio, Easyjet anunciaba que reanudaba operaciones el 15 de junio y posteriormente se han ido añadiendo más compañías como Volotea (16 de junio), Ryanair (21 de junio) o Air France (27 de junio).

Las aerolíneas española Iberia, Vueling y Air Europa se han ajustado al planteamiento más restrictivo de las autoridades españolas y han retrasado a julio su vuelta a las operaciones internacionales.  

La economía de la zona euro podría llegar a sufrir un desplome de hasta el 12,6% en 2020, con apenas una recuperación del 3,3% del crecimiento en 2021 y del 3,8% en 2022, según el peor de los escenarios planteados por el Banco Central Europeo (BCE), que incluye el impacto de una hipotética segunda oleada de contagios de Covid-19 que obligase a reinstaurar algunas medidas de confinamiento.

Entre los Estados miembros para los que hay datos disponibles para el primer trimestre de 2020, Irlanda (1,2%), Bulgaria y Rumanía (0,3%) y Suecia (0,1%) aún registraron crecimientos en comparación con el anterior trimestre, mientras que el PIB cayó en todos los demás Estados miembros de la UE, con los mayores descensos en Francia e Italia (ambos -5,3%), así como España y Eslovaquia (ambos -5,2%). 

Asimismo, la tasa de paro de la eurozona, que despidió abril en el 7,3%, subiría al final del año hasta el 11,3% y repuntaría al 12,5% en 2021, para moderarse al 11,3% un año después, según el BCE.

A pesar de este panorama desolador en el ámbito económico se repiten los avisos sobre el peligro de olvidar las medidas de seguridad frente al coronavirus. "En la actualidad, justo antes del período de vacaciones de verano, a medida que los Estados miembros relajan las limitaciones, existe el riesgo de que las personas no se adhieran firmemente a las medidas recomendadas aún vigentes debido a la 'fatiga de aislamiento", dice el informe de la OCDE: "Por lo tanto, se necesitan esfuerzos continuos para garantizar que se sigan observando el distanciamiento físico y el resto de las medidas de control de prevención de infecciones para limitar la propagación de la enfermedad. La pandemia no ha terminado, y los pronósticos indican un aumento de casos en las próximas semanas".

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Publicado el
12 de junio de 2020 - 21:40 h

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