Sobre este blog

Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

Preguntas para una guerra

Personal de los servicios de emergencia ucranianos saca el cuerpo de una víctima del edificio dañado del Ayuntamiento tras un bombardeo en Járkov, Ucrania

0

Llevamos un par de semanas oyendo, leyendo y comentando todo sobre la guerra en Ucrania. Nos falta tiempo para reposar noticias sobre el carácter austero de Putin, las sanciones inanes de la Unión Europea, la medida neutralidad de China o las iniciativas confusas de Biden. Nos acostamos compungidos/as por las imágenes desoladoras de la ciudadanía emigrante pugnando por abandonar su país y amanecemos anonadados/as por la presencialidad de conceptos como guerra nuclear, crisis energética y escalada militar. Nadie recuerda ya asuntos de andar por casa, que nos tenían en vilo hace quince días (el COVID, el penoso espectáculo del PP, el futuro del rey emérito…). Se han escapado por el desagüe las noticias perecederas y nuestros sentidos sólo reaccionan ante los sucesos que nos expliquen la guerra en Ucrania.

Queremos saber, necesitamos conocer, debemos insistir en que se nos ofrezcan claves que nos ayuden a entender qué está pasando. Así, son necesarios expertos/as en temas internacionales, corresponsales que informen in situ, políticos/as que ofrezcan alternativas viables hacia la paz y docentes que lleven a las aulas información contrastada y ayuden a generar conocimiento crítico.

Tenemos que entender las causas que nos llevan a sentir temor por el futuro del pueblo ucraniano y del nuestro propio en un mundo globalizado como el actual. Debemos saber cuál es nuestra responsabilidad para ayudar a extender una cultura de paz. Queremos conocer dónde acudir para ofrecer nuestro perfil más solidario.

La educación también está llamada a participar activamente en estos momentos de incertidumbre. Como siempre, deberá hacerlo con diligencia, pero sin precipitación; buscando construir argumentos y ofrecer alternativas, pero huyendo de conclusiones maniqueas. La escuela, en este caso, a través de las ciencias sociales debe ofrecer conocimiento crítico de la situación analizada. Como afirma Enrique J. Díez Gutiérrez (1), “la ciencia social existe para buscar regularidades, para intentar comprender las cadenas de causalidad e interpretar mejor los diferentes cursos que toman las políticas concretas y la historia en general”. Es la hora de las preguntas. Ya llegará el momento de las respuestas.

Veamos algunas preguntas de corte geoestratégico: ¿Es Putin el único malvado en este conflicto? ¿Hay que confiar en que sus ideas expansionistas, su deseo de revitalizar la 'Gran Rusia' sean las únicas razones para justificar la invasión? ¿Tiene alguna responsabilidad el estadounidense Biden, confiado en revitalizar con esta guerra su decaída imagen interior? ¿Y China? ¿Hasta dónde es creíble su papel mediador entre las dos superpotencias? ¿Qué le conviene más para auparse como primera potencia económica mundial? ¿Apoyo declarado, pero protocolario a Rusia, mientras hace de la no intervención su máxima? ¿Está la OTAN jugando un papel de mera comparsa, pese a su aparente responsabilidad en el inicio de la crisis militar? ¿Su futuro pasa por la captación de nuevos países, aun a costa de romper el endeble equilibrio militar?

Además de las innumerables dudas en asuntos de interés estratégico, aparecen otras tantas en el ámbito económico. ¿Quién necesita más las importantes reservas agrícolas y energéticas de Ucrania, Europa o Rusia? ¿Cuánto tiempo pueden durar las sanciones económicas de la UE sin que se resientan las debilitadas economías europeas? ¿Estaremos en los albores de una nueva oscuridad económica, la tercera en este siglo XXI? ¿Cómo repercutirá en la vida diaria de tantos millones de europeos/as?

También podemos plantear algunas cuestiones de índole sociopolítico. ¿Estamos en realidad ante un conflicto democracia-autocracia? ¿Cuál está siendo el papel real de los medios de comunicación? ¿Están alentando los gobiernos de ambos lados las falsas noticias? ¿Con qué fin? ¿Es necesario o contraproducente seguir alentando la expansión de la OTAN con nuevos países miembro? ¿Están los dirigentes actuales —Biden, Macron, Scholz, el propio Sánchez— a la altura de lo que sus conciudadanos/as esperan? ¿Por qué la sensación de que hay más fuerza en los movimientos y protestas antibelicistas en Rusia que en los países occidentales? ¿Están los países preparados para aceptar las nuevas oleadas migratorias que recorrerán Europa? ¿Hay diferencias entre estos nuevos refugiados y los cientos de miles que continúan huyendo de la guerra Siria? ¿Servirán estas desgracias humanas, una vez más, para engordar las opciones políticas más ultraconservadoras?

El interesante director cinematográfico salmantino, Basilio Martín Patino, dirigió en los años setenta 'Canciones para después de una guerra' con la idea de reflejar la dureza de la posguerra, el sinsentido de un país olvidado de vivir. Estas preguntas para una guerra pretenden descerrajar de apasionamiento cualquier argumento belicista para construir un futuro de concordia duradera. Está en nuestras manos. Alguien tan sabio como buen escritor —Antonio Muñoz Molina (2)— nos los recordó no hace demasiado tiempo: “Es una vulgaridad decirlo, pero a veces da la impresión de que todavía no nos hemos enterado: estamos, literalmente, condenados a entendernos”.

  1. 'La asignatura pendiente'. Plaza y Valdés, 2020.
  2. 'Todo lo que era sólido'. Seix Barral, 2013.

Sobre este blog

Viento del Norte es el contenedor de opinión de elDiario.es/Euskadi. En este espacio caben las opiniones y noticias de todos los ángulos y prismas de una sociedad compleja e interesante. Opinión, bien diferenciada de la información, para conocer las claves de un presente que está en continuo cambio.

    Autores

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats