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Euskadi supera los 3.700 fallecidos con COVID-19 tras acumular cuatro fases de “exceso de mortalidad” en un año

Una ambulancia, en el centro de Vitoria

Iker Rioja Andueza

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Euskadi ha notificado 102 fallecimientos más con COVID-19 en la semana del 8 al 14 de febrero, aunque reduce a 71 los que han tenido la infección de Sars-Cov-2 como causa directa de su muerte. El total de decesos llega ya a 3.717 hasta el pasado domingo, el 2,4% de los 153.494 positivos hasta esa fecha, que son ya 154.861 hasta hoy. 2.645 del total de finados tenían más de 80 años. Por ciudades, en Bilbao ha habido 814 fallecimientos, en Vitoria 557, en Donostia 330, en Barakaldo 168, en Basauri 95 y en Eibar 71.

En España, se utiliza el sistema denominado MoMo para medir los excesos de mortalidad. A falta de concretar el efecto de este pico de enero-febrero, un informe del 2 de febrero revelaba que Euskadi había tenido “cuatro períodos de exceso de mortalidad a lo largo de la pandemia”. El primero y más importante se produjo “desde el 15 de marzo hasta el 2 de mayo” y se tradujo en un 48,4% más de fallecimientos que los habituales para ese período del año en los diez años anteriores. Se achacan a la COVID-19 1.636 decesos, que coinciden en buena medida con los 1.613 recogidos en esas fechas por Osakidetza aunque el registro de mortalidad eleva la cifra definitiva hasta los 1.720.

En la segunda fase de la pandemia, hasta el momento, ha habido tres fases de “exceso de mortalidad”, pero el MoMo la sitúa en 415 muertos de más aunque la estadística sanitaria habla de casi. Desde el verano hasta ahora han sido casi 2.000 los muertos confirmados con coronavirus, por lo que un informe interno del Departamento de Salud estima que “parece evidente que el sistema MoMo no sirve para una comunidad del tamaño de la de Euskadi y para períodos prolongados de incidencia de exceso de eventos”. Concretamente, los picos de letalidad han sido del 10 al 20 de septiembre, del 20 al 30 de octubre y del 10 al 16 de noviembre. Según ha podido saber este periódico con datos de la primera ola, el 62,3% de las muertes se daban en hospitales, el 30,6% en las residencias -personas mayores de estos recintos han muerto también en centros sanitarios- y el 5,1% en casa.

Continúa la caída de la incidencia en una jornada con 499 positivos y 61 ingresos hospitalarios

Este miércoles, el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha notificado 499 nuevos positivos de COVID-19, el 4,6% del total de pruebas realizadas sumadas las PCR y las de antígenos. El 31,7% presentaba síntomas en el momento de la toma de muestras. Los casos se reparten en 327 de Bizkaia, 109 de Gipuzkoa y 56 de Álava, así como siete personas o bien de fuera de la comunidad autónoma o bien sin residencia conocida. Con estos datos, la tasa acumulada por cada 100.000 habitantes en 14 días cae a 424,83 (alerta naranja). Salen del nivel rojo las localidades de Basauri, Gorliz y Lasarte-Oria y empeora la situación epidemiológica en Ondarroa, que vuelve al máximo nivel de alerta. En cuanto a la transmisibilidad (medida con el R0: casos que genera cada infectado) sigue en parámetros de seguridad, 0,79 (0,85 en Bizkaia, 0,72 en Álava y 0,69 en Gipuzkoa).

En cuanto a la presión hospitalaria, bajan de 168 a 159 las camas de UCI ocupadas con pacientes críticos con COVID-19, aunque se desconoce si se liberan por mejoría o por fallecimiento. Son el 44,8% de los puestos totales habilitados, todavía diez puntos por encima del umbral que se considera de alerta. Aunque en las últimas 24 horas se han producido 61 ingresos hospitalarios, el total de camas ocupadas baja a 580. Eran 746 los que había hace dos semanas.

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