El Gobierno vasco no ha analizado los niveles de arsénico en Durango tras el incidente en una empresa con trabajadores afectados
El Gobierno vasco no ha analizado los niveles de arsénico en la calidad del aire de Durango después del incidente en una empresa de la zona en la que varios trabajadores se vieron afectados con niveles en sangre que duplican o triplican los valores que se pueden considerar fuera de los márgenes de peligro. En respuesta a una solicitud de información, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, confirma que “no se han realizado mediciones específicas de arsénico en la calidad del aire de Durango en los últimos años por parte del Departamento”, lo que supone que tampoco como consecuencia del incidente en la empresa Montorretas el pasado mes de mayo.
Señala Jauregi en su respuesta que el incidente objeto de la solicitud parlamentaria se corresponde con “problemas de salud en la plantilla de la empresa Montorretas derivados de su exposición al arsénico, que es competencia de salud laboral”. “Con carácter general, las actuaciones de evaluación de calidad del aire desarrolladas por el Departamento se orientan al seguimiento de la exposición de la población en aire ambiente y no a la investigación de situaciones vinculadas al ámbito de la salud laboral”, puntualiza.
Además, recuerda el consejero que las comunidades autónomas clasifican cada zona o aglomeración de su territorio y realizan la evaluación de la calidad del aire para el dióxido de azufre, el dióxido de nitrógeno y los óxidos de nitrógeno, las partículas, el plomo, el benceno y el monóxido de carbono, el arsénico, el cadmio, el níquel y el benzopireno en todas las zonas y aglomeraciones de su territorio. La norma determina las condiciones que deben cumplirse para la medición de las concentraciones de los distintos contaminantes, la ubicación de los puntos de muestreo, los criterios de determinación del número mínimo de puntos de muestreo, los objetivos de calidad de los datos, la presentación de resultados y los métodos de referencia. En el caso de la CAPV existen tres zonificaciones del territorio, una para SO2, NO2, CO, PM10, PM2,5; otra para el ozono; y una tercera para el benceno, metales pesados y benzo(a)pireno. La evaluación de los metales pesados se hace de forma global para el conjunto del territorio de Euskadi. “A este respecto, debe tenerse en cuenta que el arsénico se mide en cuatro estaciones: María Díaz de Haro (Bilbao), Arriaga (Erandio), Tres de marzo (Vitoria) y Avenida Tolosa (Donostia). Y que todos los promedios anuales obtenidos se encuentran por debajo del umbral inferior de evaluación recogido en la normativa de aplicación, lo que en virtud de lo dispuesto en el artículo 6.6 del Real Decreto 102/2011 permitiría realizar la evaluación del arsénico no mediante mediciones sino mediante modelizaciones”.
La Inspección de Trabajo y Osalan abrieron una investigación a la empresa Montorretas por los altos niveles de arsénico detectados en los análisis de varios trabajadores que tuvieron que estar de baja médica. Al menos se detectaron nueve empleados con niveles que duplican o triplican los valores que se consideran que se pueden considerar fuera de los márgenes de peligro. La empresa Montorretas, ubicada en Durango, que cuenta con alrededor de 32 personas en plantilla, se dedica a la fabricación de perdigón de plomo para caza y competición. Además, parte de la actividad está centrada en la producción de granulado de plomo, principalmente utilizado en la tecnología de encapsulados en las acerías.
La parlamentaria pregunta al consejero cuántas inspecciones ha realizado el departamento a esta empresa en los últimos años, y cuántas han sido programadas y cuántas no. Jauregi recuerda la frecuencia de las inspecciones periódicas depende del riesgo de la instalación y del impacto potencial de su actividad sobre el medio ambiente o la salud de las personas, teniendo en cuenta el grado de cumplimiento de normativa por el operador y la gestión ambiental que realiza. Es anual en las de mayor riesgo y cada tres años en las de riesgo menor, como es el caso de la empresa Montorretas. En concreto señala que en las últimas tres inspecciones programadas tuvieron lugar en 2019, 2021 y 2024 obteniendo en las dos primeras un grado de cumplimiento de las condiciones establecidas en la Autorización Ambiental Integrada (AAI) ALTO y en la llevada a cabo en 2024 un grado de cumplimiento medio-alto.
Reconoce que en las inspecciones realizadas en 2019 y 2024, se constataron incumplimientos respecto de las condiciones establecidas en la Autorización Ambiental Integrada (AAI), lo que motivó la emisión de los correspondientes requerimientos por parte del órgano ambiental. Pero la empresa presentó documentación de respuesta a los requerimientos en tiempo y forma. En la inspección practicada en 2021, no se identificaron desviaciones respecto de dichas condiciones, por lo que, junto con el informe de inspección, se emitió la correspondiente notificación.
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