Miren Larrion, exportavoz de EH Bildu en Vitoria, condenada a tres años de cárcel por suplantar a una compañera

Miren Larrion, en un acto político de EH Bildu

La magistrada sustituta del juzgado penal 2 de Vitoria, Amaia Ganuza Caballero, ha notificado este martes la sentencia condenatoria contra la exportavoz de EH Bildu en Vitoria y exparlamentaria vasca Miren Larrion, que fue arrestada en febrero de 2021 por haber suplantado la identidad de una compañera de partido, un “plan preconcebido” para “obtener un beneficio patrimonial ilícito”. Tras la aplicación de una “atenuante analógica de alteración psíquica” certificada con informes médicos, Larrion se enfrenta a una pena de tres años de cárcel, inhabilitación para presentarse a las elecciones, a 2.835 euros de multa penal y al abono de una indemnización simbólica de 50 euros a la víctima. Ahora, el juzgado deberá determinar si suspende o no la entrada efectiva en prisión de la expolítica.

Miren Larrion, exportavoz de EH Bildu en Vitoria, acude al juzgado a ratificar su condena y a admitir tres delitos

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En concreto, la sentencia da por acreditado un delito leve de hurto por el robo de la cartera de la víctima para obtener su documentación, un delito de usurpación de estado civil con el agravante de “disfraz”, esto es, que trató de hacerse pasar por su colega incluso físicamente para realizar diferentes gestiones, como abrir una cuenta bancaria, y un tercer delito “continuado” de falsedad en documento público oficial. El segundo y el tercero son los que tienen aparejada pena de prisión, de uno y dos años, respectivamente.

Así fue el “plan preconcebido”

Por vez primera desde que trascendieron los hechos, la sentencia recoge una descripción de lo ocurrido y remarca que fue un “plan preconcebido” por Larrion. La resolución “declara probado” y ella misma lo ha admitido con su firma del pasado viernes que entre las 15.30 y las 19.00 horas del 22 de diciembre de 2020, la acusada “con ánimo de obtener un beneficio patrimonial ilícito” se “apoderó” de la cartera de una compañera de partido en la sede de EH Bildu, sita en la plaza de Santa Bárbara de Vitoria. En ella había 50 euros, el DNI, el permiso de conducción, la TIS, “dos tarjetas bancarias” y otros objetos personales.

Después, siguiendo un “plan preconcebido”, se valió de esa documentación para “contratación” de servicios sin el “conocimiento, consentimiento ni intervención” de la víctima. Por ejemplo, el 13 de enero de 2021 acudió a una tienda de Vodafone haciéndose pasar por su compañera -exhibió su DNI- para dar de alta una línea de prepago. El 26 de enero abrió también un correo electrónico vinculado a ese teléfono recién creado. Y, ese mismo día, fue a la oficina de Correos haciéndose pasar de nuevo por la víctima para firmar a su nombre un apartado de correos para tres meses, el 6004. Aspiraba a “recepcionar” allí la documentación de una cuenta bancaria que ya había pensado abrir, aunque “no consta que llegase a ser utilizado”.

Siguiendo con el “plan preconcebido” -dice la sentencia- el 29 de enero de 2021 acudió a un Bankinter de la Avenida de Gasteiz, aunque hay otro en la misma plaza de Santa Bárbara donde tiene su sede EH Bildu. Se entrevistó con la subdirectora tras dar el nombre de la víctima y pidió información sobre un producto para “realizar ingresos en efectivo o por transferencia bancaria” con tarjeta de débido “para poder realizar operaciones con ella”. El 5 de febrero envió un mensaje de WhatsApp al banco con su nueva línea confirmando la apertura de la cuenta. “En el perfil de la aplicación de WhatsApp que creó [...] la acusada utilizó una foto de [su compañera suplantada]”, constató la investigación. El 9 de febrero firmó la contratación del depósito, exhibió el DNI robado e ingresó ya 300 euros en el cajero, el único movimiento del plan, ya que fue descubierta a los pocos días.

De hecho, todo se precipitó el 22 de febrero. Como no recibía las claves para la banca digital, se personó en Bankinter y firmó un nuevo papel imitando la firma de su víctima. Era una trampa y “fue detenida a la salida de la sucursal”. Ese mismo día se produjo su última aparición pública, el homenaje al socialista asesinado por ETA Fernando Buesa. En él apareció con el pelo rizado. “La acusada alteró su aspecto físico habitual a fin de ofrecer una imagen similar al aspecto físico” de su compañera en EH Bildu. En concreto “se rizaba el pelo” y “utilizaba gafas de pasta” que no eran suyas. Con la mascarilla obligatoria, el “disfraz” era más sencillo. Se explica que “la acusada presentaba en el momento de los hechos un trastorno de estrés agudo y trastorno de ansiedad generalizado que afectaba a sus facultades volitivas e intelectivas, si bien mantenía el sentido de la realidad conservado”.

Al contrario de lo sugerido en Facebook por la propia Larrion en abril -que dio por sentado que haría trabajos en beneficio de la comunidad mucho antes de finalizado el proceso- y de lo publicado en algunos medios de comunicación, en ningún caso se ha decidido todavía que se vaya a suspender la pena de prisión impuesta y aceptada por la expolítica. Como ha publicado en varias ocasiones este periódico, la última este viernes, esto se analizará en un trámite posterior en el que la última palabra la tendrá el juez titular de sala, Roberto Ramos. La Fiscalía, cuando alcanzó el acuerdo con la defensa de la acusada, mostró su voluntad de no oponerse a una suspensión, pero eso en ningún caso ha quedado reflejado en la sentencia. Según las fuentes consultadas, cuando Ramos se reincorpore de una baja se abrirá un período de alegaciones para que las partes expongan sus argumentos y el magistrado dictará su resolución. La confusión con la que se ha tratado públicamente este expediente judicial ha generado un profundo malestar en muchas instancias judiciales en Vitoria.

Se da la circunstancia de que la resolución de este procedimiento ha coincidido en el tiempo con la presentación de los sustitutos de Larrion como candidatos electorales de EH Bildu de cara a las elecciones locales de la primavera del año que viene. En el Ayuntamiento de Vitoria, Félix González tomó transitoriamente las riendas tras la detención y posterior dimisión de Larrion, pero la coalición ha propuesto como cabeza de lista a la edil Rocío Vitero y como su nuevo 'número dos' al parlamentario vasco Unai Fernández de Betoño. Los cambios se han extendido a la lista electoral a Juntas Generales, ya que Kike Fernández de Pinedo cede su puesto a Eva López de Arroyabe.

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