Urkullu pregunta si los hosteleros aceptarían recibir ayudas en función de lo “facturado” y el sector niega fraude fiscal

Clientes en una terraza en el centro de Bilbao antes del cierre

Más que la situación de las UCI o los nuevos contagios, el cierre de la hostelería decretado la pasada semana en Euskadi ha protagonizado la sesión de control al Gobierno celebrada este viernes en el Parlamento Vasco. Y el lehendakari, Iñigo Urkullu, que mide hasta el extremo sus palabras y reflexiones, ha querido introducir otro elemento en el debate sobre las ayudas al sector. ¿Prefieren ayudas directas como las anunciadas esta semana o, como en Alemania, una cantidad relacionada con sus ingresos declarados en Hacienda en el mismo mes del año anterior? “La pregunta queda en el aire: ¿Estaríamos dispuestos a asumir el modelo alemán de ayuda al 75% de lo facturado? De lo facturado. ¿Estaríamos dispuestos?”, ha lanzado Urkullu.

Euskadi quiere pagar al menos 3.000 euros antes de final de año a los locales de hostelería que han tenido que bajar la persiana

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Respondía a una pregunta del líder de PP+Cs, Carlos Iturgaiz, aunque también EH Bildu había presentado otra interpelación sobre la situación del sector hostelero, que la pasada semana sacó a miles de vascos a las calles de las tres capitales. Iturgaiz ha tenido claro que lo que Urkullu ha sugerido es que existe fraude fiscal. “¿Les acusa de no pagar los impuestos? Es muy grave...”, ha protestado Iturgaiz. Valiéndose de que solamente le quedan 18 segundos en la réplica, el lehendakari se ha limitado a señalar que él antepone el “modelo vasco” de subvenciones directas e inmediatas al “modelo alemán”.

Algunos representantes del sector han seguido el debate y, antes de la sesión, se habían manifestado en la puerta del Parlamento bajo el lema 'SOS Ostalaritza'. Barezi Valencia ha remarcado que ya se han puesto en marcha en los últimos años campañas de control como la obligatoriedad de emisión de facturas. Su compañero Carlos Sobrón ha negado también que exista el fraude el sector. Es más, han reclamado una bajada de impuestos y tasas, incluido el IVA.

Urkullu, antes, había insistido en que el sector no es el culpable del momento de alta transmisión comunitaria que se vive en Euskadi, con tasas de incidencia de récord en la segunda ola y un incremento de la presión asistencial notable en las últimas semanas y que puede ir a más en las próximas. Incluso ha señalado que el cierre de bares y restaurantes se ha retrasado lo máximo posible. Pero se ha apoyado en que los expertos sanitarios han considerado imprescindible cortar otro punto de aglomeración de personas y de riesgo. “La evolución de los contagios es muy preocupante. Otras comunidades han actuado de forma similar. Es una medida dura pero necesaria”, ha resumido.

El debate, en todo caso, no ha girado en torno a si el cierre de bares es o no una medida adecuada. Tanto EH Bildu como PP+Cs han enfocado sus críticas al Gobierno en la insuficiencia que aprecian en las ayudas articuladas. Son 30 millones adicionales los anunciados el martes con una ayuda mínima de 3.000 euros por establecimiento a cambio del compromiso de mantener cuatro meses la actividad. Urkullu, además, ha enfatizado que “once días después” del primer cierre, el de marzo, ya se pusieron en marcha los primeros paquetes de medidas. Y ha destacado también la interlocución que mantiene con el sector el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, el socialista Javier Hurtado, y que se han destinado “20 profesionales” para tramitar de manera ágil las solicitudes de ayudas. En otros planes se han producido retrasos que aquí se quieren evitar.

Desde la bancada de EH Bildu, Iker Casanova considera “insuficientes” y “tardías” las medidas encima de la mesa. “Esta gente lleva sufriendo una pesadilla desde marzo”, ha lamentado. Y ha implorado nuevos pasos al Gobierno: “Está en juego el futuro de la hostelería vasca tal como la conocemos”. Urkullu ha replicado que, durante la primera ola, EH Bildu criticó duramente a su Ejecutivo por oponerse a la paralización total de la economía. Ha dicho que la izquierda abertzale hace “demagogia y oportunismo político” con este asunto.

Iturgaiz, por su parte, ha subido a la tribuna con un vaso de café para llevar. Ha calificado de “miserias” las ayudas implementadas por Euskadi y las ha comparado con los “660 millones de Andalucía”, donde gobierna el PP en coalición con Ciudadanos y el apoyo externo de Vox. “Gastamos en chiringuitos millones y en EiTB millonadas y a los hosteleros menos de la mitad de lo que están pidiendo”, ha remachado Iturgaiz, en referencia a los 187 millones demandados por el sector.

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