Vecinos de una calle de Bilbao recogen firmas para frenar los pisos turísticos en los bajos de sus viviendas protegidas
Los vecinos de la calle José María Lidón, en Bilbao, han iniciado una recogida de firmas para intentar poner veto a la proliferación de pisos turísticos que ocupan los bajos de sus viviendas, que por cierto son bloques de VPO. Los vecinos quieren llamar la atención del Ayuntamiento de Bilbao y del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno vasco para que no se autorice la instalación de más pisos o apartamentos turísticos en su calle, “que ya está suficientemente saturada”, y que se estudien otros usos para estos locales “priorizando los que beneficien al barrio”, el de Santutxu, “como viviendas sociales o servicios útiles para los vecinos”.
En el escrito que están distribuyendo para recoger las firmas entre el vecindario critican, ademá,s que estos apartamentos estén situados en los bajos de viviendas de protección oficial: “En un contexto de crisis de vivienda, resulta difícil comprender que en los bajos de VPO se impulsen actividades que puedan agravar esta situación. ”Bilbao esta declarada zona tensionada y al mismo tiempo, el turismo sigue creciendo. Nuestro barrio es un claro ejemplo“, denuncian.
El Gobierno vasco realizó en al año 2000 una promoción de vivienda protegida a través de la sociedad Visesa en esta calle de Bilbao que incluía nueve locales comerciales, que, al igual que las viviendas, se pusieron a la venta en el año 2005. En el mes de septiembre del año pasado, el parlamentario de Sumar, Jon Hernández, interpeló a través de una pregunta escrita en el Parlamento Vasco al consejero de Vivienda, Denis Itxaso, sobre estos pisos turísticos, en aquel entonces diez apartamentos en lo bajos de los números 2 al 10 de esta calle, casi todos con entrada independiente de los portales.
El consejero reconoció que una vez transmitida la propiedad de las viviendas y locales, “la normativa aplicable no atribuye a Visesa, como promotora, funciones específicas. Tampoco la sociedad pública Alokabide realiza funciones ni gestiones en esta promoción”. Es decir que desconocía el uso de los locales existentes en los bajos de las viviendas, más allá de que cinco de ellos, fueron transmitidos en derecho de superficie en 2020 a una única persona jurídica, ISII SL, otro a la persona jurídica Oyrz SL, dos a pesonas físicas, y sólo uno de ellos permanece en manos de Visesa, que ha suscrito un arrendamiento con opción de compra con una persona física. Ahora los apartamentos ubicados en estos bajos los gestionan las empresas Bilbao North Shore Apartment y Bilbao Rooms and Kitchens Lidón.
Los vecinos, que tienen el apoyo de Santutxuko Familia Elkartea-Asociación de Familias de Santutxu para canalizar su protesta, denuncian que “en los últimos meses ha habido un crecimiento importante de este tipo de alojamientos, muchos de ellos gestionados por una misma empresa”, señalan. En total, ahora hay 14 apartamentos turísticos en esa calle, aunque sólo nueve accesos anexos a cada portal. “Esta situación está generando malestar y molestias al vecindario”, dicen desde la asociación, que relatan ruidos, personas que llaman al timbre equivocado a cualquier hora del día o de la noche porque no tienen clara la entrada al apartamento, suciedad, desperfectos y una pérdida progresiva de la tranquilidad de la zona. “Este modelo de turismo entra en conflicto con la vida cotidiana de la gente que vivimos en el barrio”, aseguran.
Hay que recordar que esta calle no está en el centro de Bilbao, pero sí cerca, y esta zona se ha convertido en un foco de alojamientos turísticos por su cercanía, por ejemplo, al Casco Viejo de Bilbao. De hecho, tal y como denuncian, a pocos metros de esta calle se encuentra el Spirit Hotel Gran Bilbao, así como otro bloque de apartamentos turísticos (Spririt apartamentos). Consideramos que la zona ya soporta una presión turística más que suficiente“, aseguran, ya que calculan que ”hay unas 500 plazas en un espacio muy pequeño“, en una zona en la que además no hay otros servicios.
Aunque son conscientes de que cerrar los apartamentos que están en marca hoy en día es difícil, el objetivo que persiguen con las movilizaciones, en las que la recogida de firmas puede ser el primer paso, es que no se concedan licencias para más apartamentos turísticos en las lonjas que están libres por la zona y que se siga saturando todo el entorno. Además, quieren llamar la atención sobre el hecho de que los pisos turísticos de esta calle estén en los bajos de viviendas de VPO, que hoy en día, con la legislación actual, podrían utilizarse como viviendas.
Cuando se conoció la situación de esta calle, con apartamentos turísticos en los bajos de viviendas de VPO, el consejero Itxaso señaló que se trata de “una fotografía” que no le gusta al Gobierno. “No nos gusta ver edificios de protección oficial con viviendas turísticas”, indicó el consejero, insistiendo en que “los que ya se vendieron” es algo que “no se puede controlar” y recordaba que se pudieron vender para poner un comercio y que luego se hayan vendido como vivienda turística. “Estamos poniendo ahora toda la carne en el asador para que no ocurra esto. Pero, si se cumplía la ley en ese momento, no lo podemos controlar. Lo que estamos haciendo ahora es recuperar el control”, manifestaba entonces, e insistía en que Visesa la orden de reducir al máximo el número de lonjas en sus nuevas promociones.
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