Encierros rotatorios en centros afectados por recortes: la protesta del profesorado gallego que no se veía desde la LOMCE
Los sindicatos CIG-Ensino y STEG han iniciado una serie de encierros rotatorios en 14 colegios e institutos de Galicia con el objetivo de visibilizar las necesidades educativas “más acuciantes” de cada una de estas comarcas. Este formato de reivindicación que, tal y como recuerdan desde la CIG —la central mayoritaria entre el profesorado gallego— “no se utilizaba desde 2013, en las protestas contra la LOMCE”, busca descentralizar las movilizaciones tras un primer trimestre en el que se llegaron a convocar hasta cinco jornadas de huelga —dos de ellas, consecutivas—, una situación que no se veía en la comunidad desde los años 80. Esta nueva fase ha coincidido con la puesta en marcha de los martes en loito, días en los que los docentes acuden a clase vestidos de negro.
Este jueves, en la tercera jornada de peches, los elegidos fueron el colegio Monte dos Postes en Santiago, el San Xoán de Filgueira de Ferrol, el instituto Cotarelo Valledor de Vilagarcía y el colegio de Covas en Viveiro (Lugo). Estos centros, en los que los docentes pasarán la noche, no fueron escogidos al azar, sino que se trata de algunos de los más afectados por los recortes. En el Monte dos Postes pasaron de contar con cuatro especialistas en Pedagoxía Terapéutica (PT) el curso pasado a uno y medio durante el actual, cuando el alumno con diagnósticos y necesidades detectadas por los equipos de orientación es, según la CIG, “notablemente superior”.
El San Xoán Filgueira está “situado en una zona desfavorecida” y cuenta con porcentajes “muy elevados” de alumnado con necesidades —el 80% del total, asegura el sindicato— o de procedencia extranjera. Allí, Educación no cubre la plaza de PT de un especialista desplazado en comisión de servicios. La otra PT ocupa una plaza de las consideradas de atención preferente, lo que significa que hay al menos un estudiante que requiere atención individualizada. Sin embargo, es la única encargada de atender al conjunto del alumnado con necesidades.
En el colegio de Covas cuentan este curso con medio docente menos de AL (Audición e Linguaxe) que el curso pasado y 7 horas menos de PT —las que su titular dedica a la dirección del centro—, mientras que el alumnado con necesidades asciende al 22% del total. Unas cifras que denuncia el ANPA y que niega la consellería. Por último, el Cotarelo Valledor de Vilagarcía cuenta con una única persona en el departamento de Orientación para más de 1000 estudiantes de secundaria, bachillerato y FP. En este centro se denuncian también otras “carencias propias de centros tan masificados” como ausencia de desdobles o ratios “elevadísimas” de más de 200 estudiantes por docente.
Estos encierros arrancaron el martes en A Coruña (Concepción Arenal), Vigo (Politécnico), Pontevedra (Frei Martín Sarmiento) y Monforte de Lemos (Daviña Rey); el miércoles, fue el turno del Julio Prieto Nespereira de Ourense.
El “desprecio” de la Xunta
El principal objetivo de estos encierros, en los que también participan familias y alumnado, es exigir la reducción de ratios o la mejora en la atención a la diversidad con la dotación de más personal, medios y desdobles, tal y como ha desgranado STEG y recoge Europa Press. Pero también el incremento de la oferta pública de materias optativas en la ESO y Bachillerato, de ciclos de FP y de enseñanzas de régimen especial; la humanización de la enseñanza “totalmente burocratizado” y un menor horario lectivo para “mejorar la calidad educativa”.
Por su parte, la portavoz de STEG, Comba Campoi, ha afirmado durante su participación en uno de los encierros que “no hay profesorado suficiente” y ha alertado del “nivel de saturación que están padeciendo los docentes en Galicia”. En el caso concreto del Concepción Arenal de A Coruña, Campoi ha afeado la “falta de profesorado de apoyo a niños con necesidades especiales” y ha alertado de que “hay grupos que superan las ratios legales con niños con discapacidades reconocidas”.
Además, ha lamentado la “falta de acercamiento” por parte de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e FP después de que el profesorado gallego haya realizado varias jornadas de huelga durante el primer trimestre.
En esta línea, la secretaria nacional de la CIG-Ensino, Laura Arroxo, se ha referido al “desprecio” de la Consellería, a la que ha acusado de “seguir sin atender la voz mayoritaria del profesorado gallego, representada por las dos organizaciones sindicales que lideran las movilizaciones desde inicios de curso”. “Esta iniciativa tiene como objetivo llamar la atención del conselleiro Román Rodríguez que, cinco jornadas de huelga después, se niega a sentarse a negociar mejoras tanto en las condiciones de trabajo docentes como en la enseñanza pública en general”, ha denunciado Arroxo también desde el Concepción Arenal.
Estas acciones reivindicativas se extenderán hasta el jueves 5 de febrero para “visibilizar en cada comarca las necesidades más acuciantes en materia de atención a la diversidad, reducción de ratios, recuperación del horario lectivo, falta de desdobles, resultados nefastos de la reforma de la FP”, entre otros. De este modo, los encierros darán comienzo a partir de media tarde para “facilitar la participación de familias y alumnado” y en ellos se prevén realizar asambleas abiertas, elaborar material reivindicativo para colgar en los centros, debatir sobre futuras acciones a llevar a cabo, entre otras acciones.
Martes en loito, martes en loita
De forma paralela, este trimestre CIG y STEG se han sumado a una iniciativa que ya venían realizando algunos centros desde principio de curso: fijar un día de la semana para “evidenciar las carencias” en materia de personal. Han dado una vuelta al lema de este conflicto, “profesorado en loita” (profesorado en lucha) para convocar los “martes en loito” (martes de luto). Será esa la jornada en la que los docentes acudan a su trabajo vestidos de negro y “empapelen” las instalaciones con mensajes en los que “queden de manifiesto las necesidades educativas del centro”, que podrán ser así conocidas por alumnado y familias. El martes 10 de febrero está previsto convocar a concentraciones a todo el persoal docente y no docente de cada colegio e instituto.
Mientras, los intentos de las centrales para ser recibidos por el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, siguen demostrándose infructuosos. Tras la tabla reivindicativa que le entregaron en uno de sus actos públicos las máximas responsables de ambos sindicatos, el pasado día 15 delegados de la CIG esperaron a Rodríguez a su llegada a la presentación del Plan de Benestar Dixital. Allí, el conselleiro insistió una vez más en los argumentos que viene esgrimiendo desde el principio de curso: que es la central nacionalista la que se “autoexcluye” del marco de negociación “que parte del acuerdo del año 23”.
El Acuerdo de Mejoras, cerrado por la Xunta con CCOO, UGT y ANPE —y al que acaba de sumarse CSIF—, que los sindicatos movilizados califican como “acuerdo de la miseria” o “de la vergüenza”. Los firmantes, por su parte, interpusieron el pasado mes de junio una demanda en el contencioso-administrativo contra la consellería por sus incumplimientos, después de que la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2025 introdujese, por la puerta de atrás, retraso en la aplicación de medidas recogidas en el acuerdo como la reducción de ratios, la aplicación de desdobles o la dotación de profesorado de apoyo.
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