Las obras de un local de la Gran Vía dejan al descubierto carteles del primer franquismo
De vez en cuando, las obras hacen aflorar viejas postales de otras épocas que evocan, durante un breve espacio de tiempo, memorias pasadas en forma de papel. Sucedió con carteles de los años noventa durante las obras del metro de Cuatro Caminos o con los carteles del movimiento vecinal en Puente de Vallecas en el momento de reformar una tienda de “Todo a un euro”. Estos días, distintas cuentas en redes sociales están hablando de un nuevo hallazgo arqueológico fortuito especialmente reseñable, pues los papales aparecidos tienen más décadas de antigüedad que los mencionados.
Sonia Taravilla, conductora de la conocida cuenta Un sereno de Madrid daba a conocer en X el pasado 14 de febrero unas fotografías de carteles aparecidos durante las obras de un local comercial en el número 7 de la Gran Vía. La especialista en historia de Madrid agradecía en su mensaje la información a la cuenta @BuseroTuiteroo. Las imágenes también han sido difundidas, por ejemplo, en la página de Facebook de José Gil Romero.
Los carteles publicitan la Ley de Subsidio Familiar, promulgada el 18 de julio de 1938 en zona nacional, una fecha de carga simbólica —segundo aniversario del inicio del conflicto— que hace imposible que los carteles se colocaran en la Gran Vía antes de la entrada de los franquistas en Madrid el año siguiente. Aunque es difícil de precisar, podría decirse que los careles fueron pegados en algún momento entre 1939 y mediados de los años 40.
Entre ellos, destaca uno ilustrado que muestra a una madre en actitud protectora de evocaciones marianas –a la composición la “protege”, además, otra figura– con los lemas “Bendición de Dios y ”esperanza de la patria“. En otra línea reza ”Ley de Subsidio Familiar“. Las firma del cartel incluye los nombres Vera y Konzewitsch, de los que no hemos encontrado información. Acompañan a este cartel de motivos infantiles otros textos que evocan a José Antonio Primo de Rivera o la Ley de Subsidios Familiares.
Los carteles han aparecido bajo los mármoles de un establecimiento comercial situado en el número 7 de la Gran Vía, donde estuvo la antigua camisería Samaral, junto a la joyería Sanz. Samaral abrió sus puertas en 1934 y cerró en 2011. Desde entonces, en su lugar ha habido distintos negocios (uno de los últimos, un café de especialidad). Durante la guerra la camisería permaneció abierta pese a los bombardeos sufridos por la Gran Vía, e incluso donó ropa a las familias con heridos del ejército republicano.
El objetivo de la norma publicitada, inspirada por la doctrina nacionalsindicalista y el catolicismo social, era impedir que la insuficiencia de los ingresos paternos en la crisis demográfica de la posguerra obligara a la mujer a abandonar el hogar para trabajar en fábricas o talleres, y se concibió como una mutualidad nacional basada en un principio de “hermandad” entre productores gestionada por el Instituto Nacional de Previsión (INP).
La política natalista se convertiría en una de las líneas rectoras del nuevo régimen y los subsidios, además de una legitimación social del régimen, serviría también para paliar los efectos devastadores del hambre en posguerra a la vez que se relegaba a la mujer al interior de los hogares. Durante un breve espacio de tiempo este material concebido como efímero -aunque no lo haya sido tanto- nos ha hablado de ello.
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